¡ Hola futboleros !
Hoy en Bajopalos una nueva edición de la sección "Entrevista con..."Esta vez es Miguel Fernandi, narrador de los partidos del Real Oviedo en RPA, el que pasa por el blog.
Agradecemos a Miguel su colaboración con el blog.
La entrevista está dividida en dos secciones: la primera trata sobre la actualidad futbolística fuera del Real Oviedo, y la segunda se centrará únicamente en el conjunto azul. Esperemos que os guste.
- Cuéntanos un poco tus inicios en el mundo de la radio.
Empezé con 14 años, yo jugaba a balonmano en Luanco y como era muy vago y no me apetecía ir a entrenar y de aquella la radio ya me gustaba mucho, lo que hacía era coger una grabadora que tenía por casa e iba los partidos de mis amigos para grabar los partidos y luego los escuchábamos. Luanco siempre tuvo radio, por aquel tiempo Radio Gozón, ahora Onda Peñas, y había un programa de deporte base en el que todos los equipos mandaban las crónicas de sus partidos, me encargué de hacer esto y así, a lo tonto y a lo bobo eché media vida en Onda Peñas.
Después en el 2003 surgió la posibilidad de Radio Sele, conocía a gente en la emisora y se daba el caso de que ninguna otra radio retransmitía los partidos del Oviedo y querían ponerse con ellos, lo que supuso un gran espaldarazo.
Volví a Onda Peñas, aunque en realidad no lo había dejado, y salió la oportunidad de una oferta de trabajo, resultó que fue de la RPA y ya llevo poco más de 4 años trabajando con ellos.
Todo fue un poco de casualidad porque de aquellas, y todavía ahora, no se imparte periodismo en Asturias, tampoco tenía muchas marchar fuera y me valió más aprender por uno mismo que estudiar una carrera.
A la gente que esté leyendo esto que estudie periodismo (risas).
- ¿Cómo compaginas el programa diario, las narraciones del fin de semana y los ensayos y actuaciones con tu grupo, Skama la Rede?
Echando mucho morro y teniendo mucho miedo, porque los horarios en el fútbol salen 15 días antes o una semana antes, incluso cuatro o cinco días antes y los conciertos se cierran mucho primero.Tenemos que mirar donde juega el Oviedo, el calendario, donde tenemos concierto y poco a poco vamos arreglándolo.
Alguna burrada tengo hecha, por ejemplo tocar en un sitio a las 4 de la mañana y partido a las 12 el día siguiente.
Con el grupo, gracias a Dios, como todo nos va muy bien, y ya llevamos 10 años, aunque seguimos con la ilusión del primer día, si que es verdad que si yo tengo, u otro compañero, que rechazar un concierto por motivos de trabajo, te da un poco menos de pena.
Teniendo claro que la radio es de lo que vivo y lo primordial, así que lo intentamos compatibilizar lo mejor que podemos, fundamentalmente los fines de semana porque durante la semana no tenemos tantos problemas.
Por ejemplo, este año solo me perdí el partido ante el Getafe "B" en el Coilseum porque participábamos en el LIET, una especie de Eurovisión para lenguas minortiarias donde representábamos al asturiano. Era una ocasión especial y en la radio entendieron que era un motivo más que justificado, además íbamos con el respaldo del Gobierno Asturiano. Recuerdo que contaba con coger el vuelo para Madrid a las 12 y enterarme del resultado del Oviedo, pero hubo retraso y cuando llegamos al aeropuerto de Venecia pagué la conexión a internet para poder meterme en Futbolme y conocer el resultado. Aunque a final de temporada si que me parece un poco raro hacer balance y darte cuenta de que te queda un partido en el tintero.
-¿Cuál fue el principal motivo del descenso del Sporting? ¿Lo ves como candidato al ascenso?
Además de que mantenerse en Primera División con un presupuesto tan bajo como el que tiene el Sporting es muy difícil, creo que llevaba tiempo jugando con fuego en algunos aspectos: vimos como marchaban hombres importantes como Diego Castro o Cote y los refuerzos en la última época no fueron los acertados, los rivales se refuerzan mejor, no tuvieron suerte y un equipo que parecía estabilizado en Primera, al final se fue para el pozo.
Pienso que también se equivocan al destituir a Manolo Preciado, creo que era una persona capacitada para sacar la situación adelante aunque también es verdad que cuando el equipo está colista, lo primero que se cambia es al entrenador y seguramente con Clemente no acertaron, quizá la opción de Sánchez Murias hubiese sido más rentable pero creo que el idóneo era Preciado aunque el equipo contaba con grandes carencias.
Respecto a lo del ascenso, veremos como se refuerzan, tienen la suerte de que los cocos como Deportivo, Celta y Valladolid han ascendido, el Racing con todo los problemas que tienen no les veos como candidatos al ascenso en su primer año, en cambio al Villarreal si que lo considero como un rival a tener en cuenta, pero si que creo que van a estar arriba y que con este nuevo formato con esa especie de play-off les será más fácil.
Los refuerzos hasta ahora son buenos, veremos Mandi como se desenvuelve tras dejar buenas sensaciones en el Castilla, aunque ahora es una categoría superior y creo que Sergio es un gran fichaje que suplirá bien la más que segura marcha de Botía. Veremos los nuevos refuerzos y si mantienen el bloque con hombres importantes como De las Cuevas creo que pueden ser candidatos al ascenso.
-Tu querido Marino logró la permanencia, ¿objetivo cumplido?
La permanencia del Marino en 2ªB es como cuando el Villarreal se clasificó para la Champions, no hay más donde rascar.
El club cuenta con un presupuesto ajustadísimo, la próxima temporada habrá futbolistas que no lleguen a 500 euros al mes por lo que tienen un mérito tremendo, creo que el Marino está muy bien asentado, tiene un presidente que aunque hay veces que sus declaraciones no gusten, lleva muy bien el club que se encarga de cumplir a rajatabla de que el presupuesto sea de +1 a final de temporada y hace las cosas bien en el sentido de que recupera a gente que quiere volver a Asturias tras jugar un tiempo fuera y da muchos minutos a gente joven con futuro.
Si el Marino baja no es ninguna desgracia, la permanencia habría que celebrarla casi como un ascenso, creo que el Marino, al igual que el Caudal, es un club modélico en este sentido.
-¿Cómo ves a los otros dos representantes asturianos en 2ªB, Caudal y Sporting "B"?
Con el Sporting "B" estoy algo perdido, conozco que dieron varias bajas e hizo un par de contrataciones, yo creo que Mareo puede pescar en cualquier cantera de Asturias, incluso en la del eterno rival y que en este aspecto juega con mucha ventaja aunque el Oviedo sigue siendo un club muy apetecible para los chavales jóvenes. No creo que tengan problemas para mantenerse, está claro que van a sufrir, un año puede que toque una hornada no tan buena de futbolistas y caer a 3ª.
Respecto al Caudal, como dije antes me parece un club modélico, se están reforzando bien y manteniendo el bloque del ascenso. Los refuerzos son jugadores curtidos en mil batallas con mucha experiencia y confío en que mantengan la categoría, de hecho soy más optimista con el Caudal que con el Marino por los refuerzos y por el bloque que poseen.
-¿Ves posible la victoria de España en la Eurocopa?
Considero que es muy complicado, primero por la estadística ya que nunca antes ha habido una selección que enlace Eurocopa-Mundial-Eurocopa, por lo que tengo vista de esta edición, que no ha sido mucho, creo que España es muy superior al resto de conjuntos salvo a Alemania que me dio muy buenas sensaciones, pero por lo demás la considero clara favorita.
Veo un problema común en todas las selecciones que es la carga de partidos, pienso que ha habido demasiados partidos a lo largo de la temporada y esto está desluciendo el torneo, pero en el caso de España teniendo hombres como Xavi o Iniesta esto preocupa un poco menos, se notan las bajas de hombres fuertes como Villa y Michu pero le sigo dando el papel de favorita.
¿Habría que haber llevado a Adrián y Michu? ¿Mata y Cazorla?
Por lo menos a Adrián, el caso de Michu es más complicado, hizo una temporada grandiosa pero la competencia en su puesto es bestial. Adrián lo hubiese llevado fijo, hubiese acabo con el debate del "falso 9" y hubiese aportado mucha movilidad al equipo que creo que es lo que faltó en el partido inaugural frente a Italia, creo que Adrián se lo merecía pero viendo a Negredo y Llorente están desaparecidos quizá era mejor llevar a otro hombre, lo que tengo claro es que hizo méritos suficientes, sobre todo a final de temporada donde llegó con un nivel de forma impresionante.
Respecto a Mata y Cazorla: Santi está teniendo algunos minutos, siempre se dijo que es el jugador 12 de la Selección y de momento Del Bosque no lo está utilizando demasiado lo cual es una pena porque es un jugadorazo que destaca poco individualmente pero crece mucho en el juego colectivo, y en el caso de Mata ya vimos la temporada que hizo en el Chelsea a ver si tiene suerte y a partir de ahora tiene alguna oportunidad. (La entrevista fue llevada a cabo antes del España-Francia)
Como se puede observar la entrevista ya va tomando un color azul, toca preguntar sobre el Real Oviedo
-¿Qué falló este año?
De un lado la suerte, no tuvimos suerte en determinados momentos de la temporada, aunque también es verdad que quizá la que faltó fuera de casa, sobró en algún partido en el Tartiere. Por otro lado, creo que lo que falló fundamentalmente fue la ausencia de un "plan b", ya comentamos muchas veces que Pacheta, al que respeto, se equivocó en el planteamiento del juego directo, saca Lledó, peina Martins y a jugársela.
En determinados momentos de algunos partidos podría venir bien ese estilo de juego, se vio ante los rivales de arriba como el Castilla o Albacete que salió muy bien, pero creo que contra los rivales de la zona baja Pacheta se equivocó porque te acabas igualando con un rival que es inferior, creo que los tiros van por ahí porque la planificación deportiva hecha por José Manuel Martínez era buena, confeccionó una buena plantilla, quizá un poco descompensada y con la falta de un goleador de referencia arriba.
En líneas generales faltó un poco de suerte y un poco de saber afrontar los partidos en momentos determinados.
-Precisamente por uno de los delanteros, Martins, viene uno de tus gritos más famosos entre tus oyentes, nos referimos obviamente al grito de Mataaaaaaaaaaaaarrrrrr, ¿ de dónde viene?
Fue en Ribadeo en el trofeo Enma Cuervo ante el Lugo, y había alguien en la grada con la coña de "Matar Matar Matar" y yo como tengo mucho morro y vi que a la gente le hacía gracia pues decidí copiarlo y así me salió, está muy simpático pero tampoco es pasarse todo el partido con el grito, hay que saber cuando usarlo.
Reconozco que no es creación mía pero se que a Martins le gustaba mucho.
-El futuro del Real Oviedo, tanto en el plano deportivo como el extradeportivo.
Con lo extradeportivo quiero ser optimista, de hecho lo soy, como todo en la vida, creo que el Oviedo tiene futuro básicamente porque tiene un respaldo de la afición que no lo va a dejar morir como pudo ser el caso del Balonmano Naranco que prácticamente murió de inanición, ese es el mayor patrimonio que tiene el Oviedo.
Me parece muy acertado el paso adelante que dio el Ayuntamiento con la figura del alcalde, aunque creo que debería ser el Pleno Municipal el que lo diese siendo el líder el propio alcalde aunque me consta que el resto de grupos de la oposición, por lo menos la mayoría, están con la postura del alcalde.
Lo que me gusta es sobremanera de lo que estamos viendo es las pocas noticias que se están filtrando en este aspecto, cuando hay tanto en juego y hay que meter tanto dinero cuanto menos se conozca en el exterior, mucho mejor, vimos el caso representado por Juliá que no se si dio un paso atrás pero no le sentó nada bien y que se filtren pocas cosas es importante, que el Ayuntamiento y la APARO estén en conexión, que me consta que es así sobre todo porque haciendo comparaciones, aunque en casos menores está el ejemplo del Avilés, antes de GolPlus hubo un grupo inversor que en cuanto se conoció su interés dio un paso atrás porque después si las cosas no salían como ellos quisiesen podrían defraudar a la afición.
Por eso pienso que no haya filtraciones es bueno aunque yo creo que a estas alturas no estaría mal que se conociesen algunas intenciones o que la gente pueda ir a la Junta el 11 de julio con criterios encima de la mesa sobremanera porque el primer punto del día será poner un nuevo consejo de administración, que yo creo que será de consenso y transitorio hasta que, por lo menos, termine la ampliación de capital.
No será fácil cubrir los 3.800.000 euros que más o menos se necesitan para poner al día al Oviedo pero hay que intentarlo, va a ser difícil porque estamos en tiempos de crisis pero todos los Oviedistas, me incluyo, debemos colaborar en la medida de lo que podamos aunque ya sabemos que es dinero a fondo perdido y que no vamos a recuperar, pero sobremanera la empresa privada de la ciudad es la que debe actuar porque un Oviedo en 1ª o en 2ª división generaría unos grandes ingresos para la hostelería de la ciudad lo que ya vivimos, en menor medida, cuando nos enfrentamos al Athletic, había un ambiente increíble. Ahora el aficionado va de casa al fútbol y del fútbol a casa, si estuviésemos en una categoría superior saldríamos a respirar el ambiente que se viviría antes de cada partido y a consumir, sería similar al partido antes citado frente al Athletic.
Respecto a lo deportivo no entiendo como estando a finales de junio estamos todavía con lo de las renovaciones de consenso, creo que el consejo que va a marchar, aunque cuidado porque dijeron lo mismo hace un año y seis meses, deberían haber ofrecido la renovación a hombres como Pelayo, Cuello, Óscar o Juanma y Nano que ya no están, porque los considero jugadores más que válidos para jugar en 2ª división, quizá no como titulares pero de sobra para estar en el banquillo, hacer esto me parece una temeridad.
Tampoco entiendo que se hayan iniciado contactos y se haya quedado en eso, sin poner ninguna oferta sobre la mesa, me da mucha pena la marcha de Juanma porque es un gran central, con sus carencias pero buen jugador de 2º"B", ahora de 2ª, creo que debería seguir, el caso de Nano que se va a ir con un 99% de posibilidades a la Ponferradina también debería continuar y no me gusta que jugadores como Pelayo se tengan que ir ante la falta de una propuesta por parte del club.
Es preocupante pero no debe ser alarmante que la planificación comience el 12 de julio, hay 11 jugadores con contrato y hay tiempo para montar un equipo ya que hay muchos equipos que cierran sus plantillas el 10 de agosto.
No será fácil cubrir los 3.800.000 euros que más o menos se necesitan para poner al día al Oviedo pero hay que intentarlo, va a ser difícil porque estamos en tiempos de crisis pero todos los Oviedistas, me incluyo, debemos colaborar en la medida de lo que podamos aunque ya sabemos que es dinero a fondo perdido y que no vamos a recuperar, pero sobremanera la empresa privada de la ciudad es la que debe actuar porque un Oviedo en 1ª o en 2ª división generaría unos grandes ingresos para la hostelería de la ciudad lo que ya vivimos, en menor medida, cuando nos enfrentamos al Athletic, había un ambiente increíble. Ahora el aficionado va de casa al fútbol y del fútbol a casa, si estuviésemos en una categoría superior saldríamos a respirar el ambiente que se viviría antes de cada partido y a consumir, sería similar al partido antes citado frente al Athletic.
Respecto a lo deportivo no entiendo como estando a finales de junio estamos todavía con lo de las renovaciones de consenso, creo que el consejo que va a marchar, aunque cuidado porque dijeron lo mismo hace un año y seis meses, deberían haber ofrecido la renovación a hombres como Pelayo, Cuello, Óscar o Juanma y Nano que ya no están, porque los considero jugadores más que válidos para jugar en 2ª división, quizá no como titulares pero de sobra para estar en el banquillo, hacer esto me parece una temeridad.
Tampoco entiendo que se hayan iniciado contactos y se haya quedado en eso, sin poner ninguna oferta sobre la mesa, me da mucha pena la marcha de Juanma porque es un gran central, con sus carencias pero buen jugador de 2º"B", ahora de 2ª, creo que debería seguir, el caso de Nano que se va a ir con un 99% de posibilidades a la Ponferradina también debería continuar y no me gusta que jugadores como Pelayo se tengan que ir ante la falta de una propuesta por parte del club.
Es preocupante pero no debe ser alarmante que la planificación comience el 12 de julio, hay 11 jugadores con contrato, la mayoría de ellos bastante válidos y si tiramos de hemeroteca vemos que hay tiempo para montar un equipo ya que hay muchos equipos que cierran sus plantillas incluso el 10 de agosto.
Lo deportivo ahora mismo es lo que menos me preocupa.
¿Cuándo todo esto pase podremos decir "Este muerto está muy vivo"?
Seguro, cuando marche de Radio Sele dejé la frase para ellos, no tengo ni idea si la seguirán usando, no la voy a volver a usar hasta que el día en que el Oviedo ascienda a 1ª División.
Nunca llegó a haber un cadáver, si acaso un enfermo con muy mala pinta que en el 2003 entre todos lo sacamos adelante y seguro que en este mes de julio lo volvemos a sacar.
-¿Quién sería tu primer fichaje para el Real Oviedo, además de Cervero?
Si, sin duda el primero Cervero, que ahora lo veo mucho más fino que cuando salió del Oviedo, Diego debería ser jugador del Oviedo sólo por lo que representa y por la ilusión que genera en la afición y entre el Oviedismo que estamos todo el día pendientes del Club.
Después de Cervero no se que otro jugador me gustaría que recalase en el equipo, el mercado de 2ª y 2ªB es muy amplio y hay donde fichar, lo que si me gustaría a largo plazo sería formar un equipo netamente de cantera, con una fuerte base del Requexón y que solo se trajese de fuera lo que realmente fuese necesario, ¡mira1, el segundo fichaje me gustaría que fuese la renovación de Pelayo.
-¿Alguna predilección respecto al entrenador?
Paso de los entrenadores mediáticos, creo que ya tuvimos demasiado desde el Lobo Carrasco, creo que el entrenador en 2ªB dentro de las cosas importantes es la que menos importancia tiene.
Confieso que me gustaría Paco Fernández pero ha renovado con el Caudal y no creo que marche salvo una oferta demasiada tentadora, tampoco me disgustaría la vuelta de Antonio Rivas, no soy hombre de muchos nombres, creo que no hay que ir muy lejos para encontrar gente como Paco o como Rivas que sean capaces de afrontar un proyecto como el del Oviedo y sacarlo adelante.
Si le preguntamos a los lectores de tu blog por el nombre del entrenador del Mirandés, del Castilla, bueno del Castilla no por lo que paso, del Cádiz o del Tenerife, el 90% no sabría decirlos. Antic desde luego no (risas)
-¿Que darías por narrar el gol del ascenso a 1ª División y quién te gustaría que lo marcase?
Buffff, lo daría todo, empezando ya daría lo que sea por poder seguir narrando al Oviedo la campaña que viene, siempre digo que tengo una suerte increíble y que muchos aficionados me envidiaran por la posibilidad que tengo de ver al Oviedo en todos los partidos y encima que te paguen los desplazamientos, que la gente piensa que vamos de fiesta pero vamos a trabajar, aunque alguna vez de fiesta vamos (risas).
Recuerdo cuando era un guaje estar en casa de mi abuela y escuchar un partido del Oviedo por la radio, que narraba en la Cope Luis Fernández, que ahora trabaja en RTPA con nosotros y decir "yo de mayor quiero ser como este y narrar los partidos del Oviedo", lo que en 2003 fue una hecatombe deportiva para el equipo, de alguna manera y que no se me entienda mal "me vino bien" porque puede acceder a seguir al Oviedo y narrar el Oviedo todos los domingos es una satisfacción muy grande, ya si narro el gol del ascenso creo que me volvería loco, espero hacerlo antes de jubilarme.
No se quien me gustaría que metiese el gol del ascenso, ¿qué quieres que te diga, Cervero? pues claro que me gustaría, lo importante es que entre, me da igual si lo mete un defensa del otro equipo, con el culo y en el último minuto.
Ojalá sea un canterano, un tío de la casa que sienta los colores porque siempre se recuerda al héroe, en Mallorca recordamos a Aulestia, pero poca gente recuerda que el penalty anterior lo mete Hedrera o que en el Tartiere el 1-0 fue de Cervero, como ese nombre siempre va a quedar para la historia ojalá sea un tío que quiera mucho la camiseta y que a parte de un profesional, sea un Oviedista.
-Para terminar, ¿puedes lanzar un mensaje que invite al optimismo de los aficionados del Oviedo?
Hay que seguir animando al equipo, la afición es el mayor patrimonio del Club y que sigan apoyando y acudiendo al campo y que en la medida de lo que puedan ayuden al equipo, si esto no acabó en 2003 ahora tampoco lo hará porque el sentimiento azul está muy arraigado no solo en la ciudad, también en Asturias y más allá de nuestra comunidad.
Ánimo, hay que seguir con la lucha, la de expulsar al consejo ya está prácticamente hecho pero sin que nos confiemos, el que tenga acciones que las delegue y que el final del túnel cada día está más cerca.
¡Hala Oviedo!
Pablo Feito y Santiago Serrano.
En twitter: @pablodepeche @frefu
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lunes, 25 de junio de 2012
lunes, 18 de junio de 2012
Fútbol de cabeza
¡ Hola futboleros !
Tras mucho tiempo sin actualizar este blog por diversos motivos, hoy volvemos a la carga con nuestra sección "Entrevista con...". Esta vez tenemos el placer de charlar con Joaquín Valdés, al que le agradecemos su disponibilidad para Bajopalos.
Joaquín Valdés Fonseca es licenciado en Psicología por la Universidad de Oviedo y diplomado en Magisterio, cuenta con un máster en Psicología de la Actividad Física y del Deporte. Ha trabajado para el Sporting de Gijón, Fútbol Club Barcelona "B" y AS Roma entre otros. Acaba de presentar la web www.futboldecabeza.com (@FutbolCabeza)un espacio de asesoramiento y entrenamiento psicológico-deportivo.
-¿Cómo nace este proyecto?
Fútboldecabeza.com nace en mi mente hace ya años,pensaba de que manera podía ayudar, de una manera más fácil, a posibles necesitados de este tipo de trabajo, lo enfocaba como una herramienta que pudiese también ser más económica que el modelo presencial, pensando especialmente en el fútbol modesto ya que no tiene tantas posibilidades como el profesional y de este modo inculcar una forma de trabajar y unos conocimientos básicos a nivel psicológico desde la base.
Hace tiempo buscaba la manera de llevarlo a cabo, me junté con un equipo de psicólogos deportivos y empezamos a darle vueltas a la idea, también nos ayudó un amigo experimentado en el ámbito de internet y empezamos a darle forma hace un año y medio aproximadamente.
Comentábamos lo que pretendíamos, hasta donde queríamos llegar hasta que el otro día hicimos la presentación aprovechando que podía contar con la presencia de entrenadores con buen tirón para hacer un poco de reclamo y así darnos a conocer.
-¿ De donde nace tu interés por la psicología del deporte ?
Nace en mi época de competidor, fui competidor de judo durante muchos años, recuerdo como habiendo momentos en los que entrenaba muy bien y trabajando de un modo correcto, llegaba el momento de la competición y no sentía que mi rendimiento fuese el adecuado y recuerdo la influencia que tenía mi entrenador y mi entorno en todo rendimiento que tenía.
Cuando di el paso de competidor a entrenador, tenía claro que no quería cometer los errores que yo había considerado que habían cometido conmigo y para ello me formé en este sentido.
También lo veía como una transición positiva entre el dejar de competir y convertirme en entrenador sin estar haciendo nada, de este modo seguía en contacto con algo que me gustaba, también me hice monitor de esquí para poder transmitir esos conociementos. Sobre todo, no sólo tener la suerte de trabajar si no trabajar en lo que más me gusta .
-¿Puedes hablarnos un poco de tu metodología?. ¿ Cómo era tu trabajo diario en el filial del Barcelona?
Mi metodología de trabajo como psicólogo deportivo siempre ha sido una adaptación a las exigencias del momento, que en cada caso eran definidas por el entrenador con el que trabajaba, según cada uno trabajaba de una manera diferente, siempre en función de lo que me demandaban. En el caso del Barceloana "B" fue un trabajo integrado totalmente en el cuerpo técnico, igual que había alguien que llevaba la parte médica, otro la física, la técnico-táctica... yo llevaba la parte psicológica, aunque todo ello coordinado por el míster que en este caso era Luis Enrique.
Mi trabajo lo realizaba a pie de campo, estando en todo momento con todos los jugadores, los auxiliares, como un miembro más del día a día del entrenamiento. En aquel momento tenía una sesión de trabajo con todo el grupo cada mes, o mes y medio para realizar aspectos de trabajos en equipo. sensibilización de la importancia de la cooperación entre compañeros, de una buena comunicación...
Además de forma variable trabajaba con los jugadores, igual una semana trabajaba con un grupo de doce, la siguiente con ninguno, otra semana con otro grupo... siempre en función de la demanda, en este caso individual, y siempre de forma continuada asesorando al resto del cuerpo técnico.
- A continuación te voy a exponer dos casos para saber como los afrontarías. El primero de ellos es el de Kiko Femenía (sufrió una pequeña crisis de ansiedad sobre el terreno de juego en el partido Hercúles-Athletic de hace un par de temporadas)
Sería muy atrevido por mi parte juzgar lo que pasó, ya que falta mucha información para hacerlo y podría meter la pata. En el fútbol siempre se opina sobre cosas que a lo mejor sólo sabe el propio entrenador o el propio jugador, y sin embargo, nos atrevemos a juzgarlo desde fuera. Lo que si puedo decir, no con este caso de Kiko Femenía, es que si que conozco algún caso de jugador que tras una serie de fallos de manera continuada parece que empieza a sentirse nervioso, a generar una situación de ansiedad que llega un punto en que se acerca a lo que puede ser una crisis y sufrir mareos o somatización.
¿ Cómo se resuelve algo así? Está claro que no existen varitas mágicas, lo ideal es solucionar estas cosas "antes de", no cuando ya están sucediendo, trabajando con un psicólogo deportivo que se gane su confianza para prevenir llegar hasta esa situación, si esto no sucede y se llega a ese punto, habría que intentar conseguir que el jugador baje su nivel de sobreactivación, desviar en la medida de lo posible la atención que le está haciendo llegar a ese punto.
No hay una solución única, habría que analizarlo, habría que trabajarlo y juzgar que cosas se hicieron bien y mal en aquel momento. Pero me gustaría dejar claro que esto no es analizando el caso de Kiko Femenía sino un caso hipotético, ya que repito, no cuento con la suficiente información. El otro caso hace referencia al partido España-Italia del domingo 10 de junio de 2012. Vicente del Bosque convoca a 3 delanteros para la Selección y llega el primer partido y todos se quedan en el banquillo siendo ocupado su lugar por un centrocampista, ¿Cómo puede afectar esto psicologicamente a esos delanteros? (la entrevista fue realizada el pasado jueves, antes del partido España-Irlanda)
A ningún profesional de los que haya ido a la Selección le va a gustar quedarse sin jugar, sea delantero, defensa o portero, todos van a pensar "¿por qué no juego yo?", el deber que tiene un jugador es el de pensar "yo tengo que jugar", eso sí, una vez tomada la decisión del entrenador de quien juega su deber es el de empezar a pensar "vale, no juego ¿qué puedo aportar al equipo?" más que estar centrado en los motivos de su suplencia.
Los que no juegan pueden sumar mucho pero también pueden restar mucho. Un entrenador como Del Bosque, con la trayectoria que tiene, no digo que tenga que gustar su decisión, pero creo que tiene un crédito suficiente y que se merece un respeto para que si ha tomado esta decisión pensar que la ha tomado como una decisión lógica, para él que es el entrenador, seguro que ha sido valorada, reflexionada y con una argumentación que para él es la más lógica.
Dudo mucho que haya una situación entre los jugadores de baja autoestima por este hecho, deben pensar que es una decisión puramente estratégica pensada para ganar ese partido, lo cual no significa que vaya a hacer eso en el siguiente partido o en cualquier otro, siempre he comentado con los entrenadores que he trabajado que a la hora de preparar la alineación para un partido hay que convocar a los mejores para ese partido, que pueden no ser los mismo que en anterior o el siguiente encuentro. Todo esto en función de las características del equipo contrario, de los entrenamientos durante la semana y de la observación.
-¿Qué características ha de tener un buen líder?
Es un dilema eterno. Son muchas las características que debe intentar aglutinar, intentar trabajar, todas ellas entrenables.Soy de los que piensa que un líder se "puede hacer" con una debida preparación.
Un buen líder es aquel que logra influir en los demás, pero no por imposición, no por autoritarismo sino por convencimiento,por carisma, por su forma de actuar, un líder tiene que ser un gran comunicador. Un entrenador puede tener grandes conocimientos técnico-tácticos pero si no sabe transmitirlos, se queda en nada, antes que nada un entrenador debe ser un comunicador para poder transmitir esos conocimientos y también para hacer llegar esa pasión, esas ganas, esa motivación...
El líder también debe ser un motivador continuo, que sea coherente con las decisiones que toma, porque una de las cosas que generalmente no soporta alguien que pertenece a un equipo es la incoherencia de que las normas sean distintas para unos que para otros, eso es algo que hay que cuidar mucho. Siempre tiene que ser muy dialogante, durante muchos años se ha pensado que el entrenador es un comunicador unilateral "yo hablo, y los demás escuchan" es muy importante estar recibiendo el feedback, la comunicación del jugador. Una de las cosas de un entrenador con un nivel de confianza alto es la de saber preguntar, informarse de la situación de las personas con las que trabaja a su alrededor.
Las normas han de ser para todos por igual, pero no se puede tratar a todos por igual, según el tono de voz que se utilice podrá ser beneficioso para algunos jugadores, pero perjudicial para otros. Por eso el buen líder ha de conocer a su entorno, cuanto más información se disponga será más fácil conseguir un buen entendimiento entre todos.
-¿Qué futbolista consideras como ejemplo de fuerza mental? ¿Y deportista fuera del fútbol?
Dentro del mundo del fútbol un buen ejemplo podría ser Carles Puyol, es injusto hablar solo de uno, pero creo que Puyol para las características técnico y tácticas que pudo tener en un primer momento se impuso una fuerza psicológica que le ha hecho crecer en todos los sentidos y es alguien que continua siendo la fuerza de todo lo que tiene alrededor, es un jugador de raza, no tira sólo de si mismo sino también de todos los demás.
Como deportista yo creo que todos pensamos en Rafa Nadal, es el ejemplo hecho persona de los que es fortaleza mental, pero además fortaleza mental trabajada, se ve que tiene sus rituales, su preparación, que tiene su entrenamiento en este sentido. "Es que es así", no, es que se ha hecho así a base de trabajo, de esfuerzo y sufrimiento no solo técnico, táctico y físico sino también psicológico.
-¿Cómo se afronta en un vestuario una situación como la de los impagos?
Es algo que viví en su momento cuando trabajaba para el Sporting de Gijón, estuvimos cinco meses sin cobrar por la situación del club.
Un jugador cuando sale al terreno de juego a disputar un partido no está pensando en "voy a jugar más porque cobro, o voy a jugar menos porque no cobro" eso lo puedo asegurar prácticamente al 100%, cuando están en el campo solo piensan en lo que sucede en el partido, nunca me he encontrado con el caso opuesto. A lo que si afecta es a la semana que has pasado entrenando, no es lo mismo llegar a un partido de competición después de una semana de problemas económicos e incertidumbre que te lleva a un estado anímico bajo, que si tienes una buena semana de entrenamiento. Lo que tengo claro es que el día de competir nadie piensa en eso, pero vienes funcionando de una semana en que eso va afectando al jugador en su ámbito familiar, a la hora de cubrir sus necesidades que si no las puedes cubrir te genera una preocupación con la que tienes que afrontar el entrenamiento lo que te lleva a una atención dividida entre el entrenamiento y esas preocupaciones provocan un estado anímico bajo.
Sin embargo, el año pasado vimos el ejemplo del Rayo Vallecano que en una situación como esta, más que un problema fue un estímulo, ahí esta un aspecto psicológico importantísimo, el de transformar un obstáculo en un reto, eso es lo ideal.
-Una situación más difícil aún es la de enfrentarse al fallecimiento de una persona del vestuario, ¿cómo se afronta este hecho?
Esto tiene una repercusión que va mucho más allá de lo que pensamos, por un lado está la impotencia, la falta de entendimiento de como puede ocurrir esto a una persona joven en buena forma física y por el otro está el hecho de pensar alguien que estaba aquí ahora ya no va a estar. Se han dado situaciones de estrés post-traumático en las que es muy importante la intervención psicológica,ya no desde el punto de vista de psicología deportiva, sino de una psicología del duelo.
Es una situación de impacto emocional al igual que puede ocurrir después de una catástrofe, requiere una intervención en la que se trabaje con todo el entorno para expresar todos los sentimientos y todo lo que hay que decir porque aunque se diga que se "está bien" a medio plazo acaba con una patología.
Requiere una intervención específica para trabajar todo esto porque cada jugador, cada entrenador, cada directivo lo afronta de una manera distinta, entonces hay que buscar y pensar quien puede ser más vulnerable a una situación patológica y quien no, siempre habrá alguien que lo afronte mejor y quien lo afronte peor, pero lo que está claro y es lógico que en una situación inmediata la tristeza y el desánimo sea común en todos ellos. Después de algo como esto es lógico estar mal, lo extraño sería estar bien.
-A continuación te vamos a dar una serie de nombres para que hagas una pequeña reflexión.
*Pep Guardiola: Se ha convertido en un referente mundial del mundo de los entrenadores, aglutina saber dirigir al máximo rendimiento con liderazgo, ha combinado perfectamente las dos cosas.
*José Mourinho: Creo que tiene unos conocimientos tremendos de lo que hace, tiene autoridad en lo que hace y es de reconocido prestigio, puede gustar más o menos a la gente pero siempre consigue buenos resultados con esa manera de trabajar. Es una persona muy preocupada por la gente que está en contacto con el y no tiene nada que ver la forma en la que se comunica con ellos con la que ofrece de cara al público.
*Benito Floro: No he tenido el placer de trabajar con él, la psicología del deporte tiene mucho que agradecerle porque ha sido el gran impulsor, siempre contaba con un psicólogo en sus filas, de hecho García-Barrero promotor de la Psicología en España y en Asturias fue uno de los primero que trabajó con Floro y gracias a eso hoy estoy aquí y podréis estar otros después.
*Gregorio Manzano: Tiene en cuenta aspectos psicológicos a la hora del entrenamiento pero no puedo juzgar si lo hace bien o lo hace mal, pero siempre está en el candelero de los posibles entrenadores de 1ª división. Siempre comedido, respetuoso y con autocontrol, lo cual es importante. *Luis Aragonés: Transmite energía y pasión como ninguno en la relación con los jugadores y los medios, un defensor a ultranza de su grupo. Sabe dividir perfectamente el mundo externo de sus jugadores con el interno.
*Marcelo Bielsa: El "loco" Bielsa, creo que es alguien admirable, con una capacidad de trabajo impresionante y con una idea que lleva hasta las últimas consecuencias. Se interesa mucho por sus jugadores, llega a un extremo en que si tiene que machacar hasta el aburrimiento a sus jugadores para que lo sigan, lo hace, llega a ellos haciéndoles saber que su trabajo es el adecuado y que eso se verá reflejado en el campo.
*Patricia Ramírez: No la conozco personalmente, pero me alegro de que se haya hablado de la psicología gracias a ella. Creo que ha roto una barrera muy importante en el mundo del fútbol que es la de dar paso tanto a mujeres como hombres dentro de un club de fútbol, lo que hace años era impensable. Solo por lo que he visto y leído parece una persona querida y admirada dentro del Betis lo que me parece sumamente positivo.
-¿Cómo y cuándo empieza el auge de la psicología del deporte? ¿Seguirá este interés?
Ha tenido altibajos desde hace muchos años, tanto en el fútbol como en el deporte en general, hubo una época en la que había algunas incursiones como la de los Juegos Olímpicos del 92 en las que García-Barrero estuvo con la selección olímpica de fútbol bajo las órdenes de Vicente Miera.
Poco a poco nos hemos ido sumando personas a esta disciplina, pero desgraciadamente siempre intentando justificar el porque de la psicología del deporte cuando nadie se pregunta lo mismo sobre la preparación física por ejemplo. Gracias a Dios, a día de hoy ya no hay que justificar eso, lo cual es muy importante sobre todo para los que vienen desde atrás. Hay que considerar a los clubs fútbol como una especie de empresa multidisciplinar, en la que la persona que lo dirige se rodea de personas especialistas en cada aspecto, no hay que tener miedo de contar con alguien que sepa más que tú, esto pasa con algunos entrenadores, hay que rodearse de personas que te pueden ayudar a mejorar, eso también forma parte de lo que hablábamos antes de como ser un buen líder.
Cada entrenador debe saber rodearse de los mejores para conseguir un pleno rendimiento a nivel técnico, táctico, físico y psicológico. Hemos llegado hasta aquí con mucha lucha, pero hay que seguir peleando para que un de una vez por todas se tenga tan en cuenta el papel del psicólogo como el del preparador físico por ejemplo. Creo que en el futuro se podrán conseguir grandes cosas, como por ejemplo en un club en el que hay un primer equipo, un filial y un fútbol base contando con un entrenador por categoría, se pueda contar también con un psicólogo para cada uno de los equipos.
A disfrutar del fútbol.
Pablo Feito y Santiago Serrano.
En twitter: @pablodepeche @frefu
Joaquín Valdés Fonseca es licenciado en Psicología por la Universidad de Oviedo y diplomado en Magisterio, cuenta con un máster en Psicología de la Actividad Física y del Deporte. Ha trabajado para el Sporting de Gijón, Fútbol Club Barcelona "B" y AS Roma entre otros. Acaba de presentar la web www.futboldecabeza.com (@FutbolCabeza)un espacio de asesoramiento y entrenamiento psicológico-deportivo.
-¿Cómo nace este proyecto?
Fútboldecabeza.com nace en mi mente hace ya años,pensaba de que manera podía ayudar, de una manera más fácil, a posibles necesitados de este tipo de trabajo, lo enfocaba como una herramienta que pudiese también ser más económica que el modelo presencial, pensando especialmente en el fútbol modesto ya que no tiene tantas posibilidades como el profesional y de este modo inculcar una forma de trabajar y unos conocimientos básicos a nivel psicológico desde la base.
Hace tiempo buscaba la manera de llevarlo a cabo, me junté con un equipo de psicólogos deportivos y empezamos a darle vueltas a la idea, también nos ayudó un amigo experimentado en el ámbito de internet y empezamos a darle forma hace un año y medio aproximadamente.
Comentábamos lo que pretendíamos, hasta donde queríamos llegar hasta que el otro día hicimos la presentación aprovechando que podía contar con la presencia de entrenadores con buen tirón para hacer un poco de reclamo y así darnos a conocer.
-¿ De donde nace tu interés por la psicología del deporte ?
Nace en mi época de competidor, fui competidor de judo durante muchos años, recuerdo como habiendo momentos en los que entrenaba muy bien y trabajando de un modo correcto, llegaba el momento de la competición y no sentía que mi rendimiento fuese el adecuado y recuerdo la influencia que tenía mi entrenador y mi entorno en todo rendimiento que tenía.
Cuando di el paso de competidor a entrenador, tenía claro que no quería cometer los errores que yo había considerado que habían cometido conmigo y para ello me formé en este sentido.
También lo veía como una transición positiva entre el dejar de competir y convertirme en entrenador sin estar haciendo nada, de este modo seguía en contacto con algo que me gustaba, también me hice monitor de esquí para poder transmitir esos conociementos. Sobre todo, no sólo tener la suerte de trabajar si no trabajar en lo que más me gusta .
-¿Puedes hablarnos un poco de tu metodología?. ¿ Cómo era tu trabajo diario en el filial del Barcelona?
Mi metodología de trabajo como psicólogo deportivo siempre ha sido una adaptación a las exigencias del momento, que en cada caso eran definidas por el entrenador con el que trabajaba, según cada uno trabajaba de una manera diferente, siempre en función de lo que me demandaban. En el caso del Barceloana "B" fue un trabajo integrado totalmente en el cuerpo técnico, igual que había alguien que llevaba la parte médica, otro la física, la técnico-táctica... yo llevaba la parte psicológica, aunque todo ello coordinado por el míster que en este caso era Luis Enrique.
Mi trabajo lo realizaba a pie de campo, estando en todo momento con todos los jugadores, los auxiliares, como un miembro más del día a día del entrenamiento. En aquel momento tenía una sesión de trabajo con todo el grupo cada mes, o mes y medio para realizar aspectos de trabajos en equipo. sensibilización de la importancia de la cooperación entre compañeros, de una buena comunicación...
Además de forma variable trabajaba con los jugadores, igual una semana trabajaba con un grupo de doce, la siguiente con ninguno, otra semana con otro grupo... siempre en función de la demanda, en este caso individual, y siempre de forma continuada asesorando al resto del cuerpo técnico.
- A continuación te voy a exponer dos casos para saber como los afrontarías. El primero de ellos es el de Kiko Femenía (sufrió una pequeña crisis de ansiedad sobre el terreno de juego en el partido Hercúles-Athletic de hace un par de temporadas)
Sería muy atrevido por mi parte juzgar lo que pasó, ya que falta mucha información para hacerlo y podría meter la pata. En el fútbol siempre se opina sobre cosas que a lo mejor sólo sabe el propio entrenador o el propio jugador, y sin embargo, nos atrevemos a juzgarlo desde fuera. Lo que si puedo decir, no con este caso de Kiko Femenía, es que si que conozco algún caso de jugador que tras una serie de fallos de manera continuada parece que empieza a sentirse nervioso, a generar una situación de ansiedad que llega un punto en que se acerca a lo que puede ser una crisis y sufrir mareos o somatización.
¿ Cómo se resuelve algo así? Está claro que no existen varitas mágicas, lo ideal es solucionar estas cosas "antes de", no cuando ya están sucediendo, trabajando con un psicólogo deportivo que se gane su confianza para prevenir llegar hasta esa situación, si esto no sucede y se llega a ese punto, habría que intentar conseguir que el jugador baje su nivel de sobreactivación, desviar en la medida de lo posible la atención que le está haciendo llegar a ese punto.
No hay una solución única, habría que analizarlo, habría que trabajarlo y juzgar que cosas se hicieron bien y mal en aquel momento. Pero me gustaría dejar claro que esto no es analizando el caso de Kiko Femenía sino un caso hipotético, ya que repito, no cuento con la suficiente información. El otro caso hace referencia al partido España-Italia del domingo 10 de junio de 2012. Vicente del Bosque convoca a 3 delanteros para la Selección y llega el primer partido y todos se quedan en el banquillo siendo ocupado su lugar por un centrocampista, ¿Cómo puede afectar esto psicologicamente a esos delanteros? (la entrevista fue realizada el pasado jueves, antes del partido España-Irlanda)
A ningún profesional de los que haya ido a la Selección le va a gustar quedarse sin jugar, sea delantero, defensa o portero, todos van a pensar "¿por qué no juego yo?", el deber que tiene un jugador es el de pensar "yo tengo que jugar", eso sí, una vez tomada la decisión del entrenador de quien juega su deber es el de empezar a pensar "vale, no juego ¿qué puedo aportar al equipo?" más que estar centrado en los motivos de su suplencia.
Los que no juegan pueden sumar mucho pero también pueden restar mucho. Un entrenador como Del Bosque, con la trayectoria que tiene, no digo que tenga que gustar su decisión, pero creo que tiene un crédito suficiente y que se merece un respeto para que si ha tomado esta decisión pensar que la ha tomado como una decisión lógica, para él que es el entrenador, seguro que ha sido valorada, reflexionada y con una argumentación que para él es la más lógica.
Dudo mucho que haya una situación entre los jugadores de baja autoestima por este hecho, deben pensar que es una decisión puramente estratégica pensada para ganar ese partido, lo cual no significa que vaya a hacer eso en el siguiente partido o en cualquier otro, siempre he comentado con los entrenadores que he trabajado que a la hora de preparar la alineación para un partido hay que convocar a los mejores para ese partido, que pueden no ser los mismo que en anterior o el siguiente encuentro. Todo esto en función de las características del equipo contrario, de los entrenamientos durante la semana y de la observación.
-¿Qué características ha de tener un buen líder?
Es un dilema eterno. Son muchas las características que debe intentar aglutinar, intentar trabajar, todas ellas entrenables.Soy de los que piensa que un líder se "puede hacer" con una debida preparación.
Un buen líder es aquel que logra influir en los demás, pero no por imposición, no por autoritarismo sino por convencimiento,por carisma, por su forma de actuar, un líder tiene que ser un gran comunicador. Un entrenador puede tener grandes conocimientos técnico-tácticos pero si no sabe transmitirlos, se queda en nada, antes que nada un entrenador debe ser un comunicador para poder transmitir esos conocimientos y también para hacer llegar esa pasión, esas ganas, esa motivación...
El líder también debe ser un motivador continuo, que sea coherente con las decisiones que toma, porque una de las cosas que generalmente no soporta alguien que pertenece a un equipo es la incoherencia de que las normas sean distintas para unos que para otros, eso es algo que hay que cuidar mucho. Siempre tiene que ser muy dialogante, durante muchos años se ha pensado que el entrenador es un comunicador unilateral "yo hablo, y los demás escuchan" es muy importante estar recibiendo el feedback, la comunicación del jugador. Una de las cosas de un entrenador con un nivel de confianza alto es la de saber preguntar, informarse de la situación de las personas con las que trabaja a su alrededor.
Las normas han de ser para todos por igual, pero no se puede tratar a todos por igual, según el tono de voz que se utilice podrá ser beneficioso para algunos jugadores, pero perjudicial para otros. Por eso el buen líder ha de conocer a su entorno, cuanto más información se disponga será más fácil conseguir un buen entendimiento entre todos.
-¿Qué futbolista consideras como ejemplo de fuerza mental? ¿Y deportista fuera del fútbol?
Dentro del mundo del fútbol un buen ejemplo podría ser Carles Puyol, es injusto hablar solo de uno, pero creo que Puyol para las características técnico y tácticas que pudo tener en un primer momento se impuso una fuerza psicológica que le ha hecho crecer en todos los sentidos y es alguien que continua siendo la fuerza de todo lo que tiene alrededor, es un jugador de raza, no tira sólo de si mismo sino también de todos los demás.
Como deportista yo creo que todos pensamos en Rafa Nadal, es el ejemplo hecho persona de los que es fortaleza mental, pero además fortaleza mental trabajada, se ve que tiene sus rituales, su preparación, que tiene su entrenamiento en este sentido. "Es que es así", no, es que se ha hecho así a base de trabajo, de esfuerzo y sufrimiento no solo técnico, táctico y físico sino también psicológico.
-¿Cómo se afronta en un vestuario una situación como la de los impagos?
Es algo que viví en su momento cuando trabajaba para el Sporting de Gijón, estuvimos cinco meses sin cobrar por la situación del club.
Un jugador cuando sale al terreno de juego a disputar un partido no está pensando en "voy a jugar más porque cobro, o voy a jugar menos porque no cobro" eso lo puedo asegurar prácticamente al 100%, cuando están en el campo solo piensan en lo que sucede en el partido, nunca me he encontrado con el caso opuesto. A lo que si afecta es a la semana que has pasado entrenando, no es lo mismo llegar a un partido de competición después de una semana de problemas económicos e incertidumbre que te lleva a un estado anímico bajo, que si tienes una buena semana de entrenamiento. Lo que tengo claro es que el día de competir nadie piensa en eso, pero vienes funcionando de una semana en que eso va afectando al jugador en su ámbito familiar, a la hora de cubrir sus necesidades que si no las puedes cubrir te genera una preocupación con la que tienes que afrontar el entrenamiento lo que te lleva a una atención dividida entre el entrenamiento y esas preocupaciones provocan un estado anímico bajo.
Sin embargo, el año pasado vimos el ejemplo del Rayo Vallecano que en una situación como esta, más que un problema fue un estímulo, ahí esta un aspecto psicológico importantísimo, el de transformar un obstáculo en un reto, eso es lo ideal.
-Una situación más difícil aún es la de enfrentarse al fallecimiento de una persona del vestuario, ¿cómo se afronta este hecho?
Esto tiene una repercusión que va mucho más allá de lo que pensamos, por un lado está la impotencia, la falta de entendimiento de como puede ocurrir esto a una persona joven en buena forma física y por el otro está el hecho de pensar alguien que estaba aquí ahora ya no va a estar. Se han dado situaciones de estrés post-traumático en las que es muy importante la intervención psicológica,ya no desde el punto de vista de psicología deportiva, sino de una psicología del duelo.
Es una situación de impacto emocional al igual que puede ocurrir después de una catástrofe, requiere una intervención en la que se trabaje con todo el entorno para expresar todos los sentimientos y todo lo que hay que decir porque aunque se diga que se "está bien" a medio plazo acaba con una patología.
Requiere una intervención específica para trabajar todo esto porque cada jugador, cada entrenador, cada directivo lo afronta de una manera distinta, entonces hay que buscar y pensar quien puede ser más vulnerable a una situación patológica y quien no, siempre habrá alguien que lo afronte mejor y quien lo afronte peor, pero lo que está claro y es lógico que en una situación inmediata la tristeza y el desánimo sea común en todos ellos. Después de algo como esto es lógico estar mal, lo extraño sería estar bien.
-A continuación te vamos a dar una serie de nombres para que hagas una pequeña reflexión.
*Pep Guardiola: Se ha convertido en un referente mundial del mundo de los entrenadores, aglutina saber dirigir al máximo rendimiento con liderazgo, ha combinado perfectamente las dos cosas.
*José Mourinho: Creo que tiene unos conocimientos tremendos de lo que hace, tiene autoridad en lo que hace y es de reconocido prestigio, puede gustar más o menos a la gente pero siempre consigue buenos resultados con esa manera de trabajar. Es una persona muy preocupada por la gente que está en contacto con el y no tiene nada que ver la forma en la que se comunica con ellos con la que ofrece de cara al público.
*Benito Floro: No he tenido el placer de trabajar con él, la psicología del deporte tiene mucho que agradecerle porque ha sido el gran impulsor, siempre contaba con un psicólogo en sus filas, de hecho García-Barrero promotor de la Psicología en España y en Asturias fue uno de los primero que trabajó con Floro y gracias a eso hoy estoy aquí y podréis estar otros después.
*Gregorio Manzano: Tiene en cuenta aspectos psicológicos a la hora del entrenamiento pero no puedo juzgar si lo hace bien o lo hace mal, pero siempre está en el candelero de los posibles entrenadores de 1ª división. Siempre comedido, respetuoso y con autocontrol, lo cual es importante. *Luis Aragonés: Transmite energía y pasión como ninguno en la relación con los jugadores y los medios, un defensor a ultranza de su grupo. Sabe dividir perfectamente el mundo externo de sus jugadores con el interno.
*Marcelo Bielsa: El "loco" Bielsa, creo que es alguien admirable, con una capacidad de trabajo impresionante y con una idea que lleva hasta las últimas consecuencias. Se interesa mucho por sus jugadores, llega a un extremo en que si tiene que machacar hasta el aburrimiento a sus jugadores para que lo sigan, lo hace, llega a ellos haciéndoles saber que su trabajo es el adecuado y que eso se verá reflejado en el campo.
*Patricia Ramírez: No la conozco personalmente, pero me alegro de que se haya hablado de la psicología gracias a ella. Creo que ha roto una barrera muy importante en el mundo del fútbol que es la de dar paso tanto a mujeres como hombres dentro de un club de fútbol, lo que hace años era impensable. Solo por lo que he visto y leído parece una persona querida y admirada dentro del Betis lo que me parece sumamente positivo.
-¿Cómo y cuándo empieza el auge de la psicología del deporte? ¿Seguirá este interés?
Ha tenido altibajos desde hace muchos años, tanto en el fútbol como en el deporte en general, hubo una época en la que había algunas incursiones como la de los Juegos Olímpicos del 92 en las que García-Barrero estuvo con la selección olímpica de fútbol bajo las órdenes de Vicente Miera.
Poco a poco nos hemos ido sumando personas a esta disciplina, pero desgraciadamente siempre intentando justificar el porque de la psicología del deporte cuando nadie se pregunta lo mismo sobre la preparación física por ejemplo. Gracias a Dios, a día de hoy ya no hay que justificar eso, lo cual es muy importante sobre todo para los que vienen desde atrás. Hay que considerar a los clubs fútbol como una especie de empresa multidisciplinar, en la que la persona que lo dirige se rodea de personas especialistas en cada aspecto, no hay que tener miedo de contar con alguien que sepa más que tú, esto pasa con algunos entrenadores, hay que rodearse de personas que te pueden ayudar a mejorar, eso también forma parte de lo que hablábamos antes de como ser un buen líder.
Cada entrenador debe saber rodearse de los mejores para conseguir un pleno rendimiento a nivel técnico, táctico, físico y psicológico. Hemos llegado hasta aquí con mucha lucha, pero hay que seguir peleando para que un de una vez por todas se tenga tan en cuenta el papel del psicólogo como el del preparador físico por ejemplo. Creo que en el futuro se podrán conseguir grandes cosas, como por ejemplo en un club en el que hay un primer equipo, un filial y un fútbol base contando con un entrenador por categoría, se pueda contar también con un psicólogo para cada uno de los equipos.
A disfrutar del fútbol.
Pablo Feito y Santiago Serrano.
En twitter: @pablodepeche @frefu
domingo, 22 de abril de 2012
Última bala
¡Hola futboleros!
En la presente entrada de "Sangre azul" analizaremos el importante partido y la reciente actualidad del Real Oviedo.
"El Real Oviedo no es el mejor equipo que ha pasado por aquí" estas palabras que todos los Oviedistas conocemos fueron pronunciadas por Alberto Toril, entrenador del Castilla, cuando el conjunto carbayón se impuso en Valdebebas por 1-3 en la jornada 16. De momento ningún equipo ha vuelto a conseguir la victoria en el feudo blanco.
Esperemos que el equipo que salga hoy al campo se parezca al de aquella mañana de domingo. Se presenta difícil ya que en los últimos partidos se han perdido totalmente las señas de identidad de ese conjunto que nos ilusionó hasta cuotas máximas con esa victoria, el equipo ha dado un notable bajón en las últimas jornadas lo que nos ha llevado a alejarnos del objetivo establecido a principios de temporada.
El partido de hoy se presenta como una verdadera final, de no ganar el puesto de play-off quedaría casi imposible, si bien es cierto que también dependemos de lo que haga nuestro rival de la próxima jornada, Tenerife, frente a un Atlético de Madrid "B" que apura sus opciones para meterse también en la lucha del play-off. Mientras escribo estas líneas dicho partido no ha comenzado, pero pase lo que pase el Oviedo está prácticamente obligado a ganar. En el caso de que el filial colchonero gane, nos igualarían a puntos, pero volveríamos a depender de nosotros para entrar en esos deseados puestos, incluso un empate ante el Castilla nos valdría. Si el encuentro entre madrileños y tinerfeños acaba con tablas en el marcador también haría que dependiésemos de nosotros mismo pero con la obligación de ganar al filial del Real Madrid, en caso de victoria chicharrera las cosas se pondrían aún más difíciles ya que tendríamos que ganar al Castilla, al Tenerife y aún así esperar otro pinchazo de los isleños en las dos jornadas que restarían.
Hoy, por desgracia, el Tartiere no vivirá una gran entrada. El (des)consejo en su habitual línea de inoperancia ha establecido el "Día de ayuda del club" para dicho partido. Bien es cierto que está medida estaba tomada tiempo atrás, pero viendo los acontecimientos recientes (malos resultados, pobre imagen, necesidad de victoria...) debería haberlo retirado pero no, a ellos no les importa el Real Oviedo. El partido de hoy es uno de esos en los que la grada iba a estar encima de cada acción, animando y apoyando al equipo en todo momento porque nosotros si sabemos lo que nos jugamos, pero con esa impopular medida (y van...) no se registrará una entrada como es debida. Además también hay que contar con la huelga de animación que realizará durante los primeros treinta minutos de partido Symmachiarii. No pintan bien las cosas.
Por su parte Pacheta, cuestionado por una parte de la grada, parece decidido a introducir novedades en el equipo. La defensa será la misma (Lledó/Owona-Juanpa-Juanma-Cuello) que secó a la delantera del Albacete en el partido del Tartiere, el doble pivote será el habitual, la pareja Aitor-Pelayo se enfrenta a una prueba de alto nivel, el juego del equipo pasa por sus pies, son la vara de medir de este equipo, por desgracia en los últimos partidos no están rindiendo como se espera pero hoy será diferente. En las bandas parece que estarán Teo, un jugador que aún no ha demostrado mucho, ¿qué mejor día que hoy? por la derecha y Nano por la izquierda, el gaditano sufre un importante bajón que le lleva a estar lejos del jugador diferencial que era hace unas jornadas, hoy tendrá que volver a hacerse con su banda izquierda. En el ataque las apuestas se inclinan por la dupla Oscar-Martins, la misma pareja de Valdebebas, esperemos que con el misma resultado, trabajadores como los que más pero sin eficacia de cara a gol y eso en un delantero no se puede permitir.
En el banquillo esperarán su oportunidad Dani Barrio, Jorge Rodríguez, Pascual,que vuelve a la convocatoria tras su expulsión ante La Roda puede jugar un papel importante cuando la gasolina de Aitor o de Pela no de para más, Manu Busto,el físico le está fallando su implicación en labores defensivas le pasan factura en la faceta ofensiva, hoy cuando salga estará fresco, confiamos en su magia, y Rubiato, el madrileño también vuelve a una convocatoria tras muchas semanas lesionado, en función de como se desarrolle el partido tendrá minutos o no.
Once similar al de Valdebebas, sólo tres modificaciones Negredo, Xavi Moré y Pascual estaban en el lugar que esta tarde ocuparán Juanpa, Teo y Pelayo. Esperemos que los tres puntos vuelvan a ser azules.
Por su parte el Castilla vendrá con las bajas de Joselu, actual pichichi del grupo, y Nacho Fernández con el objetivo de certificar el primer puesto con una victoria.
Los antecedentes están con nosotros, tres duelos todos se saldaron con victoria azul, en la temporada 2009-10 (0-1 y 2-1) y el ya citado 1-3 de la presente campaña.
Está difícil, no imposible. Los que hoy vayan al Tartiere tienen que apoyar todo lo posible, hay que ganar por lo civil o por lo criminal. Es todo o nada.
¡Hala Oviedo!
Santiago Serrano Miralles.
En twitter: @frefu
En la presente entrada de "Sangre azul" analizaremos el importante partido y la reciente actualidad del Real Oviedo.
"El Real Oviedo no es el mejor equipo que ha pasado por aquí" estas palabras que todos los Oviedistas conocemos fueron pronunciadas por Alberto Toril, entrenador del Castilla, cuando el conjunto carbayón se impuso en Valdebebas por 1-3 en la jornada 16. De momento ningún equipo ha vuelto a conseguir la victoria en el feudo blanco.
Esperemos que el equipo que salga hoy al campo se parezca al de aquella mañana de domingo. Se presenta difícil ya que en los últimos partidos se han perdido totalmente las señas de identidad de ese conjunto que nos ilusionó hasta cuotas máximas con esa victoria, el equipo ha dado un notable bajón en las últimas jornadas lo que nos ha llevado a alejarnos del objetivo establecido a principios de temporada.
El partido de hoy se presenta como una verdadera final, de no ganar el puesto de play-off quedaría casi imposible, si bien es cierto que también dependemos de lo que haga nuestro rival de la próxima jornada, Tenerife, frente a un Atlético de Madrid "B" que apura sus opciones para meterse también en la lucha del play-off. Mientras escribo estas líneas dicho partido no ha comenzado, pero pase lo que pase el Oviedo está prácticamente obligado a ganar. En el caso de que el filial colchonero gane, nos igualarían a puntos, pero volveríamos a depender de nosotros para entrar en esos deseados puestos, incluso un empate ante el Castilla nos valdría. Si el encuentro entre madrileños y tinerfeños acaba con tablas en el marcador también haría que dependiésemos de nosotros mismo pero con la obligación de ganar al filial del Real Madrid, en caso de victoria chicharrera las cosas se pondrían aún más difíciles ya que tendríamos que ganar al Castilla, al Tenerife y aún así esperar otro pinchazo de los isleños en las dos jornadas que restarían.
Hoy, por desgracia, el Tartiere no vivirá una gran entrada. El (des)consejo en su habitual línea de inoperancia ha establecido el "Día de ayuda del club" para dicho partido. Bien es cierto que está medida estaba tomada tiempo atrás, pero viendo los acontecimientos recientes (malos resultados, pobre imagen, necesidad de victoria...) debería haberlo retirado pero no, a ellos no les importa el Real Oviedo. El partido de hoy es uno de esos en los que la grada iba a estar encima de cada acción, animando y apoyando al equipo en todo momento porque nosotros si sabemos lo que nos jugamos, pero con esa impopular medida (y van...) no se registrará una entrada como es debida. Además también hay que contar con la huelga de animación que realizará durante los primeros treinta minutos de partido Symmachiarii. No pintan bien las cosas.
Por su parte Pacheta, cuestionado por una parte de la grada, parece decidido a introducir novedades en el equipo. La defensa será la misma (Lledó/Owona-Juanpa-Juanma-Cuello) que secó a la delantera del Albacete en el partido del Tartiere, el doble pivote será el habitual, la pareja Aitor-Pelayo se enfrenta a una prueba de alto nivel, el juego del equipo pasa por sus pies, son la vara de medir de este equipo, por desgracia en los últimos partidos no están rindiendo como se espera pero hoy será diferente. En las bandas parece que estarán Teo, un jugador que aún no ha demostrado mucho, ¿qué mejor día que hoy? por la derecha y Nano por la izquierda, el gaditano sufre un importante bajón que le lleva a estar lejos del jugador diferencial que era hace unas jornadas, hoy tendrá que volver a hacerse con su banda izquierda. En el ataque las apuestas se inclinan por la dupla Oscar-Martins, la misma pareja de Valdebebas, esperemos que con el misma resultado, trabajadores como los que más pero sin eficacia de cara a gol y eso en un delantero no se puede permitir.
En el banquillo esperarán su oportunidad Dani Barrio, Jorge Rodríguez, Pascual,que vuelve a la convocatoria tras su expulsión ante La Roda puede jugar un papel importante cuando la gasolina de Aitor o de Pela no de para más, Manu Busto,el físico le está fallando su implicación en labores defensivas le pasan factura en la faceta ofensiva, hoy cuando salga estará fresco, confiamos en su magia, y Rubiato, el madrileño también vuelve a una convocatoria tras muchas semanas lesionado, en función de como se desarrolle el partido tendrá minutos o no.
Once similar al de Valdebebas, sólo tres modificaciones Negredo, Xavi Moré y Pascual estaban en el lugar que esta tarde ocuparán Juanpa, Teo y Pelayo. Esperemos que los tres puntos vuelvan a ser azules.
Por su parte el Castilla vendrá con las bajas de Joselu, actual pichichi del grupo, y Nacho Fernández con el objetivo de certificar el primer puesto con una victoria.
Los antecedentes están con nosotros, tres duelos todos se saldaron con victoria azul, en la temporada 2009-10 (0-1 y 2-1) y el ya citado 1-3 de la presente campaña.
Está difícil, no imposible. Los que hoy vayan al Tartiere tienen que apoyar todo lo posible, hay que ganar por lo civil o por lo criminal. Es todo o nada.
¡Hala Oviedo!
Santiago Serrano Miralles.
En twitter: @frefu
miércoles, 11 de abril de 2012
Incomprendidos
¡Hola futboleros!
En esta nueva entrada de Bajopalos hablaré de lo que, para mí, son 3 de los mejores entrenadores que hay hoy en día en Primera División y que no son tratados de la manera, a mi parecer, que deberían. Ellos son Unai Emery (Valencia), Pepe Mel(Betis) y José Ramón Sandoval (Rayo Vallecano).
Empiezo con Unai Emery, el de Guipúzcoa empieza su carrera de entrenador al mismo tiempo que acaba su etapa como jugador, estaba lesionado de gravedad en una rodilla, todo esto ocurre en el Lorca Deportivo, equipo al que asciende a 2ªDivisión y que se convierte en equipo revelación en la categoría de plata ya que, a pesar de ser un recién ascendido, pelea hasta la última jornada por un nuevo ascenso.
En el verano de 2006, desde Almería se fijan en Unai, deciden apostar por él y la apuesta sale bien, un año le basta para ascender al conjunto andaluz a 1ªDivisión, la temporada siguiente Unai sigue entrenando a los rojiblancos y los convierte en el equipo revelación de la temporada consiguiendo ser el segundo mejor equipo recién ascendido de toda la historia de la Liga.
Su progresión como entrenador encuentra un nuevo reto, el Valencia le espera. Entrena al conjunto de la capital del Turia desde 2008, en mi opinión con mucho acierto ya que tiene que pelear con dos hándicaps de alta dificultad. El primero el duopolio formado por Barcelona y Real Madrid que provoca que el resto de los equipos punteros tenga como objetivo la tercera plaza, ya que el primer y el segundo puesto ya tienen dueño. El segundo, y más difícil, es la desestructuración continua de la plantilla, cada verano tiene que lidiar con la marcha de sus mejores hombres: Villa, Mata, Silva y Marchena son los mejores casos, pero Emery los salva perfectamente con jugadores como Soldado, Piatti o Aduriz, grandes jugadores, sin duda, pero inferiores a los anteriormente citados.
Parece que el ciclo de Emery en Valencia está llegando a su fin. La, demasiada, exigencia de Mestalla parece haber provocado el fin de Unai como técnico valencianista, posiblemente lo lamenten.Con casi total seguridad les deje clasificados para la Champions, su temprana eliminación este año si se podría considerar como fracaso, en Copa del Rey eliminado ante el Barcelona marcado por un clamoroso fallo arbitral en la ida y, de momento, semifinalista de la Europa League en una eliminatoria frente al Atlético de Madrid en la que saltarán chispas.
Difícilmente se le ve quieto en el área técnica, maestro de las jugadas a balón parado y con gran capacidad para los encuentros difíciles como se demostró en el pasado Real Madrid-Valencia, donde sorprendió a todos con un once inicial que al final resultó ser el acertado para conseguir sacar algo positivo del feudo blanco.
El siguiente es José Ramón Sandoval, precisamente hoy se publica una entrevista con este entrenador en diario ABC en la que define a Emery como "Un entrenador brillante, de lo mejor que hay en España".
Sandoval jamás ha salido de la capital de España en lo que su faceta como entrenador se refiere, C.D.Humanes, Parla, Atlético Pinto, la selección autonómica de Madrid y el Getafe "B" fueron sus pasos previos antes de llegar al Rayo Vallecano. Esto ocurre en 2008, llega al conjunto de Vallecas para dirigir al filial, en 2009 asciende al equipo a la 2ªDivisión "B" y desde la directiva le confían el cargo de entrenador del primer equipo, por aquel entonces en 2ªDivisión.
El técnico acepta, no tiene ningún tipo de experiencia en esta categoría, pero no le asusta el reto, es más aplasta cualquier dificultad que se le presente, impagos incluidos, y en Mayo de 2011 consigue que el Rayo Vallecano vuelva a 1ªDivisión.
Su actual temporada se puede considerar brillante, a falta de 7 jornadas está prácticamente salvado, sólo una debacle conllevaría un descenso de categoría, es más, sus miras podrían estar fijas en Europa ya que tan sólo le separan 3 puntos. Sandoval no quiere hablar de competiciones europeas hasta que el objetivo se haya cumplido de manera matemática.
Parte del éxito que está cosechando esta temporada se debe a la perfecta combinación entre jugadores con experiencia como Javi Fuego, Movilla o Tamudo con juventud con los casos de Lass, Diego Costa o Arribas. Pero sin duda el hombre clave está siendo Michu, el ovetense y oviedista se está ganando el derecho a ser proclamado jugador revelación de la temporada, no es nada fácil conseguir 15 goles y menos en un equipo como el Rayo, pero además de goles Michu también aporta un plus al equipo, sabe que hacer tanto en el juego aéreo como a la hora de rasear la pelota, es un líder dentro del campo a pesar de su juventud, llega como pocos a la segundas jugadas (la mayoría de sus goles vienen por este tipo de acciones) y tiene pegada.
Desafortunadamente para Sandoval no todo pinta bien, acaba de ser demandado por los administradores concursales del club, una decisión que nadie comparte, de hecho en el último partido, Rayo 6-0 Osasuna, había una pancarta en apoyo del técnico madrileño que fue retirada por órdenes del club.
Con la modestia y el trabajo en equipo por bandera también puede abandonar su club a final de esta temporada, su nombre suena con fuerza, precisamente, en Valencia.
Es el turno para hablar del predecesor de Sandoval en el cargo de entrenador del Rayo Vallecano, él es Pepe Mel.
José Mel Pérez, Pepe Mel, se inicia en el mundo del fútbol como jugador de las categorías inferiores del Real Madrid, destacado goleador pasó por clubs como el Osasuna y el Castellón antes de su retirada en el Angers SCO francés en 1998. Comienza su carrera como entrenador inmediatamente en el Unión Zona Norte de manera amateur, la profesionalidad no tarda en llegar, la temporada siguiente ya se sienta en el banquillo del C.D.Coslada.Desde entonces, y hasta 2004, dirige a un equipo por año destacando Alavés y Tenerife (donde vive un descenso).
El Polideportivo Ejido durante dos temporadas, es el paso previo a su llegada al Rayo Vallecano en 2006, un único objetivo bien definido, ascender al equipo a 2ªDivisión, no lo consigue ya que cae eliminado en la fase de ascenso. Se tambalea en el puesto pero la directiva le da un voto de confianza y apuesta por su continuidad durante una campaña más, la temporada 2007-2008 si, el equipo asciende y Pepe Mel entrenará al equipo en la categoría de plata.
Será hasta la jornada 24 de la 2009-2010 cuando es despedido, su siguiente destino será Sevilla.
La capital hispalense le espera, su nueva etapa como entrenador será en el Betis, club para el que jugó durante cuatro temporadas. Distinto equipo, reto similar. El ascenso como meta, esta vez con un extra de dificultad, se trata de subir a 1ªDivisión.El objetivo se cumple a la primera, y además, de manera contundente ya que finaliza la temporada como campeón.
Durante la vigente temporada ha combinado luces con sombras, rachas verdaderamente buenas como peligrosamente malas, llevando a algunos sectores del Villamanín a silbarle. Para su fortuna tiene un colchón de 10 puntos sobre el descenso para afrontar las jornadas restantes.
Mel es un amante del fútbol ofensivo, fiel a sus ideas y al manejo y la posesión del balón como referente de sus equipos, la eliminatoria de la temporada pasada en Copa del Rey frente al Barcelona es un claro ejemplo de ello. También le gusta apostar por la cantera, desde su llegada al club bético 10 jugadores han debutado con el primer equipo, sobresaliendo Beñat, Cañas y Vadillo.
Otro factor importante en el equipo de Pepe Mel es la psicología, esto se vio reflejado en su llegada al equipo ya que trajo consigo a la psicóloga Patricia Ramírez Loeffler.
Hasta aquí esta entrada dedicada a algunos de los entrenadores que más me gustan de nuestra Liga, faltan algunos, como por ejemplo Bielsa y su Athletic pero este tendrá su propio espacio en unas semanas. Espero que lo hayáis disfrutado.
Antes de finalizar, os quiero anunciar que he puesto en marcha un podcast junto a Hugo Álvarez ( @hugoyo92) y Mon Villoria (@Mon_Villoria) en el que trataremos la actualidad del Real Oviedo, intentaremos realizarlo cada semana. El primer programa de La Cruceta de Bajopalos ( @LaCrucetadeBP )ya se puede escuchar, para escucharlo lo podéis hacer bien a través de nuestro Twitter, Facebook o entrándo en Ivoox y escribiéndo en el buscador La Cruceta. Esperamos vuestras opiniones y sugerencias a través de cualquiera de los medios citados anteriormente.
Santiago Serrano Miralles.
A disfrutar del fútbol.
En twitter: @frefu
En esta nueva entrada de Bajopalos hablaré de lo que, para mí, son 3 de los mejores entrenadores que hay hoy en día en Primera División y que no son tratados de la manera, a mi parecer, que deberían. Ellos son Unai Emery (Valencia), Pepe Mel(Betis) y José Ramón Sandoval (Rayo Vallecano).
Empiezo con Unai Emery, el de Guipúzcoa empieza su carrera de entrenador al mismo tiempo que acaba su etapa como jugador, estaba lesionado de gravedad en una rodilla, todo esto ocurre en el Lorca Deportivo, equipo al que asciende a 2ªDivisión y que se convierte en equipo revelación en la categoría de plata ya que, a pesar de ser un recién ascendido, pelea hasta la última jornada por un nuevo ascenso.
En el verano de 2006, desde Almería se fijan en Unai, deciden apostar por él y la apuesta sale bien, un año le basta para ascender al conjunto andaluz a 1ªDivisión, la temporada siguiente Unai sigue entrenando a los rojiblancos y los convierte en el equipo revelación de la temporada consiguiendo ser el segundo mejor equipo recién ascendido de toda la historia de la Liga.
Su progresión como entrenador encuentra un nuevo reto, el Valencia le espera. Entrena al conjunto de la capital del Turia desde 2008, en mi opinión con mucho acierto ya que tiene que pelear con dos hándicaps de alta dificultad. El primero el duopolio formado por Barcelona y Real Madrid que provoca que el resto de los equipos punteros tenga como objetivo la tercera plaza, ya que el primer y el segundo puesto ya tienen dueño. El segundo, y más difícil, es la desestructuración continua de la plantilla, cada verano tiene que lidiar con la marcha de sus mejores hombres: Villa, Mata, Silva y Marchena son los mejores casos, pero Emery los salva perfectamente con jugadores como Soldado, Piatti o Aduriz, grandes jugadores, sin duda, pero inferiores a los anteriormente citados.
Parece que el ciclo de Emery en Valencia está llegando a su fin. La, demasiada, exigencia de Mestalla parece haber provocado el fin de Unai como técnico valencianista, posiblemente lo lamenten.Con casi total seguridad les deje clasificados para la Champions, su temprana eliminación este año si se podría considerar como fracaso, en Copa del Rey eliminado ante el Barcelona marcado por un clamoroso fallo arbitral en la ida y, de momento, semifinalista de la Europa League en una eliminatoria frente al Atlético de Madrid en la que saltarán chispas.
Difícilmente se le ve quieto en el área técnica, maestro de las jugadas a balón parado y con gran capacidad para los encuentros difíciles como se demostró en el pasado Real Madrid-Valencia, donde sorprendió a todos con un once inicial que al final resultó ser el acertado para conseguir sacar algo positivo del feudo blanco.
El siguiente es José Ramón Sandoval, precisamente hoy se publica una entrevista con este entrenador en diario ABC en la que define a Emery como "Un entrenador brillante, de lo mejor que hay en España".
Sandoval jamás ha salido de la capital de España en lo que su faceta como entrenador se refiere, C.D.Humanes, Parla, Atlético Pinto, la selección autonómica de Madrid y el Getafe "B" fueron sus pasos previos antes de llegar al Rayo Vallecano. Esto ocurre en 2008, llega al conjunto de Vallecas para dirigir al filial, en 2009 asciende al equipo a la 2ªDivisión "B" y desde la directiva le confían el cargo de entrenador del primer equipo, por aquel entonces en 2ªDivisión.
El técnico acepta, no tiene ningún tipo de experiencia en esta categoría, pero no le asusta el reto, es más aplasta cualquier dificultad que se le presente, impagos incluidos, y en Mayo de 2011 consigue que el Rayo Vallecano vuelva a 1ªDivisión.
Su actual temporada se puede considerar brillante, a falta de 7 jornadas está prácticamente salvado, sólo una debacle conllevaría un descenso de categoría, es más, sus miras podrían estar fijas en Europa ya que tan sólo le separan 3 puntos. Sandoval no quiere hablar de competiciones europeas hasta que el objetivo se haya cumplido de manera matemática.
Parte del éxito que está cosechando esta temporada se debe a la perfecta combinación entre jugadores con experiencia como Javi Fuego, Movilla o Tamudo con juventud con los casos de Lass, Diego Costa o Arribas. Pero sin duda el hombre clave está siendo Michu, el ovetense y oviedista se está ganando el derecho a ser proclamado jugador revelación de la temporada, no es nada fácil conseguir 15 goles y menos en un equipo como el Rayo, pero además de goles Michu también aporta un plus al equipo, sabe que hacer tanto en el juego aéreo como a la hora de rasear la pelota, es un líder dentro del campo a pesar de su juventud, llega como pocos a la segundas jugadas (la mayoría de sus goles vienen por este tipo de acciones) y tiene pegada.
Desafortunadamente para Sandoval no todo pinta bien, acaba de ser demandado por los administradores concursales del club, una decisión que nadie comparte, de hecho en el último partido, Rayo 6-0 Osasuna, había una pancarta en apoyo del técnico madrileño que fue retirada por órdenes del club.
Con la modestia y el trabajo en equipo por bandera también puede abandonar su club a final de esta temporada, su nombre suena con fuerza, precisamente, en Valencia.
Es el turno para hablar del predecesor de Sandoval en el cargo de entrenador del Rayo Vallecano, él es Pepe Mel.
José Mel Pérez, Pepe Mel, se inicia en el mundo del fútbol como jugador de las categorías inferiores del Real Madrid, destacado goleador pasó por clubs como el Osasuna y el Castellón antes de su retirada en el Angers SCO francés en 1998. Comienza su carrera como entrenador inmediatamente en el Unión Zona Norte de manera amateur, la profesionalidad no tarda en llegar, la temporada siguiente ya se sienta en el banquillo del C.D.Coslada.Desde entonces, y hasta 2004, dirige a un equipo por año destacando Alavés y Tenerife (donde vive un descenso).
El Polideportivo Ejido durante dos temporadas, es el paso previo a su llegada al Rayo Vallecano en 2006, un único objetivo bien definido, ascender al equipo a 2ªDivisión, no lo consigue ya que cae eliminado en la fase de ascenso. Se tambalea en el puesto pero la directiva le da un voto de confianza y apuesta por su continuidad durante una campaña más, la temporada 2007-2008 si, el equipo asciende y Pepe Mel entrenará al equipo en la categoría de plata.
Será hasta la jornada 24 de la 2009-2010 cuando es despedido, su siguiente destino será Sevilla.
La capital hispalense le espera, su nueva etapa como entrenador será en el Betis, club para el que jugó durante cuatro temporadas. Distinto equipo, reto similar. El ascenso como meta, esta vez con un extra de dificultad, se trata de subir a 1ªDivisión.El objetivo se cumple a la primera, y además, de manera contundente ya que finaliza la temporada como campeón.
Durante la vigente temporada ha combinado luces con sombras, rachas verdaderamente buenas como peligrosamente malas, llevando a algunos sectores del Villamanín a silbarle. Para su fortuna tiene un colchón de 10 puntos sobre el descenso para afrontar las jornadas restantes.
Mel es un amante del fútbol ofensivo, fiel a sus ideas y al manejo y la posesión del balón como referente de sus equipos, la eliminatoria de la temporada pasada en Copa del Rey frente al Barcelona es un claro ejemplo de ello. También le gusta apostar por la cantera, desde su llegada al club bético 10 jugadores han debutado con el primer equipo, sobresaliendo Beñat, Cañas y Vadillo.
Otro factor importante en el equipo de Pepe Mel es la psicología, esto se vio reflejado en su llegada al equipo ya que trajo consigo a la psicóloga Patricia Ramírez Loeffler.
Hasta aquí esta entrada dedicada a algunos de los entrenadores que más me gustan de nuestra Liga, faltan algunos, como por ejemplo Bielsa y su Athletic pero este tendrá su propio espacio en unas semanas. Espero que lo hayáis disfrutado.
Antes de finalizar, os quiero anunciar que he puesto en marcha un podcast junto a Hugo Álvarez ( @hugoyo92) y Mon Villoria (@Mon_Villoria) en el que trataremos la actualidad del Real Oviedo, intentaremos realizarlo cada semana. El primer programa de La Cruceta de Bajopalos ( @LaCrucetadeBP )ya se puede escuchar, para escucharlo lo podéis hacer bien a través de nuestro Twitter, Facebook o entrándo en Ivoox y escribiéndo en el buscador La Cruceta. Esperamos vuestras opiniones y sugerencias a través de cualquiera de los medios citados anteriormente.
Santiago Serrano Miralles.
A disfrutar del fútbol.
En twitter: @frefu
lunes, 26 de marzo de 2012
86 años de Orgullo, Valor y Garra ( parte II)
Continuamos con los relatos de los mejores y peores recuerdos de varios Oviedistas.
Es el turno de algunos jugadores y varios aficionados.
JUGADORES
Diego Cervero Otero. Por desgracia de Diego Cervero sólo puedo contar con el peor recuerdo.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo sin duda alguna fue aquel final de temporada 2007/08, aquel día en Caravaca
No tengo muchos recuerdos,me acuerdo de la llegada, iba comentando a la gente lo que nos íbamos a encontrar, de que la gente estaría esperándonos incluso hora y media antes en la entrada de aquel campo maldito.
Todo transcurrió normal, saltamos al calentamiento y enseguida vimos que hacia demasiado calor, el campo estaba acortado y el campo estaba alto y seco, cada uno utiliza sus técnicas para ganar, lo malo nuestro que no supimos adaptarnos a las circunstancias.
El partido comenzó con aparente normalidad, con un par de acercamientos nuestros, y un partido normal fuera de casa en liguilla. Hasta el filo del descanso donde el gol de penalty nos hizo mucho daño.
Llegó el descanso y ahora la experiencia me dice que teníamos que haber hecho otra cosa, pero... En ese momento nos creiamos erróneamente superiores y creíamos que debiamos de ir a por el partido.
Fuimos y.... El resto todos lo sabemos.
Llegar al vestuario ducharte, ver la cara de los compañeros, fue un palo. Habia q marchar y desde luego la gente q habia ido asta alli se merecia q los saludasrmos, y q tb nos dijeran lo mal q lo abiamos echo, la gente se porto fenomenal,aunke el palo abia sido grande. El viaje de vuelta tengo un malisimo recuerdo, las ganas la ilusion estaban por los suelos, la esperanza mo la teniamis, y todo se veia desde el punto de vista negativo.
Esta mala experiencia fue algo q nunca olvidare, en el Real Oviedo todo se magnifica, lo bueno y lo malo, es un club muy grande y q todo se vive intensamente asiq la responsabilidad es enorme, pero, estoy seguro q si vuelvo a jugar una liguilla contra un equipo parecido o inferior a mi no nos van a meter cuatro, de eso aprendi q si no puedes ganar, empata y sino puedes empatar , pierde por la miníma.
¿Quién sabe si lo podre demostrar?
Álvaro García-Cuello.Mejor recuerdo: Sin duda los mejores recuerdos que tengo son de su estancia en primera, cuando yo tenía unos 11 años e iba a ver los partidos al antiguo Carlos Tartiere. De aquella jugaba en el equipo alevín y nos poníamos todos juntos en una de las esquinas del campo para ver el partido; era un estadio pequeño, ¡pero como apretaba!
Ese es el mejor recuerdo y uno de los que más frescos tengo en la memoria, parece que fue ayer, pero ya han pasado más de 10 años. Eran jugadores que marcaron una época como Paulo Bento, Dely Valdés, Esteban, Ononpko, Iván Ania, Amieva, Jaime, Oli, etc.
Peor recuerdo: El peor recuerdo me llega desde un estadio en el que más adelante tendríamos una alegría, (un ascenso a 2ªB). En este caso, fue una gran decepción: el descenso a 2ª División. Fue en Son Moix contra el Mallorca, tras una derrota por 4-2 que nos despedía de una categoría a la que todavía hoy no hemos podido volver.
Alberto Mier Martínez "Tato". Mejor recuerdo: Tengo 3 recuerdos, el primero fue cuando mi padre me llevo por primera vez al Carlos Tartiere antiguo a hacerme socio, el segundo fue el Torneo de Brunete que disputé con el Oviedo.
Peor recuerdo: Empiezo por lo peor, sin lugar a duda fue el descenso de segunda a tarcera y la incertidumbre que rodeo al Oviedo sobre su existencia.
AFICIONADOS
Jesús Ramón Villoria Carbayo @Mon_villoria. Mejor recuerdo: Sólo llevo 5 años de socio del Real Oviedo, por lo tanto mis mejores momentos son muy recientes. Si tengo que escoger uno me quedo con el penalti que paró Aulestia en Mallorca, verme tan cerca de tener que jugar otras dos eliminatorias y de repente no, se acabo, adios a tercera, y las lagrimas que no pudo evitar el que para mi sera ya para siempre uno de los grandes que nos hemos encontrado en este infierno que es la tercera y la segunda b. Muchas gracias por todo Oinatz.
Peor recuerdo: El peor pudo ser el Caravacazo o la promocion con Pichi, pero creo que cuando peor lo pase como oviedista fue cuando los mexicanos dijeron basta, despues de un mes que si, que ya esta hecho, dormirme todos los dias a las 4 de la mañana esperando noticias teniendo que madrugar al dia siguiente al final para nada. Pense que todo se terminaria ahi, viendo como estaba lo deportivo me dije se acabo ya estamos muertos, pero de momento seguimos vivos y eso es lo importante, bueno y esto ALBERTO VETE YA
Emilio López García @emiliolg1985. Mejor recuerdo: Mi mejor momento, por suerte es difícil destacar uno, pero si tengo que quedarme con uno sería con el Real Oviedo 3-0 F.C. Barcelona de la temporada 99/00, sobre todo por lo que significó en ese momento. Aquella temporada con Luis Aragonés en el banquillo la pasamos practicamente entera metidos en descenso, veniamos de ser goleados 6-2 en Valencia y el panorama era muy feo, yo estaba casi resignado a que acababamos descendiendo. Y en la jornada 33 recibiamos al Barça que se jugaba la Liga, partido complicadísimo y que podia dejarnos muy cerca de 2ª en caso de perder, pero por suerte, nada más lejos de la realidad, nos marcamos un partido inmenso, borrando del campo al equipo de Van Gaal con un gol de Pompei y otros 2 de un inmenso Dely Valdés, esa jornada salimos de descenso, tras 21 metidos en el pozo, y ya no volvimos a caer más, gracias a las posteriores victorias en Vallecas y Sevilla. Veía tan negro ese año y tan complicado no acabar descendiendo que esa salvación me supo como si fuera una clasificación para la UEFA.
Peor recuerdo: De los peores momentos, tambien hay muchos para elegir... pero me quedo con el detonante de todo, el descenso a 2ª. En esta ocasión me ocurre algo parecido a mi mejor momento, pero a la inversa, jamás me esperaba ese año que acabaríamos bajando, por muchas razones: la espectacular racha en casa al principio, coquetear con la UEFA, el "fichaje estrella" de Collymore en Enero cuando mejor pintaba todo... Pero empezamos a caer y caer y meternos cerca de los de abajo peligrosamente (ese puto partido con Osasuna en casa...) y llegamos al Camp Nou, dando pena todo el año fuera de casa, jugandonosla ¡y ganamos!, 5 puntos al descenso y 6 en juego, esto está chupao, imposible que bajemos... lo que pasó despues ya se sabe, contubernio vasco-navarro, el impresentable de Losantos Omar ante el Madrid y a Segunda en Mallorca, creyendo en el milagro hasta el 4-2 que marcó Alvaro Novo, justo al mismo tiempo que en la radio se volvían locos con la chilena de Rivaldo al Valencia... aun se me cae el alma a los pies cuando dan ese gol en tv y se ve el rotulito de "MALL 4-2 OVI" (http://www.youtube.com/watch?v=v0ygJQVH2C4). Y a partir de ahí ya se sabe todo lo que vino, pero eso si, lo importante es lo que aun queda por venir. ¡HALA OVIEDO!
Nacho Blanco @Nacho_Blanco "blog: Ovieditis". Mejor recuerdo: Cada partido en directo lo es, o cruzarme con un oviedista desconocido por Barcelona la mañana del partido en Pontevedra y correr a abrazarle aún a riesgo de ser atropellado. Ser oviedista es una pasada, una grandeza incomparable y de lo que me he dado cuenta desde que vivo en la Ciudad Condal y noto al Barça cada día: ellos nunca podrán sentir lo que nosotros sentimos por nuestro equipo aun siendo "més que un club", ni ellos ni nadie. Lo que vivo en cada viaje, en cada partido en el Tartiere que me puedo juntar con los amigos de siempre... no lo cambio por nada en este mundo. Iba a elegir el día del 1-5 en Ávila como mejor momento, probablemente sea el día de felicidad más plena de toda mi vida: la cantidad de gente que nos desplazamos, el ambiente en la ciudad, el aspecto de la grada, la locura del resultado y la liberación posterior con la plantilla fueron algo indescriptible. Pero por encima de todo me quedaré con aquél 24 de Agosto de 2003 en que jugamos el primer amistoso desde el descenso a Tercera, en Noreña frente al Condal. Bajé desde El Berrón con mi primo Jorge, no conocíamos a ningún futbolista pero me sentí orgullosísimo de esos once chavales que saltaron al Alejandro Ortea, más que nunca en un partido. Recuerdo que Jairo estaba en las gradas, le pregunté cómo iba su lesión y me dijo que tenía unas ganas de jugar enormes; mira después lo que nos hizo. El partido acabó 1-1, nuestro gol fue de Omar en la segunda parte, que con Kily fue el que mejores sensaciones me dejó aquél día, los que más me llamaron la atención. Ahí fui consciente de que el Real Oviedo no se moría... y no lo va a hacer ahora. Nos enterrará a todos.
Peor recuerdo: Lamentablemente, muchos. El día del descenso en Mallorca vi el partido con mi hermana mayor y mi cuñado: estaba hundido, mi uso de razón sólo nos había visto en Primera así que imagínate. Recordar ahora que, en el coche de vuelta a casa mi hermana me dijo "el año que viene sube, no te preocupes" aún me hace llorar. Caravaca también fue un mazazo: afición y futbolistas juntos a las puertas del Estadio, en ese momento creí que se acababa todo y llamé a un amigo diciéndole que nos quedaba un mes de Real Oviedo. Pero a pie de bus Aulestia y José Luis tardaron cinco minutos en convencerme/nos de que el Tartiere remontaría el 4-1, llegué directo de Murcia a la universidad cantando bufanda al aire, aún recuerdo la cara de incredulidad de mis compañeros esportinguistas al verme (Iván Hernández inclusive). Pero el peor momento de todos, sin duda, fue cuando el año pasado se frustró la operación con Pegaso. Lo veía claro, eran el rayo de luz que nos sacarían del pozo después de tantos años, mi ilusión estaba desbordada por librarnos de la lacra de Alberto aunque la situación del equipo fuese agónica en Segunda B. Fueron muchas noches de insomnio en el Foro Oviedista esperando la confirmación desde México. Y en una tarde, cuando todo parecía hecho, el sueño se va al garete. Recibo un mensaje de @RickyIglesias dándome la mala noticia justo antes de empezar mi entreno con los chavales (Junior de Baloncesto) y simplemente me derrumbé; lágrimas de rabia y frustración, los chicos consolándome y yo incapaz de articular palabra, inmóvil. De nuevo creí que la historia tocaba a su fin. Vivir eso sin ningún oviedista al lado en el que apoyarme fue muy jodido. Como lo puede ser ahora.
Carlos García-Ovies @CarlosOvies. Mejor recuerdo:Elegir el mejor momento que he vivido como oviedista, cuando con apenas veinte años sólo he vivido desgracias (salvando el ascenso en Mallorca), es complicado. Por eso he elegido algo extra deportivo; una anécdota que en realidad no me afectó directamente a mí, sino a mi hermano pequeño. El caso es que estaba con mi familia en Salinas, en un conocido club deportivo y, a través de la valla, mi hermano (de siete años) reconoció a Raúl, que de aquella era el entrenador del primer equipo. Le pidió un autógrafo y Raúl se lo dio, siempre con una sonrisa en la boca y tratando genial a mi hermano, nervioso y contento a partes iguales. Antes de irse, el míster le preguntó a mi madre si podíamos acercarnos a su coche (unas calles más allá) porque tenía pósters, banderas y demás, del Oviedo, claro. Pero en ese momento (por razones que no vienen al caso) no podía ser. Unos veinte minutos después, un coche se detuvo al lado de donde nos encontrábamos, se bajó Raúl con un póster, entre otras cosas, y se lo dio a mi hermano, que casi no podía ni hablar de la emoción. Mi madre y yo le dimos las gracias y su respuesta fue: "lo que sea por un pequeño hincha". Ese momento me marcó, quizás porque estas pequeñas cosas son las que te hacen creer que el fútbol es algo más y sobretodo, que pese a que todo apunte a lo contrario, en este deporte aún queda gente como Raúl, de verdad, auténtica. Gente que por desgracia no abunda en nuestro querido club.
Peor recuerdo: No sé cuál es la peor experiencia que he tenido como oviedista, pero hay unas cuantas que no me gustaría repetir. El mazazo de Caravaca, o el de Pontevedra, son dos evidentes, aunque también es cierto que un oviedista siempre desarrolla una extraña capacidad para levantarse y armarse de orgullo justo de después de una gran caída. Y, experiencias a un lado, sin duda lo peor que me ha tocado sufrir como carbayón tiene nombre y apellido. Alberto González es como un gran cáncer en el corazón de un club, que cumple ya ochenta y seis años. Espero que algún día se pueda extirpar y nos olvidemos de los temas de salud, pero al menos tengo el consuelo de que hay un gran médico en la sala, quizás el mejor del mundo: la afición.
Francisco Fernández Guisasola @Ijyzs. Mejor y peor recuerdo:Comencé a ir al viejo Buenavista antes aún de tener uso de razón. Mi abuelo (que recordaba los tiempos previos a la fusión y los partidos en Teatinos) y mi padre (que vivió la gloriosa época de antes de la guerra con los César, Pena, Riera, Soladrero, Sirio, Castro, Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín), me llevaban de la mano a un estadio, ya algo vetusto, pero lleno de solera. El Oviedo estaba en Primera y contaba con figuras tan famosas como Paquito, Iguarán, José María o Sánchez Lage. Por desgracia (era muy pequeño) no mantengo muy vivos los recuerdos de aquella temporada —la 62-63— que culminó con el Real Oviedo en el tercer puesto de Primera División. Las autoridades deportivas nos privaron de jugar la Copa Europea de Ciudades en Feria —algo a lo que por clasificación teníamos derecho— con el argumento de que la ciudad de Oviedo no tenía feria. Un recuerdo bueno y uno malo.
Seguí acudiendo con mi padre —menos de 10 minutos caminando, atravesando un barrizal descampado— al estadio de Buenavista. Los porteros, que siempre hacían la vista gorda ante un renacuajo que apenas levantaba un metro del suelo, un día comenzaron a poner pegas. Era la temporada 1967-68 y mi padre, ¡por fin! —de aquella no se estilaba lo del socio-bebé—, me hizo socio del Real Oviedo. Socio mensual, con dos recibos: uno, para entrar al estadio, se renovaba cada mes; el otro, anual, era para subir a la tribuna Sánchez del Río, donde nos sentábamos —en banco corrido—, en las últimas filas, a la altura del borde del área más próxima a la tribuna Silvela.
Allí sentados —y ya con más uso de razón— aprendí la primera alineación que repito de memoria: Lombardía, Carrete, Tensi, Juan Manuel; Iriarte, Vicente; Javier, Jaquet, Mariano, Galán y Uría. Allí vivimos la agresión de Pepiño a Uría, que abandonó el campo sangrando, protestando todos que el jugador del Ferrol no fuera expulsado. Allí, vivimos los dos ascensos de los años 70. Allí, vimos como Tensi —en un partido de Copa— tiraba un penalti con tal fuerza que el balón entraba, golpeaba en el poste de detrás (de aquella los postes de las portería eran un bloque que se apoyaba en dos arcos dentro de la red), y volvía repelido al campo; entonces, vimos estupefactos como el árbitro (mientras todos, equipo y afición, celebrábamos el gol) mandaba seguir jugando y en el contragolpe casi nos marcan... pero, a pesar de todo, nos clasificamos. También allí sonó y escuchamos por primera vez el Himno del Real Oviedo y allí comenzamos a ver los partidos del Vetusta: un domingo el Oviedo, otro el Vetusta (salvo cuando coincidían los dos en casa y el filial salía a jugar al terminar el encuentro del primer equipo). Y allí nos tocó el descalabro de ¡una temporada en 2.ª B! Nos parecía inconcebible.
Años después, a principios de los 80, y ya sólo con mi padre (mi abuelo, tristes casualidades, murió en 1977, cuando tenía de número de socio precisamente el 77), en una Buenavista urbanizada y sin barro (en esos años, el barro estaba dentro del terreno de juego), padecimos la remodelación del Tartiere para el Mundial 82. Nos tocó pasar una temporada en la tribuna de enfrente, (mientras construían la nuestra) y luego volver a una tribuna muy estrecha, mucho más incómoda... pero en la que ganamos el título de Copa de la Liga de 2.ª: nuestra única copa oficial.
Y volvimos a Primera. Y vivimos unos años 90 en los que estábamos en nuestro lugar: viendo en el campo a jugadores como Maradona y jugando la Copa de la UEFA. Y, aunque también nos tocó comprar a cada uno cuatro acciones de la nueva SAD, de esa década casi todos son buenos recuerdos.
Hasta que, con el nuevo siglo, nos tuvimos que ir al nuevo campo en la Ería y... nos tocó vivir el 2003. De esta última época no merece la pena contar mucho, porque todos los oviedistas la tenemos muy presente. Demasiado presente. ¿Los mejores momentos de esta década? El Himno con las gaitas sonando por primera vez cuando salían unos chavales (desconocidos entonces, héroes ahora) a jugar contra el Mosconia; el rastrillo del día del Uni; la clasificación del Guijuelo en San Lázaro; Ávila, Mallorca... ¿Los peores? Seguir en los barrizales.
Clara Eugenia Fernández Miranda @soyazul1926 . Mejor recuerdo: Me acuerdo de muchos buenos momentos a lo largo de mi vida oviedista. Aquellos partidos que pasamos imbatidos en primera de la mano de Irureta, donde los grandes caían en el Viejo Tartiere, o el ascenso en Mallorca con aquella vuelta desde Ranón inolvidable, en una marabunta azul que no se me va de la memoria. Podría mencionar miles de instantes que tengo aún en la retina: cualquier control de Jockanovic, quizás el futbolista más elegante que vi en un campo de fútbol; todavía estoy viendo a Gorriarán y Sañudo, zafarse contra todos los delanteros, supliendo su falta de calidad con unos huevos y una raza impresionantes. Pero el mejor momento, sin lugar a dudas, fué cuando vi al equipo salir el día del Mosconia con el himno de las gaitas de fondo, por todo lo que suponía, porque eso...era volver a la vida. Aunque pasen cien años jamás olvidaré aquel 30 de agosto del 2003.
Peor recuerdo: Supongo que a la hora de acordarse de los peores momentos siempre pesen aquellos más cercanos en el tiempo. El verano del 2003 fué un antes y un después en mi vida oviedista. Hasta entonces era un sentimiento especial, pero no dejaba de ser fútbol, nadie pensaba que en un futuro no muy lejano nuestra existencia estuviera pendiente de un hilo. Pero aquel verano nuestro corazón se encogió en un puño, y un montón de enemigos surgieron de repente para decirnos que no teníamos futuro, que esto se acababa. Fueron momentos de angustia, pero alrededor de ellos surgió con una fuerza imparable un sentimiento irrefrenable, a base de corazón, que hizo posible que a día de hoy sigamos vivos. El REAL OVIEDO ya no era sólo nuestro equipo de fútbol, era nuestra pasión, nuestra vida, y nuestra forma de vivir. Lo triste es que todo lo que conseguimos con tanto esfuerzo actualmente vuelva a estar en peligro por culpa de un delincuente con mayúsculas que mantiene secuestrado al REAL OVIEDO y a la ilusión de todos los oviedistas. Aquello fué sólo una batalla, todavía queda vencer en la guerra final.
Hugo Álvarez @hugoyo92. Mejor momento: Mi mejor experiencia como oviedista está por llegar, pero hasta ahora ha sido el partido que nos enfrentó al Mallorca B en el partido de ascenso a Segunda B. 27.214 personas, incluso pagando socios, y un ambiente inolvidable, era el Tartiere de las grandes ocasiones (sinceramente pienso que si esto no se vive cada fin de semana no es solo culpa del fútbol moderno sino también de los precios y de Alberto) y el público fue el jugador número doce, el partido fue algo aparte. ¿Qué hubiera pasado si hubiéramos perdido? Por suerte no lo sabremos nunca.
Peor momento: Nunca lo olvidaré, la temporada pasada en el partido del Tartiere contra el Sporting B pasé mis peores momentos como oviedista. Acudí al campo con mi pareja y unos amigos de Gijón y en el filial sportinguista jugaba (y juega) José Cruz, que por entonces iba conmigo a clase. Era el minuto 24 de partido, el sportinguista Muñiz lanzó un balón que rechazó Aulestia y Cruz marcó sin oposición alguna. Fue el último partido de Jose Manuel al frente del Oviedo y el peor partido que he vivido en mi vida. Es hasta ahora mi peor experiencia, pero temo que con estos dirigentes tenga mi peor y última experiencia: la desaparición.
Dairén García Riestra @DairenGarcia. Mejor recuerdo: No es nada fácil encontrar buenos recuerdos relacionados con el Oviedo a mi edad, me refiero a recuerdos de años de gloria, en Primera... Supongo que cualquiera ajeno a todo esto encontrará surrealista, incluso ridículo, que mi mejor recuerdo con el Real Oviedo sea un partido contra el Mosconia de Grao, el 31 de agosto de 2003. Puede parecer tonto, pero nunca había sentido lo que sentí ese día al entrar al Tartiere, al ver a otros 4 mil locos esperando ansiosos a que empezase un partido de Tercera División... Creo que no volveré a sentir esa sensación jamás, exceptuando el día que volvamos a Primera División. Ese partido significaba que estábamos vivos, y el grito de alegría y rabia contenida que soltamos casi al final de la primera parte, cuando un desconocido Kily marcaba el primer gol del Real Oviedo en tercera no era más que el grito de una afición que demostraba estar dispuesta a luchar por algo que formaba parte de sus vidas, y no estaban dispuestos a dejarlo morir tan fácilmente. Como os decía, quien no lo sienta, no podrá entenderlo; sé que vosotros sí.
Peor recuerdo: Como peor recuerdo podría hablar de cualquier no ascenso, o mismamente el doble descenso a Tercera, pero no. En todos estos años no hemos pasado un momento peor que la noche del 8 de noviembre de 2003. Esa maldita noche, un trocito de cada corazón azul se fue con Armando, con él se llevó parte de esas ganas con las que luchábamos por sacar esto adelante, parte de nuestro valor. Pero a cambio nos devolvió fuerza, muchísima fuerza para seguir, para llegar algún día a devolver a este club a donde se merece, fuerza para intentar sacar esto adelante. Sé que está orgulloso de nosotros, de que no nos hayamos rendido y sigamos luchando a pesar de todo, y sé que desde un lugar muy azul nos sigue dando fuerza. Esa noche se fue un ejemplo de orgullo, valor y garra, y es con diferencia el recuerdo más triste que tengo, y probablemente tendré, del Real Oviedo.
Pero como siempre digo, solo muere quien cae en el olvido, y tu corazón sigue aquí, en pequeños trocitos, repartidos entre los corazones de cada uno de los oviedistas que tuvimos la suerte de verte defender la elástica azul, en cada uno de tus amigos, en Blanca, en Balta, en tu hermana; estés donde estés, siempre estarás con nosotros, y en cada uno de nosotros hay un pedazo de ti.
Alberto Brevers González @Brevers86. Mejor recuerdo: Pues mi mejor recuerdo fue el ascenso en Mallorca del 2009. No me encontraba en España si no en Líbano y vimos el ascenso con unos cuantos compañeros también del Real Oviedo a través de la TPA internacional. Viendo el partido desde allí, animando como si estuviéramos en el mismo campo llego el primer chasco, marca el Mallorca B y significaría la prorroga. Pasan los minutos y los nervios se apoderan de mis compañeros y de mi. Llega la prorroga y seguimos igual, penaltis no por favor decíamos todos. Nuestras plegarias no surgieron efecto y se llego a la tanda de penaltis. Casi sin poder mirar a aquella tele de los nervios, la tanda de penaltis fue pasando sin ningún fallo. Llega el momento del 6ª penalti y la parada de Aulestia, creo que la afición empujamos a Onaitz para que parara ese penalti. El salto que pegamos tras la parada de Aules fue espectacular y nos pasamos mas de 10 minutos cantando y saltando, me hubiera gustado haber estado en Mallorca pero creo que haberlo vivido en otro país tubo su encanto.
Peor recuerdo: Bueno creo que estos últimos años el Oviedismo llevamos una mala racha bastante considerable, pero para mi el peor día fue la fase de ascenso a 2ªB del 2004 contra el Arteixo, un mal resultado en la ida hizo buscar la remontada en el Tartiere. Yo por desgracia no pude estar ese día allí y me toco seguirlo por la radio a través de Radio Sele. Tras una primera parte desastrosa, el Oviedin se ponía por delante y empataba la eliminatoria. Lo peor estaba por llegar, dos contras del Arteixo ponían a los gallegos por delante y la tristeza se apodero de mi, aun que yo tenia la esperanza que el Oviedo remontara y lo hizo cuando a 5 del final se puso 3-2. Si verlo por la tele es bastante malo para los nervios, pues escucharlo por la radio ya ni te cuento... Al final no pudo ser y el arbitro pito el final del encuentro. Apague la radio y con los ojos llorosos y muy triste me fui a la cama. Mi padre intento animarme y que saliera un rato, todos los amigos estaban de fiesta y yo metido en casa, pero le dije que hoy no era un día de fiesta, era un día muy triste y que lo mejor que podía hacer era irme a dormir.
Ana González Martínez @Anina_GM. Nunca he ocultado que sigo al Real Oviedo desde hace bastante poco, así que tanto el mejor como el peor recuerdo que tengo son muy recientes. Mejor recuerdo:El mejor recuerdo es de esta temporada. Ni siquiera el ascenso que viví, con aquel Tartiere lleno hasta los topes y animando sin parar, me dejó tan buen sabor de boca como el partido en San Mamés. Un campo que seguramente no volvamos a visitar en la vida, (puesto que en poco tiempo tendrán el nuevo estadio, prefiero pensarlo así), contra un rival de entidad, y compartiendo grada y ciudad con la mejor afición de España. La última vez que había estado en Bilbao fue cuando jugamos, la temporada pasada, contra el Lemona. Ellos jugaban un amistoso contra el Celtic ese mismo fin de semana, y por la noche la ciudad se abarrotó de camisetas rojiblancas. El ambiente era increíble, y yo sabía que quería vivirlo en primera persona: quería ir a San Mamés cuando jugara el Real Oviedo, y formar parte de ese ambiente.
Si a eso le juntas una gran compañía, pasar el día entero en Bilbao antes de un partido es algo altamente recomendable. Entrar en ese estadio, escuchar a la afición rival cantar el himno, sentirte orgullosa del trabajo que han hecho los futbolistas en el campo contra un equipo EUROPEO, y que nuestros cánticos y ese juego callaran San Mamés cuando empezaron a ver complicado pasar esa eliminatoria... porque sí, callamos San Mamés, igual que ellos callaron Old Trafford hace muy poco. Y que nada más acabar el partido, todo San Mamés coreara el nombre de tu equipo... Es una sensación indescriptible; los que también lo habéis vivido sabéis a qué me refiero. Por primera vez en 11 años, ¿no os sentisteis otra vez de Primera?
Eso sí, tampoco me olvido de la sensación de 27.000 almas cantando en Tercera, ahí también volví a sentirme de Primera; pero es que esto es La Catedral, y ojalá podamos vivir muchos partidos más como este, contra equipos de entidad, que superen este grandísimo recuerdo.
P.D. Ni qué decir que, en el partido de ida del Copa del Rey, que los aficionados bilbaínos portaran pancartas de "Alberto vete ya" y corearan nuestro grito de guerra, fue la mar de prestoso.
Peor recuerdo: El peor fue, sin duda, el fallido intento de subir a Segunda hace dos años. Después de varios años soñando con ese momento, todas mis ilusiones se desvanecieron a lo largo de los 90 minutos más largos que recuerdo. Todo ello sumado al cabreo que teníamos todos por el tema de las entradas, fue un día para olvidar. Los goles llegaban por parte del Pontevedra a pesar de estar en inferioridad numérica, y no se veía apenas reacción por parte del Real Oviedo, más allá del gol de Perona. Con el pitido final me sentí en shock: solo recuerdo a decenas de personas pasar a mi lado para saltar al campo, y yo no podía ni moverme. Solo de pensar, otro año más en estas categorías, jugándonos la vida cada inicio de temporada... porque eso es lo peor, el tiempo se nos agota, y en ese momento solo podía pensar en lo que podría suponer eso, en el futuro del club.
Jacobo de la Roza Miranda @jacobodelaroza. Mejor recuerdo: Tengo 23 años recién hechos, llevamos más de 10 vagando por categorías no profesionales y no recuerdo nada del gran Oviedo de Irureta ni de ninguno anterior al de Fernando Vázquez, así que, como comprenderás, no tengo ningún recuerdo realmente bueno. Pero si me tengo que quedar con uno elegiría el ascenso contra el Ávila. Es triste quedarse con un ascenso a Segunda B pero por lo que significó, tanto moralmente como deportivamente, es algo que nos marcó a todos (creo que no hago mal en generalizar) porque fue la muestra de que una afición unida está por encima de cualquier ente político y económico, "con el Oviedo quien quiera, contra el Oviedo quien pueda", y de que, por mucho que les doliese a algunos, el Ave Fénix siempre renace.
Peor recuerdo: El peor, es difícil quedarse con uno, creo que podría decir que fue la eliminatoria contra el Caravaca. Fue el momento más duro porque, además de no subir, la manera de perder fue demasiado cruel. 60 minutos luchando como jabatos, ponerte por delante en la eliminatoria con un golazo y al final perder en el último momento prácticamente por culpa de que el árbitro te deja con 10 fue tan despiadado que pareció que el desenlace del partido estaba escrito por un sportinguista cualquiera. Nunca sufrí tanto la injusticia y dureza del fútbol como en ese partido.
Bueno, esto ha sido todo, espero que hayáis disfrutado con la lectura tanto como yo, sin duda para mi leer esto es emocionante ya que evoca grandes recuerdos.Desde luego yo, y supongo que el resto de vosotros puedo afirmar sin temor a equivocarme que estamos orgullosos de ser del Real Oviedo, orgullosos de lo que fuimos, somos y seremos. Orgulloso de defender a este equipo en las buenas y en las malas. Orgullos de no fallar nunca al equipo aunque a veces ellos no nos correspondan. Orgullos de haber nacido con dos colores: uno blanco y otro azul. Repito, orgullosos de ser del REAL OVIEDO.
Para acabar, dejo un mensaje a modo de vídeo.
¡VOLVEREMOS!
¡HALA OVIEDO!
Santiago Serrano Miralles.
En twitter: @frefu
Es el turno de algunos jugadores y varios aficionados.
JUGADORES
Diego Cervero Otero. Por desgracia de Diego Cervero sólo puedo contar con el peor recuerdo.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo sin duda alguna fue aquel final de temporada 2007/08, aquel día en Caravaca
No tengo muchos recuerdos,me acuerdo de la llegada, iba comentando a la gente lo que nos íbamos a encontrar, de que la gente estaría esperándonos incluso hora y media antes en la entrada de aquel campo maldito.
Todo transcurrió normal, saltamos al calentamiento y enseguida vimos que hacia demasiado calor, el campo estaba acortado y el campo estaba alto y seco, cada uno utiliza sus técnicas para ganar, lo malo nuestro que no supimos adaptarnos a las circunstancias.
El partido comenzó con aparente normalidad, con un par de acercamientos nuestros, y un partido normal fuera de casa en liguilla. Hasta el filo del descanso donde el gol de penalty nos hizo mucho daño.
Llegó el descanso y ahora la experiencia me dice que teníamos que haber hecho otra cosa, pero... En ese momento nos creiamos erróneamente superiores y creíamos que debiamos de ir a por el partido.
Fuimos y.... El resto todos lo sabemos.
Llegar al vestuario ducharte, ver la cara de los compañeros, fue un palo. Habia q marchar y desde luego la gente q habia ido asta alli se merecia q los saludasrmos, y q tb nos dijeran lo mal q lo abiamos echo, la gente se porto fenomenal,aunke el palo abia sido grande. El viaje de vuelta tengo un malisimo recuerdo, las ganas la ilusion estaban por los suelos, la esperanza mo la teniamis, y todo se veia desde el punto de vista negativo.
Esta mala experiencia fue algo q nunca olvidare, en el Real Oviedo todo se magnifica, lo bueno y lo malo, es un club muy grande y q todo se vive intensamente asiq la responsabilidad es enorme, pero, estoy seguro q si vuelvo a jugar una liguilla contra un equipo parecido o inferior a mi no nos van a meter cuatro, de eso aprendi q si no puedes ganar, empata y sino puedes empatar , pierde por la miníma.
¿Quién sabe si lo podre demostrar?
Álvaro García-Cuello.Mejor recuerdo: Sin duda los mejores recuerdos que tengo son de su estancia en primera, cuando yo tenía unos 11 años e iba a ver los partidos al antiguo Carlos Tartiere. De aquella jugaba en el equipo alevín y nos poníamos todos juntos en una de las esquinas del campo para ver el partido; era un estadio pequeño, ¡pero como apretaba!
Ese es el mejor recuerdo y uno de los que más frescos tengo en la memoria, parece que fue ayer, pero ya han pasado más de 10 años. Eran jugadores que marcaron una época como Paulo Bento, Dely Valdés, Esteban, Ononpko, Iván Ania, Amieva, Jaime, Oli, etc.
Peor recuerdo: El peor recuerdo me llega desde un estadio en el que más adelante tendríamos una alegría, (un ascenso a 2ªB). En este caso, fue una gran decepción: el descenso a 2ª División. Fue en Son Moix contra el Mallorca, tras una derrota por 4-2 que nos despedía de una categoría a la que todavía hoy no hemos podido volver.
Alberto Mier Martínez "Tato". Mejor recuerdo: Tengo 3 recuerdos, el primero fue cuando mi padre me llevo por primera vez al Carlos Tartiere antiguo a hacerme socio, el segundo fue el Torneo de Brunete que disputé con el Oviedo.
Peor recuerdo: Empiezo por lo peor, sin lugar a duda fue el descenso de segunda a tarcera y la incertidumbre que rodeo al Oviedo sobre su existencia.
AFICIONADOS
Jesús Ramón Villoria Carbayo @Mon_villoria. Mejor recuerdo: Sólo llevo 5 años de socio del Real Oviedo, por lo tanto mis mejores momentos son muy recientes. Si tengo que escoger uno me quedo con el penalti que paró Aulestia en Mallorca, verme tan cerca de tener que jugar otras dos eliminatorias y de repente no, se acabo, adios a tercera, y las lagrimas que no pudo evitar el que para mi sera ya para siempre uno de los grandes que nos hemos encontrado en este infierno que es la tercera y la segunda b. Muchas gracias por todo Oinatz.
Peor recuerdo: El peor pudo ser el Caravacazo o la promocion con Pichi, pero creo que cuando peor lo pase como oviedista fue cuando los mexicanos dijeron basta, despues de un mes que si, que ya esta hecho, dormirme todos los dias a las 4 de la mañana esperando noticias teniendo que madrugar al dia siguiente al final para nada. Pense que todo se terminaria ahi, viendo como estaba lo deportivo me dije se acabo ya estamos muertos, pero de momento seguimos vivos y eso es lo importante, bueno y esto ALBERTO VETE YA
Emilio López García @emiliolg1985. Mejor recuerdo: Mi mejor momento, por suerte es difícil destacar uno, pero si tengo que quedarme con uno sería con el Real Oviedo 3-0 F.C. Barcelona de la temporada 99/00, sobre todo por lo que significó en ese momento. Aquella temporada con Luis Aragonés en el banquillo la pasamos practicamente entera metidos en descenso, veniamos de ser goleados 6-2 en Valencia y el panorama era muy feo, yo estaba casi resignado a que acababamos descendiendo. Y en la jornada 33 recibiamos al Barça que se jugaba la Liga, partido complicadísimo y que podia dejarnos muy cerca de 2ª en caso de perder, pero por suerte, nada más lejos de la realidad, nos marcamos un partido inmenso, borrando del campo al equipo de Van Gaal con un gol de Pompei y otros 2 de un inmenso Dely Valdés, esa jornada salimos de descenso, tras 21 metidos en el pozo, y ya no volvimos a caer más, gracias a las posteriores victorias en Vallecas y Sevilla. Veía tan negro ese año y tan complicado no acabar descendiendo que esa salvación me supo como si fuera una clasificación para la UEFA.
Peor recuerdo: De los peores momentos, tambien hay muchos para elegir... pero me quedo con el detonante de todo, el descenso a 2ª. En esta ocasión me ocurre algo parecido a mi mejor momento, pero a la inversa, jamás me esperaba ese año que acabaríamos bajando, por muchas razones: la espectacular racha en casa al principio, coquetear con la UEFA, el "fichaje estrella" de Collymore en Enero cuando mejor pintaba todo... Pero empezamos a caer y caer y meternos cerca de los de abajo peligrosamente (ese puto partido con Osasuna en casa...) y llegamos al Camp Nou, dando pena todo el año fuera de casa, jugandonosla ¡y ganamos!, 5 puntos al descenso y 6 en juego, esto está chupao, imposible que bajemos... lo que pasó despues ya se sabe, contubernio vasco-navarro, el impresentable de Losantos Omar ante el Madrid y a Segunda en Mallorca, creyendo en el milagro hasta el 4-2 que marcó Alvaro Novo, justo al mismo tiempo que en la radio se volvían locos con la chilena de Rivaldo al Valencia... aun se me cae el alma a los pies cuando dan ese gol en tv y se ve el rotulito de "MALL 4-2 OVI" (http://www.youtube.com/watch?v=v0ygJQVH2C4). Y a partir de ahí ya se sabe todo lo que vino, pero eso si, lo importante es lo que aun queda por venir. ¡HALA OVIEDO!
Nacho Blanco @Nacho_Blanco "blog: Ovieditis". Mejor recuerdo: Cada partido en directo lo es, o cruzarme con un oviedista desconocido por Barcelona la mañana del partido en Pontevedra y correr a abrazarle aún a riesgo de ser atropellado. Ser oviedista es una pasada, una grandeza incomparable y de lo que me he dado cuenta desde que vivo en la Ciudad Condal y noto al Barça cada día: ellos nunca podrán sentir lo que nosotros sentimos por nuestro equipo aun siendo "més que un club", ni ellos ni nadie. Lo que vivo en cada viaje, en cada partido en el Tartiere que me puedo juntar con los amigos de siempre... no lo cambio por nada en este mundo. Iba a elegir el día del 1-5 en Ávila como mejor momento, probablemente sea el día de felicidad más plena de toda mi vida: la cantidad de gente que nos desplazamos, el ambiente en la ciudad, el aspecto de la grada, la locura del resultado y la liberación posterior con la plantilla fueron algo indescriptible. Pero por encima de todo me quedaré con aquél 24 de Agosto de 2003 en que jugamos el primer amistoso desde el descenso a Tercera, en Noreña frente al Condal. Bajé desde El Berrón con mi primo Jorge, no conocíamos a ningún futbolista pero me sentí orgullosísimo de esos once chavales que saltaron al Alejandro Ortea, más que nunca en un partido. Recuerdo que Jairo estaba en las gradas, le pregunté cómo iba su lesión y me dijo que tenía unas ganas de jugar enormes; mira después lo que nos hizo. El partido acabó 1-1, nuestro gol fue de Omar en la segunda parte, que con Kily fue el que mejores sensaciones me dejó aquél día, los que más me llamaron la atención. Ahí fui consciente de que el Real Oviedo no se moría... y no lo va a hacer ahora. Nos enterrará a todos.
Peor recuerdo: Lamentablemente, muchos. El día del descenso en Mallorca vi el partido con mi hermana mayor y mi cuñado: estaba hundido, mi uso de razón sólo nos había visto en Primera así que imagínate. Recordar ahora que, en el coche de vuelta a casa mi hermana me dijo "el año que viene sube, no te preocupes" aún me hace llorar. Caravaca también fue un mazazo: afición y futbolistas juntos a las puertas del Estadio, en ese momento creí que se acababa todo y llamé a un amigo diciéndole que nos quedaba un mes de Real Oviedo. Pero a pie de bus Aulestia y José Luis tardaron cinco minutos en convencerme/nos de que el Tartiere remontaría el 4-1, llegué directo de Murcia a la universidad cantando bufanda al aire, aún recuerdo la cara de incredulidad de mis compañeros esportinguistas al verme (Iván Hernández inclusive). Pero el peor momento de todos, sin duda, fue cuando el año pasado se frustró la operación con Pegaso. Lo veía claro, eran el rayo de luz que nos sacarían del pozo después de tantos años, mi ilusión estaba desbordada por librarnos de la lacra de Alberto aunque la situación del equipo fuese agónica en Segunda B. Fueron muchas noches de insomnio en el Foro Oviedista esperando la confirmación desde México. Y en una tarde, cuando todo parecía hecho, el sueño se va al garete. Recibo un mensaje de @RickyIglesias dándome la mala noticia justo antes de empezar mi entreno con los chavales (Junior de Baloncesto) y simplemente me derrumbé; lágrimas de rabia y frustración, los chicos consolándome y yo incapaz de articular palabra, inmóvil. De nuevo creí que la historia tocaba a su fin. Vivir eso sin ningún oviedista al lado en el que apoyarme fue muy jodido. Como lo puede ser ahora.
Carlos García-Ovies @CarlosOvies. Mejor recuerdo:Elegir el mejor momento que he vivido como oviedista, cuando con apenas veinte años sólo he vivido desgracias (salvando el ascenso en Mallorca), es complicado. Por eso he elegido algo extra deportivo; una anécdota que en realidad no me afectó directamente a mí, sino a mi hermano pequeño. El caso es que estaba con mi familia en Salinas, en un conocido club deportivo y, a través de la valla, mi hermano (de siete años) reconoció a Raúl, que de aquella era el entrenador del primer equipo. Le pidió un autógrafo y Raúl se lo dio, siempre con una sonrisa en la boca y tratando genial a mi hermano, nervioso y contento a partes iguales. Antes de irse, el míster le preguntó a mi madre si podíamos acercarnos a su coche (unas calles más allá) porque tenía pósters, banderas y demás, del Oviedo, claro. Pero en ese momento (por razones que no vienen al caso) no podía ser. Unos veinte minutos después, un coche se detuvo al lado de donde nos encontrábamos, se bajó Raúl con un póster, entre otras cosas, y se lo dio a mi hermano, que casi no podía ni hablar de la emoción. Mi madre y yo le dimos las gracias y su respuesta fue: "lo que sea por un pequeño hincha". Ese momento me marcó, quizás porque estas pequeñas cosas son las que te hacen creer que el fútbol es algo más y sobretodo, que pese a que todo apunte a lo contrario, en este deporte aún queda gente como Raúl, de verdad, auténtica. Gente que por desgracia no abunda en nuestro querido club.
Peor recuerdo: No sé cuál es la peor experiencia que he tenido como oviedista, pero hay unas cuantas que no me gustaría repetir. El mazazo de Caravaca, o el de Pontevedra, son dos evidentes, aunque también es cierto que un oviedista siempre desarrolla una extraña capacidad para levantarse y armarse de orgullo justo de después de una gran caída. Y, experiencias a un lado, sin duda lo peor que me ha tocado sufrir como carbayón tiene nombre y apellido. Alberto González es como un gran cáncer en el corazón de un club, que cumple ya ochenta y seis años. Espero que algún día se pueda extirpar y nos olvidemos de los temas de salud, pero al menos tengo el consuelo de que hay un gran médico en la sala, quizás el mejor del mundo: la afición.
Francisco Fernández Guisasola @Ijyzs. Mejor y peor recuerdo:Comencé a ir al viejo Buenavista antes aún de tener uso de razón. Mi abuelo (que recordaba los tiempos previos a la fusión y los partidos en Teatinos) y mi padre (que vivió la gloriosa época de antes de la guerra con los César, Pena, Riera, Soladrero, Sirio, Castro, Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín), me llevaban de la mano a un estadio, ya algo vetusto, pero lleno de solera. El Oviedo estaba en Primera y contaba con figuras tan famosas como Paquito, Iguarán, José María o Sánchez Lage. Por desgracia (era muy pequeño) no mantengo muy vivos los recuerdos de aquella temporada —la 62-63— que culminó con el Real Oviedo en el tercer puesto de Primera División. Las autoridades deportivas nos privaron de jugar la Copa Europea de Ciudades en Feria —algo a lo que por clasificación teníamos derecho— con el argumento de que la ciudad de Oviedo no tenía feria. Un recuerdo bueno y uno malo.
Seguí acudiendo con mi padre —menos de 10 minutos caminando, atravesando un barrizal descampado— al estadio de Buenavista. Los porteros, que siempre hacían la vista gorda ante un renacuajo que apenas levantaba un metro del suelo, un día comenzaron a poner pegas. Era la temporada 1967-68 y mi padre, ¡por fin! —de aquella no se estilaba lo del socio-bebé—, me hizo socio del Real Oviedo. Socio mensual, con dos recibos: uno, para entrar al estadio, se renovaba cada mes; el otro, anual, era para subir a la tribuna Sánchez del Río, donde nos sentábamos —en banco corrido—, en las últimas filas, a la altura del borde del área más próxima a la tribuna Silvela.
Allí sentados —y ya con más uso de razón— aprendí la primera alineación que repito de memoria: Lombardía, Carrete, Tensi, Juan Manuel; Iriarte, Vicente; Javier, Jaquet, Mariano, Galán y Uría. Allí vivimos la agresión de Pepiño a Uría, que abandonó el campo sangrando, protestando todos que el jugador del Ferrol no fuera expulsado. Allí, vivimos los dos ascensos de los años 70. Allí, vimos como Tensi —en un partido de Copa— tiraba un penalti con tal fuerza que el balón entraba, golpeaba en el poste de detrás (de aquella los postes de las portería eran un bloque que se apoyaba en dos arcos dentro de la red), y volvía repelido al campo; entonces, vimos estupefactos como el árbitro (mientras todos, equipo y afición, celebrábamos el gol) mandaba seguir jugando y en el contragolpe casi nos marcan... pero, a pesar de todo, nos clasificamos. También allí sonó y escuchamos por primera vez el Himno del Real Oviedo y allí comenzamos a ver los partidos del Vetusta: un domingo el Oviedo, otro el Vetusta (salvo cuando coincidían los dos en casa y el filial salía a jugar al terminar el encuentro del primer equipo). Y allí nos tocó el descalabro de ¡una temporada en 2.ª B! Nos parecía inconcebible.
Años después, a principios de los 80, y ya sólo con mi padre (mi abuelo, tristes casualidades, murió en 1977, cuando tenía de número de socio precisamente el 77), en una Buenavista urbanizada y sin barro (en esos años, el barro estaba dentro del terreno de juego), padecimos la remodelación del Tartiere para el Mundial 82. Nos tocó pasar una temporada en la tribuna de enfrente, (mientras construían la nuestra) y luego volver a una tribuna muy estrecha, mucho más incómoda... pero en la que ganamos el título de Copa de la Liga de 2.ª: nuestra única copa oficial.
Y volvimos a Primera. Y vivimos unos años 90 en los que estábamos en nuestro lugar: viendo en el campo a jugadores como Maradona y jugando la Copa de la UEFA. Y, aunque también nos tocó comprar a cada uno cuatro acciones de la nueva SAD, de esa década casi todos son buenos recuerdos.
Hasta que, con el nuevo siglo, nos tuvimos que ir al nuevo campo en la Ería y... nos tocó vivir el 2003. De esta última época no merece la pena contar mucho, porque todos los oviedistas la tenemos muy presente. Demasiado presente. ¿Los mejores momentos de esta década? El Himno con las gaitas sonando por primera vez cuando salían unos chavales (desconocidos entonces, héroes ahora) a jugar contra el Mosconia; el rastrillo del día del Uni; la clasificación del Guijuelo en San Lázaro; Ávila, Mallorca... ¿Los peores? Seguir en los barrizales.
Clara Eugenia Fernández Miranda @soyazul1926 . Mejor recuerdo: Me acuerdo de muchos buenos momentos a lo largo de mi vida oviedista. Aquellos partidos que pasamos imbatidos en primera de la mano de Irureta, donde los grandes caían en el Viejo Tartiere, o el ascenso en Mallorca con aquella vuelta desde Ranón inolvidable, en una marabunta azul que no se me va de la memoria. Podría mencionar miles de instantes que tengo aún en la retina: cualquier control de Jockanovic, quizás el futbolista más elegante que vi en un campo de fútbol; todavía estoy viendo a Gorriarán y Sañudo, zafarse contra todos los delanteros, supliendo su falta de calidad con unos huevos y una raza impresionantes. Pero el mejor momento, sin lugar a dudas, fué cuando vi al equipo salir el día del Mosconia con el himno de las gaitas de fondo, por todo lo que suponía, porque eso...era volver a la vida. Aunque pasen cien años jamás olvidaré aquel 30 de agosto del 2003.
Peor recuerdo: Supongo que a la hora de acordarse de los peores momentos siempre pesen aquellos más cercanos en el tiempo. El verano del 2003 fué un antes y un después en mi vida oviedista. Hasta entonces era un sentimiento especial, pero no dejaba de ser fútbol, nadie pensaba que en un futuro no muy lejano nuestra existencia estuviera pendiente de un hilo. Pero aquel verano nuestro corazón se encogió en un puño, y un montón de enemigos surgieron de repente para decirnos que no teníamos futuro, que esto se acababa. Fueron momentos de angustia, pero alrededor de ellos surgió con una fuerza imparable un sentimiento irrefrenable, a base de corazón, que hizo posible que a día de hoy sigamos vivos. El REAL OVIEDO ya no era sólo nuestro equipo de fútbol, era nuestra pasión, nuestra vida, y nuestra forma de vivir. Lo triste es que todo lo que conseguimos con tanto esfuerzo actualmente vuelva a estar en peligro por culpa de un delincuente con mayúsculas que mantiene secuestrado al REAL OVIEDO y a la ilusión de todos los oviedistas. Aquello fué sólo una batalla, todavía queda vencer en la guerra final.
Hugo Álvarez @hugoyo92. Mejor momento: Mi mejor experiencia como oviedista está por llegar, pero hasta ahora ha sido el partido que nos enfrentó al Mallorca B en el partido de ascenso a Segunda B. 27.214 personas, incluso pagando socios, y un ambiente inolvidable, era el Tartiere de las grandes ocasiones (sinceramente pienso que si esto no se vive cada fin de semana no es solo culpa del fútbol moderno sino también de los precios y de Alberto) y el público fue el jugador número doce, el partido fue algo aparte. ¿Qué hubiera pasado si hubiéramos perdido? Por suerte no lo sabremos nunca.
Peor momento: Nunca lo olvidaré, la temporada pasada en el partido del Tartiere contra el Sporting B pasé mis peores momentos como oviedista. Acudí al campo con mi pareja y unos amigos de Gijón y en el filial sportinguista jugaba (y juega) José Cruz, que por entonces iba conmigo a clase. Era el minuto 24 de partido, el sportinguista Muñiz lanzó un balón que rechazó Aulestia y Cruz marcó sin oposición alguna. Fue el último partido de Jose Manuel al frente del Oviedo y el peor partido que he vivido en mi vida. Es hasta ahora mi peor experiencia, pero temo que con estos dirigentes tenga mi peor y última experiencia: la desaparición.
Dairén García Riestra @DairenGarcia. Mejor recuerdo: No es nada fácil encontrar buenos recuerdos relacionados con el Oviedo a mi edad, me refiero a recuerdos de años de gloria, en Primera... Supongo que cualquiera ajeno a todo esto encontrará surrealista, incluso ridículo, que mi mejor recuerdo con el Real Oviedo sea un partido contra el Mosconia de Grao, el 31 de agosto de 2003. Puede parecer tonto, pero nunca había sentido lo que sentí ese día al entrar al Tartiere, al ver a otros 4 mil locos esperando ansiosos a que empezase un partido de Tercera División... Creo que no volveré a sentir esa sensación jamás, exceptuando el día que volvamos a Primera División. Ese partido significaba que estábamos vivos, y el grito de alegría y rabia contenida que soltamos casi al final de la primera parte, cuando un desconocido Kily marcaba el primer gol del Real Oviedo en tercera no era más que el grito de una afición que demostraba estar dispuesta a luchar por algo que formaba parte de sus vidas, y no estaban dispuestos a dejarlo morir tan fácilmente. Como os decía, quien no lo sienta, no podrá entenderlo; sé que vosotros sí.
Peor recuerdo: Como peor recuerdo podría hablar de cualquier no ascenso, o mismamente el doble descenso a Tercera, pero no. En todos estos años no hemos pasado un momento peor que la noche del 8 de noviembre de 2003. Esa maldita noche, un trocito de cada corazón azul se fue con Armando, con él se llevó parte de esas ganas con las que luchábamos por sacar esto adelante, parte de nuestro valor. Pero a cambio nos devolvió fuerza, muchísima fuerza para seguir, para llegar algún día a devolver a este club a donde se merece, fuerza para intentar sacar esto adelante. Sé que está orgulloso de nosotros, de que no nos hayamos rendido y sigamos luchando a pesar de todo, y sé que desde un lugar muy azul nos sigue dando fuerza. Esa noche se fue un ejemplo de orgullo, valor y garra, y es con diferencia el recuerdo más triste que tengo, y probablemente tendré, del Real Oviedo.
Pero como siempre digo, solo muere quien cae en el olvido, y tu corazón sigue aquí, en pequeños trocitos, repartidos entre los corazones de cada uno de los oviedistas que tuvimos la suerte de verte defender la elástica azul, en cada uno de tus amigos, en Blanca, en Balta, en tu hermana; estés donde estés, siempre estarás con nosotros, y en cada uno de nosotros hay un pedazo de ti.
Alberto Brevers González @Brevers86. Mejor recuerdo: Pues mi mejor recuerdo fue el ascenso en Mallorca del 2009. No me encontraba en España si no en Líbano y vimos el ascenso con unos cuantos compañeros también del Real Oviedo a través de la TPA internacional. Viendo el partido desde allí, animando como si estuviéramos en el mismo campo llego el primer chasco, marca el Mallorca B y significaría la prorroga. Pasan los minutos y los nervios se apoderan de mis compañeros y de mi. Llega la prorroga y seguimos igual, penaltis no por favor decíamos todos. Nuestras plegarias no surgieron efecto y se llego a la tanda de penaltis. Casi sin poder mirar a aquella tele de los nervios, la tanda de penaltis fue pasando sin ningún fallo. Llega el momento del 6ª penalti y la parada de Aulestia, creo que la afición empujamos a Onaitz para que parara ese penalti. El salto que pegamos tras la parada de Aules fue espectacular y nos pasamos mas de 10 minutos cantando y saltando, me hubiera gustado haber estado en Mallorca pero creo que haberlo vivido en otro país tubo su encanto.
Peor recuerdo: Bueno creo que estos últimos años el Oviedismo llevamos una mala racha bastante considerable, pero para mi el peor día fue la fase de ascenso a 2ªB del 2004 contra el Arteixo, un mal resultado en la ida hizo buscar la remontada en el Tartiere. Yo por desgracia no pude estar ese día allí y me toco seguirlo por la radio a través de Radio Sele. Tras una primera parte desastrosa, el Oviedin se ponía por delante y empataba la eliminatoria. Lo peor estaba por llegar, dos contras del Arteixo ponían a los gallegos por delante y la tristeza se apodero de mi, aun que yo tenia la esperanza que el Oviedo remontara y lo hizo cuando a 5 del final se puso 3-2. Si verlo por la tele es bastante malo para los nervios, pues escucharlo por la radio ya ni te cuento... Al final no pudo ser y el arbitro pito el final del encuentro. Apague la radio y con los ojos llorosos y muy triste me fui a la cama. Mi padre intento animarme y que saliera un rato, todos los amigos estaban de fiesta y yo metido en casa, pero le dije que hoy no era un día de fiesta, era un día muy triste y que lo mejor que podía hacer era irme a dormir.
Ana González Martínez @Anina_GM. Nunca he ocultado que sigo al Real Oviedo desde hace bastante poco, así que tanto el mejor como el peor recuerdo que tengo son muy recientes. Mejor recuerdo:El mejor recuerdo es de esta temporada. Ni siquiera el ascenso que viví, con aquel Tartiere lleno hasta los topes y animando sin parar, me dejó tan buen sabor de boca como el partido en San Mamés. Un campo que seguramente no volvamos a visitar en la vida, (puesto que en poco tiempo tendrán el nuevo estadio, prefiero pensarlo así), contra un rival de entidad, y compartiendo grada y ciudad con la mejor afición de España. La última vez que había estado en Bilbao fue cuando jugamos, la temporada pasada, contra el Lemona. Ellos jugaban un amistoso contra el Celtic ese mismo fin de semana, y por la noche la ciudad se abarrotó de camisetas rojiblancas. El ambiente era increíble, y yo sabía que quería vivirlo en primera persona: quería ir a San Mamés cuando jugara el Real Oviedo, y formar parte de ese ambiente.
Si a eso le juntas una gran compañía, pasar el día entero en Bilbao antes de un partido es algo altamente recomendable. Entrar en ese estadio, escuchar a la afición rival cantar el himno, sentirte orgullosa del trabajo que han hecho los futbolistas en el campo contra un equipo EUROPEO, y que nuestros cánticos y ese juego callaran San Mamés cuando empezaron a ver complicado pasar esa eliminatoria... porque sí, callamos San Mamés, igual que ellos callaron Old Trafford hace muy poco. Y que nada más acabar el partido, todo San Mamés coreara el nombre de tu equipo... Es una sensación indescriptible; los que también lo habéis vivido sabéis a qué me refiero. Por primera vez en 11 años, ¿no os sentisteis otra vez de Primera?
Eso sí, tampoco me olvido de la sensación de 27.000 almas cantando en Tercera, ahí también volví a sentirme de Primera; pero es que esto es La Catedral, y ojalá podamos vivir muchos partidos más como este, contra equipos de entidad, que superen este grandísimo recuerdo.
P.D. Ni qué decir que, en el partido de ida del Copa del Rey, que los aficionados bilbaínos portaran pancartas de "Alberto vete ya" y corearan nuestro grito de guerra, fue la mar de prestoso.
Peor recuerdo: El peor fue, sin duda, el fallido intento de subir a Segunda hace dos años. Después de varios años soñando con ese momento, todas mis ilusiones se desvanecieron a lo largo de los 90 minutos más largos que recuerdo. Todo ello sumado al cabreo que teníamos todos por el tema de las entradas, fue un día para olvidar. Los goles llegaban por parte del Pontevedra a pesar de estar en inferioridad numérica, y no se veía apenas reacción por parte del Real Oviedo, más allá del gol de Perona. Con el pitido final me sentí en shock: solo recuerdo a decenas de personas pasar a mi lado para saltar al campo, y yo no podía ni moverme. Solo de pensar, otro año más en estas categorías, jugándonos la vida cada inicio de temporada... porque eso es lo peor, el tiempo se nos agota, y en ese momento solo podía pensar en lo que podría suponer eso, en el futuro del club.
Jacobo de la Roza Miranda @jacobodelaroza. Mejor recuerdo: Tengo 23 años recién hechos, llevamos más de 10 vagando por categorías no profesionales y no recuerdo nada del gran Oviedo de Irureta ni de ninguno anterior al de Fernando Vázquez, así que, como comprenderás, no tengo ningún recuerdo realmente bueno. Pero si me tengo que quedar con uno elegiría el ascenso contra el Ávila. Es triste quedarse con un ascenso a Segunda B pero por lo que significó, tanto moralmente como deportivamente, es algo que nos marcó a todos (creo que no hago mal en generalizar) porque fue la muestra de que una afición unida está por encima de cualquier ente político y económico, "con el Oviedo quien quiera, contra el Oviedo quien pueda", y de que, por mucho que les doliese a algunos, el Ave Fénix siempre renace.
Peor recuerdo: El peor, es difícil quedarse con uno, creo que podría decir que fue la eliminatoria contra el Caravaca. Fue el momento más duro porque, además de no subir, la manera de perder fue demasiado cruel. 60 minutos luchando como jabatos, ponerte por delante en la eliminatoria con un golazo y al final perder en el último momento prácticamente por culpa de que el árbitro te deja con 10 fue tan despiadado que pareció que el desenlace del partido estaba escrito por un sportinguista cualquiera. Nunca sufrí tanto la injusticia y dureza del fútbol como en ese partido.
Bueno, esto ha sido todo, espero que hayáis disfrutado con la lectura tanto como yo, sin duda para mi leer esto es emocionante ya que evoca grandes recuerdos.Desde luego yo, y supongo que el resto de vosotros puedo afirmar sin temor a equivocarme que estamos orgullosos de ser del Real Oviedo, orgullosos de lo que fuimos, somos y seremos. Orgulloso de defender a este equipo en las buenas y en las malas. Orgullos de no fallar nunca al equipo aunque a veces ellos no nos correspondan. Orgullos de haber nacido con dos colores: uno blanco y otro azul. Repito, orgullosos de ser del REAL OVIEDO.
Para acabar, dejo un mensaje a modo de vídeo.
¡VOLVEREMOS!
¡HALA OVIEDO!
Santiago Serrano Miralles.
En twitter: @frefu
86 años de Orgullo, Valor y Garra (parte I)
¡ Hola futboleros !
El Real Oviedo, el equipo de mi corazón y de muchas otras personas, cumple años. Concretamente 86, a lo largo de ese tiempo el equipo de la capital del Principado de Asturias ha vivido de todo: desde acariciar un título liguero hasta estar a punto de la desaparición, afortunadamente su fiel hinchada no lo permitió y seguimos dando guerra.
Han sido años de luces y sombras, actualmente nuestro Oviedín vaga por la 2ªB, una categoría que no se corresponde para nada con el que tenía que ser nuestro sitio, la 1ª división. Pero lo peor del actual momento es la situación extradeportiva en la que el club están inmerso, la institución está a la deriva a causa de unos dirigentes a cada cual peor. Eso sí, la afición sigue al lado del club con más fuerza que nunca.
He decidido recoger el testimonio de varios Oviedistas y plasmarlo en este blog, cada uno de ellos me ha relatado su mejor y su peor recuerdo. Algunos son más largos, otros más cortos pero todos tienen como factor comúrn la carga total de Oviedismo.
Está dividido en cuatro capítulos: familiares y amigos, jugadores, periodistas y aficionados con los que no guardo ningún tipo de relación.
Espero que lo disfrutéis.
FAMILIARES Y AMIGOS:
-Santiago Serrano Miralles (@frefu). Mejor recuerdo: Es difícil escoger mi mejor recuerdo, afortunadamente tengo muchos, al igual que malos por desgracia. El 2-1 al Barça con Fabio Pinto y Moller, la manifestación previa al partido contra el engendro en el Tartiere,el día de verano en 2003 que el Oviedismo se echó a la calle, el festejo del ascenso a 2ºB después del partido de Mallorca, el reciente partido en San Mamés...Pero si tuviese que quedarme con alguno sería con aquel Real Oviedo-Mosconia, nuestro primer partido en Tercera División, increíble pero cierto, en unos años habíamos pasado de jugar contra el Madrid y el Barsa a enfrentarnos contra el San Martín (equipo ahora desaparecido creo) y contra el Llanes (el equipín de mi pueblo). El 31 de agosto de 2003 no se me olvidará jamás, después de llegar a casa de entrenar y tras una ducha y comer, me senté delante del ordenador a jugar a aquel mítico juego, el PcFútbol, tenía un señor equipazo, ganaba títulos, todo ello con el Real Oviedo. Se acercaba la hora del partido, no voy a negar que tuve dudas sobre si asistir o no, sin duda alguna tome una de las mejores decisiones de mi vida. Aquel día hice una ruta que desde entonces repito cada vez que voy al Tartiere, el momento del himno con las gaitas fue brutal. Los pelos de punta, 4000 locos viendo un partido de Tercera entre el Oviedo y el Mosconia, un gol del morenito Killy nos dió la victoria y hacía que nuestro casillero pasase de -6 a -3 puntos por una sanción FIFA. Recuerdo llegar a casa y bromear con mi padre y hermano: "de aquí a la Champions". Ese día mi Oviedismo se reforzó hasta límites insospechados, desde entonces sigo al Oviedín con amor y locura.
Peor recuerdo: Sin duda alguna, mi peor recuerdo no es un descenso (de manera directa) o un fracaso en play-off. Se trata de un partido en el Tartiere contra el Barakaldo de la temporada 2006-2007, el equipo llevaba una desastrosa temporada y ese partido se antojaba vital para luchar por la permanencia ya en la jornada 24. El final no pudo ser peor, 0-1 en el último minuto tras un barullo al botar un jugador del conjunto vasco un córner. Inmediatamente vino el pitido final, nada más escucharlo mientras la gente abandonaba el campo o gritaba a los jugadores y a Toño Velázquez (entrenador por aquel entonces) yo rompí a llorar en mi asiento, sabía que volvíamos a Tercera, a los barrizales. Mis amigos (Joaquín, Andrés y Pelayo) no sabían como consolarme, pasó un rato hasta que se acercó a un señor, totalmente desconocido para mi, que me preguntó si estaba así por si mi padre era Toño. Le contesté que no, pero que nos volvíamos a Tercera a lo que me contestó "Subiremos el año que viene, seguro. Eso sí, renovarás el carnet de socio y apoyarás al equipo hasta el final, ¿no?". Pues claró, contesté, el disgustó me duró unos minutos más hasta que decidí abandonar el campo en compañía de mis amigos.
Curiosamente ese mismo señor fue el que me consoló el día del Pontevedra en el que también rompí a llorar tras el fracaso, mi amigo Pelayo tampoco sabía que hacer. Ninguna de las dos veces le vi la cara, pero supe que era el mismo, el dialogo fue parecido, este año espero reencontrarme con el, pero que esta vez las lágrimas sean de alegría.
-Nicolás Serrano Martínez. Mejor recuerdo: A lo largo de la historia del Oviedo, ha habido numerosos momentos que quedarán para siempre en mi memoria. Son ya muchos años siguiendo a mi Oviedo, tantos que se podría escribir más de un libro. Ahora que se han cumplido 86 años de vida de este club, me gustaría recordar uno de los mejores momentos: la clasificación en 1991 para la Copa de la UEFA, con Irureta de entrenador y contra el Génova.
Al igual que he vivido momentos de máxima alegría, el Oviedo también me ha hecho sufrir (y me sigue haciendo).
Peor recuerdo: Por desgracia mi peor recuerdo se está prolongando en el tiempo, es la gestión de su directiva actual.
Mantengo la ilusión de que el Oviedín de mi alma vuelva a la primera división. División que le corresponde. Sigue siendo el equipo de la capital de Asturias, y Asturias es y será un grande del fútbol español. Como dice nuestro himno: “Orgullo, valor y garra”.
¡VOLVEREMOS, SIEMPRE OVIEDO.HALA OVIEDO!
Nicolás Serrano Miralles. Mejor recuerdo: Yo creo que el mejor momento como Oviedista es el ascenso a Segunda B. en Mallorca, en la tanda de penaltis. Fue muy tenso y sufri muchísimo!!! Lo recordaré siempre por lo que sufrimos y luego como nos abrazamos mi hermano , mi padre y yo. Fue una verdadera alegria.
Peor recuerdo: está tambien relacionado con Mallorca....y es claramente el descenso a Segunda división. Recuerdo verlo en casa de mi gran amigo Davo y sentirme muy jodido. Después del partido, pusimos el ppv y vimos como Rivaldo hizo aquella obra de arte contra el Valencia, con Gaspart volviendose loco....pero nos daba todo igual...así que me fui para casa, sin decir nada y llorando como un niño....
Hoy estamos en segunda b pero desde que estamos viviendo todo este calvario, no hay ni un solo dia que dude que yo volvere a ver al oviedo en Primera, no se si como hijo,como padre o como abuelo...pero seguro que volveremos!!! Hala Oviedo!
Joaquín Pertierra Brasa @yosoydefrefu: Mejor recuerdo: Pues ,obviamente y como no podría ser de otra manera, ocurrió junto a Santiago Serrano Miralles. Transcurría una tarde de fútbol en el Estadio Municipal Nuevo Carlos Tartiere. El Real Oviedo iba perdiendo 0-1 contra un rival, el Palencia, que estaba jugando mal pero que tenía al trencilla a su favor y encima provocaba al público del Tartiere, craso error. Como dice el otro, no vendas la piel del Oso antes de cazarlo; digo esto porque en el 89 y 92 metió el Oviedin de nuestro alma sendos goles. El público enloqueció al igual que Frefu, el cual celebró el segundo de los goles de la mejor manera posible: tirándome mis gafas de sol nuevas al suelo para abalanzarse sobre mi persona para darme un beso, en la mejilla, claro está, sino lo mato jaja La cosa no quedó ahi porque delante nuestro estaba el hermano de Frefu con sus amigos y , como no, todos acabaron gritando gol y toma como locos encima mio. Una locura de esas que nos presta tanto vivir a los sufrido seguidores del Real Oviedo. Al termino de los 90 minutos ocurrieron sucesos graciosos para mi. El susodicho se quedó mirando desde la acera a los seguidores del Palencia mientras estos estaban siendo reprimidos por los antidisturbios. Mirando apriori, a posteriori empezó con su sarta de "halagos" del estilo de: horribles, horribles. Me dais pena y asco. Este tipo de cosas seguidas de la ya famosa frase:"Ya me jodería, ya me jodería, perder en el útimo minuto... Horribles!! Horribles!! Corriendo pa Palencia os mandaba yo!! Horribles!" Por último decir que su hermano también se unió a las "alabanzas", cosa que Frefu no recuerda, lo que nos hace ver el nivel de enagención que llevaba el chico: todo un fierina.
Peor recuerdo: El peor recuerdo que tengo del Oviedin es el de estar este año viendo todos los partidos sin Frefu. La verdad es que presta siempre ver los partidos en el Tartiere, pero no presta lo mismo si no está Frefu. Por ello pido hacer un cambio: mandar a Alberto González a Atenas (total alli no puede robar nada) y traer de vuelta a nuestro Frefu del alma.
Andrés Durán Chase @andreschase Mejor recuerdo:
Un partido, un momento, el minuto 93 de la decimotercera jornada en el Nuevo Carlos Tartiere. Se enfrentaban el Real Oviedo y el Málaga en la que sería la última temporada por ahora del Real Oviedo en la máxima categoría del fútbol español. Empate a 2 en el minuto 93 cuando se pita una falta al borde del área a favor del Oviedo. Se notaba esa tensión y esa ilusión por un gol en el último minuto. La gente animaba con sus característicos golpes en el suelo con los pies y con sus palmas. Se hizo el silencio en el momento del lanzamiento de Tomic y luego... explosión... Golazo del balcánico que dio la victoria al Oviedín y que hizo disfrutar a sus aficionados como nunca.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo es el de muchos seguidores me imagino. El fatídico descenso a tercera división... Recuerdo que el peor momento no fue el el descenso, sino el día posterior. Cuando realmente me di que estábamos en Tercera... Fue una sensación de impotencia difícilmente explicable... Una categoría en la que nunca me imaginaría al Real Oviedo jugar y en la que tocó sufrir y armarse de orgullo, valor y garra para salir adelante.
Pablo Feito Fernández @pablodepeche. Mejor recuerdo: Soy un universitario que estudia fuera de casa y algún que otro fin de semana suelo meterme varias horas en autobús. Uno de esos fines de semana coincidió con el decisivo día para el club azul, se jugaba seguir con vida en el mundo del fútbol. En la ida pudimos comprobar que el Oviedo tiene una afición que reanima al paciente más grave, esas sensaciones se trasladaron a Mallorca. Viví la tanda de penaltis bajo la narración de un amigo que estaba con los auriculares, fue un momento bonito y emocionante con un gran desenlace.
Peor recuerdo: Fue el partido de vuelta contra el Pontevedra. El resultado de la ida permitía la posibilidad de una tarde de celebración en el Tartiere, pero todo se convirtió en decepción y frustración. El equipo azul dio muestras de no saber manejar la presión, realizando el peor partido de la temporada en el momento más inadecuado. Fue un palo duro para la entidad y para la afición.
Cristina Rey Noriega @crisreydoc. Mejor recuerdo: Tengo muy buenos recuerdos del Oviedo desde primera hasta ahora en segunda b pero me quedo con uno que me llamo mucho la atención y que no tiene que ver con resultados obtenidos si no con lo que puedo y podemos agradecer todos los que queremos al Oviedo. Hace unos años cuando el Oviedo estaba en la más absoluta ruina un jugador llamado Yeray vino aquí a apoyarnos y a echarnos una mano cuando más lo necesitábamos. El 25 de abril de 2010 el Oviedo goleó al Vecindario por 9-1 pero lo mejor fue como todos cantábamos a Yeray y como se demostró el cariño de la afición hacia él. A día de hoy sigue apoyándonos. Me pareció increíble ese día el Tartiere con él y me parece inmenso lo que hizo así que lo escojo como mejor recuerdo aunque no tenga que ver con el juego del Oviedo y los resultados obtenidos.
Peor recuerdo: El Real Oviedo, equipo histórico, desciende a segunda división en 2001 y tras malos resultados y deudas tremendas e impagos a jugadores el Oviedo desciende a tercera. Para mí, como para casi todos lo oviedistas, este fue el peor recuerdo porque pensé que no había vuelta de hoja y que estábamos perdidos… lo pasé muy mal. Por suerte conseguimos mantenernos gracias a una afición que es única y esperemos que este año sea el nuestro y volvamos a resurgir.
Alberto Rey Noriega @albertornoriega Mejor recuerdo: 20 de Febrero de 2011. Real Oviedo 2-1 Eibar. Una semana después de la gran humillación (ver peor recuerdo), visitaba el Tartiere el segundo clasificado. El Real Oviedo estrenaba entrenador, un Pacheta que había dicho mil veces durante la semana que solo le preocupaba ganar el Domingo al Eibar, y la afición le apoyó y se conjuró para este trascendental partido. Bastó con ver 5 minutos para darse cuenta de que este Oviedo era otro. Los jugadores corrían y peleaban a muerte cada balón, algo que no se recordaba desde hacía mucho en la capital asturiana. Tras una gran primera parte, el equipo ganaba 2-0 al descanso y se había cargado de un plumazo todas las sensaciones negativas de las últimas semanas. Como somos el Oviedo, nada se entinde sin sufrimiento y en la segunda parte el Eibar recortó distancias y hubo que sufrir hasta el final. Pero el equipo no desmayó y sumo 3 merecidos puntos, devolviendo la ilusión al oviedismo y avisando de que estaban muy vivos. Volví a abandonar el Tartiere con lágrimas.... de alegría.
Peor recuerdo: 13 de Febrero de 2011. Real Oviedo 0-1 Sporting B
Lo recuerdo como uno de los peores días de mi vida. El Oviedo estaba en crisis de resultados y, sobre todo, de juego, con un inepto en el banquillo y unos jugadores que parecía que nada iba con ellos. Nos visitaba el filial del eterno rival, partido que solo el hecho de jugarlo duele y mucho a la afición azul. El equipo fue claramente inferior al Sporting B durante la primera hora de partido, viviendo momentos de auténtica humillación. Y la última media hora, en la que el partido se calentó con 3 expulsiones, se vio la impotencia de un equipo que apestaba a Tercera División (y casi segura desaparición si eso ocurría). Ese día abandone el Tartiere con lágrimas en los ojos y parecía que nada me podría consolar...
Sofía Santos Menéndez @SofiiSm. Mejor recuerdo:Sin lugar a dudas me quedo con el golazo de falta que marcó Manu Busto en la temporada 2010 frente al Sporting B que nos dio la victoria en el último minuto del partido. No se trata de los 3 puntos más importantes, ni de una eliminatoria trascendental, pero los derbis siempre son diferentes, muchos sentimientos...
Espero que al final de esta temporada mi mejor recuerdo sea otro, sea que por fin subimos a segunda, un pasito más para volver a donde realmente debemos estar, a Primera!
Peor recuerdo: La verdad que tengo más de uno y de dos recuerdos del Oviedín que me gustaría no tener. Me quedo con 2. Por un lado, el Oviedo-Real Madrid de la temporada 2001. Recuerdo que aquel día llegué al estadio superilusionada junto con mi padre con el pleno convencimiento de que íbamos a ganar aquel partido, el Madrid ya era campeón y nosotros ganando conseguíamos la permanencia. Para mí era imposible no conseguir los 3 puntos. Comenzó el partido y, como era de esperar, el Madrid salió por salir, no se acercaban prácticamente a la portería ovetense...1 vez llegó y esa vez marcó... el Oviedín por más que lo intentaba no era capaz de marcar... Conseguimos un mísero punto que no nos sabía a nada y que auguraba una última jornada muy tensa y con muchas papeletas de que bajásemos, como finalmente pasó.
El otro recuerdo que no me gustaría tener se remonta al año 2004 cuando estuvimos a punto de levantar la eliminatoria frente al Arteixo. Aquellos últimos minutos del partido fueron muy intensos y no se perdió la esperanza hasta el último minuto aunque una vez más no pudo ser y el Tartiere entero se vino abajo, aunque siempre apoyando al equipo en todo momento, como siempre.
Felicidades Oviedín!!
Pelayo Sicilia Blanco @noesporti. Mejor recuerdo: Mi relación con el Real Oviedo nació el día que mi tío me llevó por primera vez al viejo CARLOS TARIERE. Corría la temporada 96/97 en la liga española, y como no el Oviedo PASÁNDOLAS PUTAS para mantenerse en primera. A dos jornadas del final estábamos en promoción de permanencia, de aquella cuando existía, y nos quedaba dos partidos por delante, uno contra el Valladolid que se jugaba la UEFA (1-1), y el último partido contra el Zaragoza con el aliento del descenso en el cogote. Pues me tío tuvo la genial idea de llevarme a ver este partido en mi primera vez, (1-0) de milagro y arrastramos al Rayo al descenso salvándonos nosotros.
Desde este día el Oviedo y yo siempre nos llevamos bien, pero en los últimos 5 años creció mi afición y le sigo a todas partes cuando más falta hace. Por eso mi mejor momento con el Oviedo sin duda ninguna fue el partido contra el Sporting B de hace 2 temporadas, cuando el estadio se llenó (fuimos el estadio con mas asistencia de la jornada después del Santiago Bernabeu), ganamos con un gol de Manu Busto de falta directa con el tiempo cumplidiiiiiisimooo, y yo y mis amigos de siempre volvimos a sentirnos parte de algo GRANDE, que por desgracia aunque lo sabemos no siempre lo recordamos. El Oviedo es muy grande
¡HALA OVIEDO!
Peor recuerdo: El momento de la eliminación en la fase de ascenso a Segunda División de hace dos temporadas contra el Pontevedra. Fue una gran temporada, de buen juego y un equipo que realmente convencía al aficionado, ingredientes de sobra para ver al Pontevedra eliminado a la primera de cambio, pero el desacierto en ese partido, la desorganización y un gran Igor da Sousa nos pintaron la cara (sobre todo este último, que nos asombró a todos).
Fue la mayor desilusión que recuerdo, quizá por las grandes expectativas que nos creamos, sobre todo mi amigo Santi y yo, que nos quedamos lamentándonos sentados en nuestros asientos una vez acabado el partido tratando de encontrar consuelo.
PERIODISTAS
-Pedro Zuazua @PedroZuazua. Mejor recuerdo: Con todo lo que pasé, incluyendo lo de la UEFA, como en Ávila no tengo recuerdo mejor. El día del 1-5 fue de los más felices de mi vida, era ver que por fin dejaríamos la Tercera División, y ver a toda la gente vestida de azul celebrándolo por las calles es algo que me hizo tremendamente feliz.
Peor recuerdo: Además del descenso administrativo a Tercera, recuerdo con mucha pena el partido del play-off contra el Arteixo. Ese día lloré como jamás había llorado en toda mi vida, de verdad. Me había dejado una novia hace unos días y ni punto de comparación. Aquel día, después del partido llegué a casa con una llorera tremenda y mi padre, el pobre hombre, me había pegado en la pared un papel con “Yo sigo siendo del Real Oviedo hasta la muerte, hasta la mía claro” y ahí volví a romper a llorar y a llorar, se acercó mi madre y me preguntó “¿ Qué eres tonto?” y yo lloraba y lloraba.
Chisco García. Mejor recuerdo: Cualquiera del año del 2003, todas las vivencias que hubo ese año las guardo con un gran recuerdo en mi memoria, pero si tuviera que quedarme con alguno probablemente sería el partido de San Lázaro con toda la gente viéndolo desde el parque, aquello me alegró especialmente.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo también es de 2003, son aquellas fatídicas noches de verano en las que no se sabía lo que iba a pasar con el club, cada día era más difícil que el anterior hasta que todo se acabó. Llegó el descenso administrativo, lo peor era la incertidumbre que hubo de si el equipo podría reunir lo necesario para salir a competir en Tercera.
Marcos López @futbolitis_aco. Mejor recuerdo: El ascenso a Primera en Mallorca. En mi casa rompimos un sillón, estuvo por allí tirado varios años (risas). Fue una celebración familiar, con mi hermano que tenía 5 ó 6 años, salimos a celebrarlo por Oviedo y estuvimos por ahí hasta las 7 de la mañana, yo veía a toda la gente como no la había visto nunca, eso fue mucho más que un San Mateo.
Peor recuerdo: La confusión, no hay un recuerdo único. Como tristeza el día del Madrid, todavía teníamos que ir a jugar a Mallorca pero ese día salí del Tartiere realmente jodido, la verdad que no pensé que sufriríamos tanto, habíamos estrenado equipo y estadio. Se había hecho un equipo en condiciones, ganábamos en casa y perdíamos fuera, hasta que nos fuimos hundiendo y fue la crónica de una muerte anunciada, que me parecía extraña. Con todo el apoyo de la gente y el Madrid que venía con la liga ganada y muchos reservas parecía que podía ser pero al final no pudo y descendimos en Mallorca.
Nacho Azparren @NachoAzparren. Mejor recuerdo:Cuando eres pequeño las imágenes te quedan marcadas como flashes, fogonazos. No logras retener el hilo argumental pero te asaltan recuerdos muy exagerados. Sería incapaz de describir qué sentía a lo largo de una temporada entera pero sí me acuerdo pequeños momentos de alegría: el calentamiento ante el Génova, la volea de Pompei contra el Mérida, Dely celebrando un gol con un teléfono, Abel Xavier en plena grada animando a sus compañeros como un ultra más, el remate de Moller que iba a saque de banda y acabó en gol... Pero si tengo que elegir un día en el que recuerde más momentos buenos, el más marcado en mi memoria, fue el partido de ida de la promoción contra Las Palmas.
Quizás por lo agobiante de una promoción (para los más jóvenes: eliminatoria que se disputaba entre el antepenúltimo y el cuarto por la cola de Primera y el tercero y el cuarto de Segunda) recuerdo casi todo de aquel partido. Las horas previas, la grada abarrotada (y desbordada), la suficiencia de Dubovsky para marcar los tiempos, los goles de Iván Ania, la inseguridad de Buljubasich... El Oviedo jugó ese día con Buljubasich; Moreno, Gamboa, César, Abel Xavier; Iván Iglesias, Jaime, Manel, Iván Ania; Dubosvky y Dely Valdés (no tengo tanta memoria, lo acabó de ver en www.oviedin.com), con una mezcla de gente de la casa y figuras de talla internacional que parece imposible que acabara en puestos de promoción, pero así fue. La vuelta también tuvo su miga, con el caso Gamboa (expulsado en la ida y que Eugenio Prieto se las arregló para que jugara en la vuelta) y su gol salvador. Pero como momento feliz me quedo con el partido de ida en el viejo Tartiere.
Peor recuerdo: Un día me comentaron que los aficionados japoneses se hacen fans de un jugador antes que de un equipo en concreto. Como la mayoría de españoles que sigue la NBA. España fue de los Grizzlies por culpa de Pau Gasol antes de pasarse repentinamente a los Lakers sin un mínimo sentimiento de culpa por abandonar al equipo que llevaba apoyando algunos años. Son consecuencias de la mitomanía, de engrandecer al deportista hasta los últimos límites. A mí, de pequeño, me pasó con Slavisa Jokanovic. Espigado y delgaducho como el serbio, mis primeros pasos en el fútbol fueron en la posición de medio centro; Joka se convirtió en mi ídolo y referente. Por eso no debe extrañar que el día más triste que recuerdo como seguidor del Oviedo fue el de su traspaso al Tenerife.
En el momento no era consciente de que su marcha de Oviedo significaba el adiós a una etapa. Analizado desde la distancia, su marcha parece el punto de inflexión que acabó con la última gran época de los azules en Primera (la idea se la cojo prestada a Sergio Fuente, autor del libro "La Vieja Guardia"). Tampoco entré a valorar los 700 millones de pesetas que dejaba en las arcas azules. Cuando tienes 12 años sólo te interesa el fútbol. Joka consiguió entonces que el Tenerife se convirtiera en mi segundo equipo (también pesaban antecedentes familiares de la Isla) y que Serbia figurara entre mis favoritos en Eurocopas y Mundiales.
Después llegarían otras grandes decepciones, muchas, hasta hacerse familiares para el oviedismo. La derrota en Mallorca y el consecuente descenso a Segunda (momento en el que pensarán la mayoría de oviedistas ante esta pregunta) no lo fue tanto, quizás porque lo veía venir. Sí que fue más duro la remontada abortada contra el Caravaca por todo lo que significaba pasar aquella eliminatoria. Pero nada comparado con la decepción de un niño que ve marchar a su ídolo a otro equipo sin llegar a entender las razones mercantiles de su traspaso.
Herminio García-Riaño Fernández @Buenavista_Sele. Mejor recuerdo: Que tu equipo marque un gol que puede ser decisivo para alcanzar la gloria tras 12 años de humillaciones…y que la tensión agarrote tus cuerdas vocales y no te deje ni gritar, ni siquiera susurrar. Mudo, como el Hermano Marx de la bocina. Así me quedé aquel día de junio de 1988 cuando en el último suspiro del partido con 1-1, el balón que iba a coger Ezaki (el portero marroquí del Mallorca) se le escapa, y Carlos engancha un cabezazo eterno….Nunca tardó tanto un balón de bajar de las nubes. Entró el 2-1, el Tartiere abarrotado estalló como nunca, histeria colectiva. Nunca, nunca había visto semejante explosión de alegría. Solo una persona en el Tartiere se quedó ese momento sin gritar GOL con todas sus fuerzas…yo. Alcé los brazos, abrí la boca…y mis cuerdas vocales se negaron a trabajar más. Completamente mudo de la tensión tremenda acumulada. Me conformé con llorar mientras me abrazaba a no sé cuántos a la vez, que no fue poco. Ellos me chillaban en la oreja, yo no podía. Y eso que quedaba la vuelta…
Peor recuerdo: La temporada 78-79 fue la del primer descenso a 2ªB. Yo, langreano de toda la vida, acudía a Ganzábal con frecuencia, siempre considerando al Unión Popular de Langreo un equipo “por naturaleza” unos escalones por debajo del Real Oviedo. De hecho, de aquella el Oviedín pasaba por Ganzábal solo para partidos amistosos. Pero aquella temporada íbamos a pasar por Ganzabal en partido de liga, y a mis 13 años sentí una sensación que solo reviví en 2003. Aquel domingo iba a ver a mi Real Oviedo a Ganzábal, pero era un partido de liga. Una liga, por cierto, que se saldó con un ascenso in extremis (en el descuento del último partido) gracias a un gol precisamente del Langreo en Miranda de Ebro. Recuerdo una amarga tristeza aquel día cuando caminaba hacia el campo langreano a ver el partido. Sentía humillación, pesar…Y ni siquiera ganamos; al final, empate: 1-1. Más tristeza aún. Quién me iba a decir que esa sensación resucitaría en 2003…y hasta ahora.
Miguel Fernandi @MiguelFernandi. Mejor recuerdo: Me acuerdo con alegría de la permanencia en Primera con la eliminatoria con Las Palmas ¡que sufrimiento! Además, tuve la suerte de contar los ascensos contra el Ávila (Radio Sele) y Mallorca B (RPA). Se vive de forma diferente, con alegría pero "a otra cosa" al tener que estar pendiente de que la transmisión vaya por los cauces adecuados. De todas formas, creo que mi mejor experiencia con el Real Oviedo aún está por llegar.
Peor recuerdo: Por mi edad, 32 tacos, quizás los recuerdos de la eliminatoria de UEFA me queden algo difusos aunque el disgusto de la eliminación en Genova me sentó como una patada en la entrepierna. Quizás sea uno de los momentos que mas me dolió, era un guaje. Me acuerdo que me quedé con la tele puesta y mirando para ella y eso que ya estaban echando otro programa... me fui a la cama sin cenar.
El primer descenso a Tercera -el extradeportivo- me cogió lejos. Estaba en Bretaña y no me lo acababa de creer y ni de entender ya que de aquella lo de internet no era como ahora. Me di cuenta de todo a mi regreso a Asturias una semana después de haberse producido.
David Alonso Mata @dalonsomata Mejor y peor recuerdo: ¡¡Volveremos!!
Mi reloj marca la 1.25 de la madrugada del lunes 26 de marzo, día en el que todos los seguidores azules celebraremos el 86º aniversario de nuestro club, y momento en el que comienzo a escribir estas líneas. El cansancio por la tensión vivida después de un partido tan importante como el de esta tarde ante el Albacete Balompié comienza a hacer mella en mi cuerpo, pero la ilusión de mi amigo Santi Serrano, Frefu, me ayuda a estar lúcido a estas horas de la madrugada. Gracias a él, Oviedo, capital de Asturias, y Real Oviedo, equipo de fútbol, son un poco más conocidos en un país como Grecia, donde el balompié adquiere una importancia máxima. Ahora mismo se me viene a la mente una fotografía de un estadio griego en la que una bandera del Real Oviedo ondea en uno de los fondos. Quizá no sea más que una pura casualidad, pero por gestos como ese, o el de otros tantos oviedistas en el exilio que cada domingo se pegan a un ordenador o a un transistor para conocer el resultado de su equipo, merece la pena dar aún más lo mejor de uno mismo y decir bien claro que el sentimiento azul está más vivo que nunca.
Cada uno lucha por el Real Oviedo desde el lugar en el que reside. No importa si es más cerca o más lejos del estadio Carlos Tartiere. Lo importante es el sentimiento. En mi caso, tengo la fortuna de vivir aquí y de trabajar en el club desde el que soy seguidor desde que nací. Tengo 28 años y me considero un “oviedista de cuna”. Socio y accionista de la entidad desde hace más de dos décadas, a lo largo de todo este tiempo me ha tocado conocer las dos caras de la moneda. Por un lado, la larga estancia del club en Primera División, con victorias impensables ante rivales de gran prestigio que me ayudan a confiar en que algún día volveremos al lugar que nos merecemos. Y por otro lado, el amargo verano de 2003 y todo lo que aconteció después. Principalmente, desilusión por los batacazos de Arteixo, Caravaca o Pontevedra.
Este arraigo por el club me viene de familia. Mi padre, Celso Alonso, periodista ya jubilado del periódico La Nueva España, me inculcó la simpatía por el Real Oviedo, una simpatía que él tiene desde pequeño y que acrecentó cuando tuvo la oportunidad de cubrir la actualidad diaria del club. Otra figura importante es mi tío Juan Mata, ex futbolista del club y con el que di mis primeros golpeos a un balón en el vetusto Carlos Tartiere. Ellos sembraron esa semilla oviedista en mi cuerpo que, con el paso de los años, me encargué de ir alimentando diariamente hasta ser un oviedista más. Un sufrido oviedista más.
No hay un momento exacto que recuerde como el punto de origen de mi oviedismo. Quizá el hecho de estudiar en el colegio Buenavista I, próximo al municipal ovetense, me pueda confundir a la hora de datar mi memoria con mayor certeza, pero lo cierto es que diariamente observaba a los jugadores del Real Oviedo pasar por la calle de mi colegio. Al que más veía era a Zúñiga, que residía en uno de los edificios de enfrente. Debido a mi corta edad acudía a los partidos con mi padre y me situaba en la zona reservada para la prensa, desde donde no me perdía ni un ápice de las jugadas. Pude ver la fantástica temporada que nos abrió las puertas por primera y única vez a participar en una competición europea, la eliminatoria contra el Génova (nunca había visto hasta ese día tanta gente en las gradas), la visita de Maradona con el Sevilla o la calidad de futbolistas como Carlos, Luis Manuel, Jokanovic, Paulo Bento, Fabio Pinto o el tristemente fallecido Dubovsky, entre otros. Vaya por delante mi debilidad futbolista por los dos últimos jugadores. La velocidad del primero y el talento del segundo perduraron durante mucho tiempo en mi memoria. Por ejemplo, ¿quién no celebró el tanto del brasileño al Barcelona?....
En esta primera época, que coincide con mi asistencia al antiguo Carlos Tartiere, apenas tengo recuerdos negativos. Si bien hubo alguna que otra decepción, como una derrota ante el Racing de Santander o decisiones arbitrales que influyeron negativamente en el resultado final de algún encuentro.
Con el traslado al nuevo estadio Carlos Tartiere se abre una nueva etapa de recuerdos oviedistas. El que más me impresionó, para bien claro está, fue la unión de todos los estamentos después del verano del 2003. Las colas por renovar el carné del Real Oviedo en aquella temporada 2003/04, abono que por cierto guardo con mucho orgullo junto al resto de carnés del club, y el primer partido ante el Oviedo Astur Club de Fútbol fueron dos de las pruebas de que el oviedismo seguía vivo. Personalmente, tuve el orgullo de jugar ante el Real Oviedo en agosto de 2003. Por entonces daba mis últimos pasos en el mundo del fútbol y militaba en el Berrón, equipo de Regional Preferente con unas buenas instalaciones en las que el club azul llegó a entrenar algunos días. Un par de semanas antes de que comenzase la liga regular se fijo un partido amistoso en el Sergio Sánchez “Pepío”. Creo recordar que fue el primer día de Aitor Aldeondo, que no llegó a vestirse de corto y siguió el choque desde la grada. Desde el terreno de juego pude comprobar la calidad técnica de jugadores como Jon Carrera o Recamán, entre otros. Recuerdo de manera especial un “caño” que me hizo el segundo en una jugada en el centro del campo. Se me escapó un “oooh” propio más de mi sentimiento azul y de saber valorar un bonito gesto técnico. Aquel día viví un choque de sentimientos. Me enfrentaba al club del que soy socio desde pequeño. Y, para más morbo, enfrente estaban amigos como Paul Folgueras o Diego Cervero, ambos de mi quinta.
Años más tarde, concretamente en septiembre de 2006, el Real Oviedo, de la mano de Juan Mesa como presidente, me dio la oportunidad de formar parte de la gran familia azul como uno de los miembros de su departamento de comunicación. Desde dentro todo se ve con otro prisma y más con sentimiento azul. Se disfruta mucho más con las victorias, de las que eres, en cierto modo, partícipe al convivir diariamente con los futbolistas, con los que en algunos casos pasas a tener una estrecha relación de amistad. Pero la parte mala viene con las derrotas. Ahí es donde se sufre de verdad, donde los varapalos te hacen madurar a marchas forzadas. No es que todo se magnifique, sino que los mazazos vividos en primera persona, como aquellos ante Caravaca o Pontevedra, te pueden hacer mella. Pero la ilusión de aportar tu granito de arena para que el Real Oviedo regrese al fútbol profesional te obliga a rehacerte en muy poco tiempo. Al final, todo es una cuestión de sentimientos. Y el mío, como el de todos vosotros, será azul durante toda la vida. ¡Volveremos!.
El Real Oviedo, el equipo de mi corazón y de muchas otras personas, cumple años. Concretamente 86, a lo largo de ese tiempo el equipo de la capital del Principado de Asturias ha vivido de todo: desde acariciar un título liguero hasta estar a punto de la desaparición, afortunadamente su fiel hinchada no lo permitió y seguimos dando guerra.
Han sido años de luces y sombras, actualmente nuestro Oviedín vaga por la 2ªB, una categoría que no se corresponde para nada con el que tenía que ser nuestro sitio, la 1ª división. Pero lo peor del actual momento es la situación extradeportiva en la que el club están inmerso, la institución está a la deriva a causa de unos dirigentes a cada cual peor. Eso sí, la afición sigue al lado del club con más fuerza que nunca.
He decidido recoger el testimonio de varios Oviedistas y plasmarlo en este blog, cada uno de ellos me ha relatado su mejor y su peor recuerdo. Algunos son más largos, otros más cortos pero todos tienen como factor comúrn la carga total de Oviedismo.
Está dividido en cuatro capítulos: familiares y amigos, jugadores, periodistas y aficionados con los que no guardo ningún tipo de relación.
Espero que lo disfrutéis.
FAMILIARES Y AMIGOS:
-Santiago Serrano Miralles (@frefu). Mejor recuerdo: Es difícil escoger mi mejor recuerdo, afortunadamente tengo muchos, al igual que malos por desgracia. El 2-1 al Barça con Fabio Pinto y Moller, la manifestación previa al partido contra el engendro en el Tartiere,el día de verano en 2003 que el Oviedismo se echó a la calle, el festejo del ascenso a 2ºB después del partido de Mallorca, el reciente partido en San Mamés...Pero si tuviese que quedarme con alguno sería con aquel Real Oviedo-Mosconia, nuestro primer partido en Tercera División, increíble pero cierto, en unos años habíamos pasado de jugar contra el Madrid y el Barsa a enfrentarnos contra el San Martín (equipo ahora desaparecido creo) y contra el Llanes (el equipín de mi pueblo). El 31 de agosto de 2003 no se me olvidará jamás, después de llegar a casa de entrenar y tras una ducha y comer, me senté delante del ordenador a jugar a aquel mítico juego, el PcFútbol, tenía un señor equipazo, ganaba títulos, todo ello con el Real Oviedo. Se acercaba la hora del partido, no voy a negar que tuve dudas sobre si asistir o no, sin duda alguna tome una de las mejores decisiones de mi vida. Aquel día hice una ruta que desde entonces repito cada vez que voy al Tartiere, el momento del himno con las gaitas fue brutal. Los pelos de punta, 4000 locos viendo un partido de Tercera entre el Oviedo y el Mosconia, un gol del morenito Killy nos dió la victoria y hacía que nuestro casillero pasase de -6 a -3 puntos por una sanción FIFA. Recuerdo llegar a casa y bromear con mi padre y hermano: "de aquí a la Champions". Ese día mi Oviedismo se reforzó hasta límites insospechados, desde entonces sigo al Oviedín con amor y locura.
Peor recuerdo: Sin duda alguna, mi peor recuerdo no es un descenso (de manera directa) o un fracaso en play-off. Se trata de un partido en el Tartiere contra el Barakaldo de la temporada 2006-2007, el equipo llevaba una desastrosa temporada y ese partido se antojaba vital para luchar por la permanencia ya en la jornada 24. El final no pudo ser peor, 0-1 en el último minuto tras un barullo al botar un jugador del conjunto vasco un córner. Inmediatamente vino el pitido final, nada más escucharlo mientras la gente abandonaba el campo o gritaba a los jugadores y a Toño Velázquez (entrenador por aquel entonces) yo rompí a llorar en mi asiento, sabía que volvíamos a Tercera, a los barrizales. Mis amigos (Joaquín, Andrés y Pelayo) no sabían como consolarme, pasó un rato hasta que se acercó a un señor, totalmente desconocido para mi, que me preguntó si estaba así por si mi padre era Toño. Le contesté que no, pero que nos volvíamos a Tercera a lo que me contestó "Subiremos el año que viene, seguro. Eso sí, renovarás el carnet de socio y apoyarás al equipo hasta el final, ¿no?". Pues claró, contesté, el disgustó me duró unos minutos más hasta que decidí abandonar el campo en compañía de mis amigos.
Curiosamente ese mismo señor fue el que me consoló el día del Pontevedra en el que también rompí a llorar tras el fracaso, mi amigo Pelayo tampoco sabía que hacer. Ninguna de las dos veces le vi la cara, pero supe que era el mismo, el dialogo fue parecido, este año espero reencontrarme con el, pero que esta vez las lágrimas sean de alegría.
-Nicolás Serrano Martínez. Mejor recuerdo: A lo largo de la historia del Oviedo, ha habido numerosos momentos que quedarán para siempre en mi memoria. Son ya muchos años siguiendo a mi Oviedo, tantos que se podría escribir más de un libro. Ahora que se han cumplido 86 años de vida de este club, me gustaría recordar uno de los mejores momentos: la clasificación en 1991 para la Copa de la UEFA, con Irureta de entrenador y contra el Génova.
Al igual que he vivido momentos de máxima alegría, el Oviedo también me ha hecho sufrir (y me sigue haciendo).
Peor recuerdo: Por desgracia mi peor recuerdo se está prolongando en el tiempo, es la gestión de su directiva actual.
Mantengo la ilusión de que el Oviedín de mi alma vuelva a la primera división. División que le corresponde. Sigue siendo el equipo de la capital de Asturias, y Asturias es y será un grande del fútbol español. Como dice nuestro himno: “Orgullo, valor y garra”.
¡VOLVEREMOS, SIEMPRE OVIEDO.HALA OVIEDO!
Nicolás Serrano Miralles. Mejor recuerdo: Yo creo que el mejor momento como Oviedista es el ascenso a Segunda B. en Mallorca, en la tanda de penaltis. Fue muy tenso y sufri muchísimo!!! Lo recordaré siempre por lo que sufrimos y luego como nos abrazamos mi hermano , mi padre y yo. Fue una verdadera alegria.
Peor recuerdo: está tambien relacionado con Mallorca....y es claramente el descenso a Segunda división. Recuerdo verlo en casa de mi gran amigo Davo y sentirme muy jodido. Después del partido, pusimos el ppv y vimos como Rivaldo hizo aquella obra de arte contra el Valencia, con Gaspart volviendose loco....pero nos daba todo igual...así que me fui para casa, sin decir nada y llorando como un niño....
Hoy estamos en segunda b pero desde que estamos viviendo todo este calvario, no hay ni un solo dia que dude que yo volvere a ver al oviedo en Primera, no se si como hijo,como padre o como abuelo...pero seguro que volveremos!!! Hala Oviedo!
Joaquín Pertierra Brasa @yosoydefrefu: Mejor recuerdo: Pues ,obviamente y como no podría ser de otra manera, ocurrió junto a Santiago Serrano Miralles. Transcurría una tarde de fútbol en el Estadio Municipal Nuevo Carlos Tartiere. El Real Oviedo iba perdiendo 0-1 contra un rival, el Palencia, que estaba jugando mal pero que tenía al trencilla a su favor y encima provocaba al público del Tartiere, craso error. Como dice el otro, no vendas la piel del Oso antes de cazarlo; digo esto porque en el 89 y 92 metió el Oviedin de nuestro alma sendos goles. El público enloqueció al igual que Frefu, el cual celebró el segundo de los goles de la mejor manera posible: tirándome mis gafas de sol nuevas al suelo para abalanzarse sobre mi persona para darme un beso, en la mejilla, claro está, sino lo mato jaja La cosa no quedó ahi porque delante nuestro estaba el hermano de Frefu con sus amigos y , como no, todos acabaron gritando gol y toma como locos encima mio. Una locura de esas que nos presta tanto vivir a los sufrido seguidores del Real Oviedo. Al termino de los 90 minutos ocurrieron sucesos graciosos para mi. El susodicho se quedó mirando desde la acera a los seguidores del Palencia mientras estos estaban siendo reprimidos por los antidisturbios. Mirando apriori, a posteriori empezó con su sarta de "halagos" del estilo de: horribles, horribles. Me dais pena y asco. Este tipo de cosas seguidas de la ya famosa frase:"Ya me jodería, ya me jodería, perder en el útimo minuto... Horribles!! Horribles!! Corriendo pa Palencia os mandaba yo!! Horribles!" Por último decir que su hermano también se unió a las "alabanzas", cosa que Frefu no recuerda, lo que nos hace ver el nivel de enagención que llevaba el chico: todo un fierina.
Peor recuerdo: El peor recuerdo que tengo del Oviedin es el de estar este año viendo todos los partidos sin Frefu. La verdad es que presta siempre ver los partidos en el Tartiere, pero no presta lo mismo si no está Frefu. Por ello pido hacer un cambio: mandar a Alberto González a Atenas (total alli no puede robar nada) y traer de vuelta a nuestro Frefu del alma.
Andrés Durán Chase @andreschase Mejor recuerdo:
Un partido, un momento, el minuto 93 de la decimotercera jornada en el Nuevo Carlos Tartiere. Se enfrentaban el Real Oviedo y el Málaga en la que sería la última temporada por ahora del Real Oviedo en la máxima categoría del fútbol español. Empate a 2 en el minuto 93 cuando se pita una falta al borde del área a favor del Oviedo. Se notaba esa tensión y esa ilusión por un gol en el último minuto. La gente animaba con sus característicos golpes en el suelo con los pies y con sus palmas. Se hizo el silencio en el momento del lanzamiento de Tomic y luego... explosión... Golazo del balcánico que dio la victoria al Oviedín y que hizo disfrutar a sus aficionados como nunca.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo es el de muchos seguidores me imagino. El fatídico descenso a tercera división... Recuerdo que el peor momento no fue el el descenso, sino el día posterior. Cuando realmente me di que estábamos en Tercera... Fue una sensación de impotencia difícilmente explicable... Una categoría en la que nunca me imaginaría al Real Oviedo jugar y en la que tocó sufrir y armarse de orgullo, valor y garra para salir adelante.
Pablo Feito Fernández @pablodepeche. Mejor recuerdo: Soy un universitario que estudia fuera de casa y algún que otro fin de semana suelo meterme varias horas en autobús. Uno de esos fines de semana coincidió con el decisivo día para el club azul, se jugaba seguir con vida en el mundo del fútbol. En la ida pudimos comprobar que el Oviedo tiene una afición que reanima al paciente más grave, esas sensaciones se trasladaron a Mallorca. Viví la tanda de penaltis bajo la narración de un amigo que estaba con los auriculares, fue un momento bonito y emocionante con un gran desenlace.
Peor recuerdo: Fue el partido de vuelta contra el Pontevedra. El resultado de la ida permitía la posibilidad de una tarde de celebración en el Tartiere, pero todo se convirtió en decepción y frustración. El equipo azul dio muestras de no saber manejar la presión, realizando el peor partido de la temporada en el momento más inadecuado. Fue un palo duro para la entidad y para la afición.
Cristina Rey Noriega @crisreydoc. Mejor recuerdo: Tengo muy buenos recuerdos del Oviedo desde primera hasta ahora en segunda b pero me quedo con uno que me llamo mucho la atención y que no tiene que ver con resultados obtenidos si no con lo que puedo y podemos agradecer todos los que queremos al Oviedo. Hace unos años cuando el Oviedo estaba en la más absoluta ruina un jugador llamado Yeray vino aquí a apoyarnos y a echarnos una mano cuando más lo necesitábamos. El 25 de abril de 2010 el Oviedo goleó al Vecindario por 9-1 pero lo mejor fue como todos cantábamos a Yeray y como se demostró el cariño de la afición hacia él. A día de hoy sigue apoyándonos. Me pareció increíble ese día el Tartiere con él y me parece inmenso lo que hizo así que lo escojo como mejor recuerdo aunque no tenga que ver con el juego del Oviedo y los resultados obtenidos.
Peor recuerdo: El Real Oviedo, equipo histórico, desciende a segunda división en 2001 y tras malos resultados y deudas tremendas e impagos a jugadores el Oviedo desciende a tercera. Para mí, como para casi todos lo oviedistas, este fue el peor recuerdo porque pensé que no había vuelta de hoja y que estábamos perdidos… lo pasé muy mal. Por suerte conseguimos mantenernos gracias a una afición que es única y esperemos que este año sea el nuestro y volvamos a resurgir.
Alberto Rey Noriega @albertornoriega Mejor recuerdo: 20 de Febrero de 2011. Real Oviedo 2-1 Eibar. Una semana después de la gran humillación (ver peor recuerdo), visitaba el Tartiere el segundo clasificado. El Real Oviedo estrenaba entrenador, un Pacheta que había dicho mil veces durante la semana que solo le preocupaba ganar el Domingo al Eibar, y la afición le apoyó y se conjuró para este trascendental partido. Bastó con ver 5 minutos para darse cuenta de que este Oviedo era otro. Los jugadores corrían y peleaban a muerte cada balón, algo que no se recordaba desde hacía mucho en la capital asturiana. Tras una gran primera parte, el equipo ganaba 2-0 al descanso y se había cargado de un plumazo todas las sensaciones negativas de las últimas semanas. Como somos el Oviedo, nada se entinde sin sufrimiento y en la segunda parte el Eibar recortó distancias y hubo que sufrir hasta el final. Pero el equipo no desmayó y sumo 3 merecidos puntos, devolviendo la ilusión al oviedismo y avisando de que estaban muy vivos. Volví a abandonar el Tartiere con lágrimas.... de alegría.
Peor recuerdo: 13 de Febrero de 2011. Real Oviedo 0-1 Sporting B
Lo recuerdo como uno de los peores días de mi vida. El Oviedo estaba en crisis de resultados y, sobre todo, de juego, con un inepto en el banquillo y unos jugadores que parecía que nada iba con ellos. Nos visitaba el filial del eterno rival, partido que solo el hecho de jugarlo duele y mucho a la afición azul. El equipo fue claramente inferior al Sporting B durante la primera hora de partido, viviendo momentos de auténtica humillación. Y la última media hora, en la que el partido se calentó con 3 expulsiones, se vio la impotencia de un equipo que apestaba a Tercera División (y casi segura desaparición si eso ocurría). Ese día abandone el Tartiere con lágrimas en los ojos y parecía que nada me podría consolar...
Sofía Santos Menéndez @SofiiSm. Mejor recuerdo:Sin lugar a dudas me quedo con el golazo de falta que marcó Manu Busto en la temporada 2010 frente al Sporting B que nos dio la victoria en el último minuto del partido. No se trata de los 3 puntos más importantes, ni de una eliminatoria trascendental, pero los derbis siempre son diferentes, muchos sentimientos...
Espero que al final de esta temporada mi mejor recuerdo sea otro, sea que por fin subimos a segunda, un pasito más para volver a donde realmente debemos estar, a Primera!
Peor recuerdo: La verdad que tengo más de uno y de dos recuerdos del Oviedín que me gustaría no tener. Me quedo con 2. Por un lado, el Oviedo-Real Madrid de la temporada 2001. Recuerdo que aquel día llegué al estadio superilusionada junto con mi padre con el pleno convencimiento de que íbamos a ganar aquel partido, el Madrid ya era campeón y nosotros ganando conseguíamos la permanencia. Para mí era imposible no conseguir los 3 puntos. Comenzó el partido y, como era de esperar, el Madrid salió por salir, no se acercaban prácticamente a la portería ovetense...1 vez llegó y esa vez marcó... el Oviedín por más que lo intentaba no era capaz de marcar... Conseguimos un mísero punto que no nos sabía a nada y que auguraba una última jornada muy tensa y con muchas papeletas de que bajásemos, como finalmente pasó.
El otro recuerdo que no me gustaría tener se remonta al año 2004 cuando estuvimos a punto de levantar la eliminatoria frente al Arteixo. Aquellos últimos minutos del partido fueron muy intensos y no se perdió la esperanza hasta el último minuto aunque una vez más no pudo ser y el Tartiere entero se vino abajo, aunque siempre apoyando al equipo en todo momento, como siempre.
Felicidades Oviedín!!
Pelayo Sicilia Blanco @noesporti. Mejor recuerdo: Mi relación con el Real Oviedo nació el día que mi tío me llevó por primera vez al viejo CARLOS TARIERE. Corría la temporada 96/97 en la liga española, y como no el Oviedo PASÁNDOLAS PUTAS para mantenerse en primera. A dos jornadas del final estábamos en promoción de permanencia, de aquella cuando existía, y nos quedaba dos partidos por delante, uno contra el Valladolid que se jugaba la UEFA (1-1), y el último partido contra el Zaragoza con el aliento del descenso en el cogote. Pues me tío tuvo la genial idea de llevarme a ver este partido en mi primera vez, (1-0) de milagro y arrastramos al Rayo al descenso salvándonos nosotros.
Desde este día el Oviedo y yo siempre nos llevamos bien, pero en los últimos 5 años creció mi afición y le sigo a todas partes cuando más falta hace. Por eso mi mejor momento con el Oviedo sin duda ninguna fue el partido contra el Sporting B de hace 2 temporadas, cuando el estadio se llenó (fuimos el estadio con mas asistencia de la jornada después del Santiago Bernabeu), ganamos con un gol de Manu Busto de falta directa con el tiempo cumplidiiiiiisimooo, y yo y mis amigos de siempre volvimos a sentirnos parte de algo GRANDE, que por desgracia aunque lo sabemos no siempre lo recordamos. El Oviedo es muy grande
¡HALA OVIEDO!
Peor recuerdo: El momento de la eliminación en la fase de ascenso a Segunda División de hace dos temporadas contra el Pontevedra. Fue una gran temporada, de buen juego y un equipo que realmente convencía al aficionado, ingredientes de sobra para ver al Pontevedra eliminado a la primera de cambio, pero el desacierto en ese partido, la desorganización y un gran Igor da Sousa nos pintaron la cara (sobre todo este último, que nos asombró a todos).
Fue la mayor desilusión que recuerdo, quizá por las grandes expectativas que nos creamos, sobre todo mi amigo Santi y yo, que nos quedamos lamentándonos sentados en nuestros asientos una vez acabado el partido tratando de encontrar consuelo.
PERIODISTAS
-Pedro Zuazua @PedroZuazua. Mejor recuerdo: Con todo lo que pasé, incluyendo lo de la UEFA, como en Ávila no tengo recuerdo mejor. El día del 1-5 fue de los más felices de mi vida, era ver que por fin dejaríamos la Tercera División, y ver a toda la gente vestida de azul celebrándolo por las calles es algo que me hizo tremendamente feliz.
Peor recuerdo: Además del descenso administrativo a Tercera, recuerdo con mucha pena el partido del play-off contra el Arteixo. Ese día lloré como jamás había llorado en toda mi vida, de verdad. Me había dejado una novia hace unos días y ni punto de comparación. Aquel día, después del partido llegué a casa con una llorera tremenda y mi padre, el pobre hombre, me había pegado en la pared un papel con “Yo sigo siendo del Real Oviedo hasta la muerte, hasta la mía claro” y ahí volví a romper a llorar y a llorar, se acercó mi madre y me preguntó “¿ Qué eres tonto?” y yo lloraba y lloraba.
Chisco García. Mejor recuerdo: Cualquiera del año del 2003, todas las vivencias que hubo ese año las guardo con un gran recuerdo en mi memoria, pero si tuviera que quedarme con alguno probablemente sería el partido de San Lázaro con toda la gente viéndolo desde el parque, aquello me alegró especialmente.
Peor recuerdo: Mi peor recuerdo también es de 2003, son aquellas fatídicas noches de verano en las que no se sabía lo que iba a pasar con el club, cada día era más difícil que el anterior hasta que todo se acabó. Llegó el descenso administrativo, lo peor era la incertidumbre que hubo de si el equipo podría reunir lo necesario para salir a competir en Tercera.
Marcos López @futbolitis_aco. Mejor recuerdo: El ascenso a Primera en Mallorca. En mi casa rompimos un sillón, estuvo por allí tirado varios años (risas). Fue una celebración familiar, con mi hermano que tenía 5 ó 6 años, salimos a celebrarlo por Oviedo y estuvimos por ahí hasta las 7 de la mañana, yo veía a toda la gente como no la había visto nunca, eso fue mucho más que un San Mateo.
Peor recuerdo: La confusión, no hay un recuerdo único. Como tristeza el día del Madrid, todavía teníamos que ir a jugar a Mallorca pero ese día salí del Tartiere realmente jodido, la verdad que no pensé que sufriríamos tanto, habíamos estrenado equipo y estadio. Se había hecho un equipo en condiciones, ganábamos en casa y perdíamos fuera, hasta que nos fuimos hundiendo y fue la crónica de una muerte anunciada, que me parecía extraña. Con todo el apoyo de la gente y el Madrid que venía con la liga ganada y muchos reservas parecía que podía ser pero al final no pudo y descendimos en Mallorca.
Nacho Azparren @NachoAzparren. Mejor recuerdo:Cuando eres pequeño las imágenes te quedan marcadas como flashes, fogonazos. No logras retener el hilo argumental pero te asaltan recuerdos muy exagerados. Sería incapaz de describir qué sentía a lo largo de una temporada entera pero sí me acuerdo pequeños momentos de alegría: el calentamiento ante el Génova, la volea de Pompei contra el Mérida, Dely celebrando un gol con un teléfono, Abel Xavier en plena grada animando a sus compañeros como un ultra más, el remate de Moller que iba a saque de banda y acabó en gol... Pero si tengo que elegir un día en el que recuerde más momentos buenos, el más marcado en mi memoria, fue el partido de ida de la promoción contra Las Palmas.
Quizás por lo agobiante de una promoción (para los más jóvenes: eliminatoria que se disputaba entre el antepenúltimo y el cuarto por la cola de Primera y el tercero y el cuarto de Segunda) recuerdo casi todo de aquel partido. Las horas previas, la grada abarrotada (y desbordada), la suficiencia de Dubovsky para marcar los tiempos, los goles de Iván Ania, la inseguridad de Buljubasich... El Oviedo jugó ese día con Buljubasich; Moreno, Gamboa, César, Abel Xavier; Iván Iglesias, Jaime, Manel, Iván Ania; Dubosvky y Dely Valdés (no tengo tanta memoria, lo acabó de ver en www.oviedin.com), con una mezcla de gente de la casa y figuras de talla internacional que parece imposible que acabara en puestos de promoción, pero así fue. La vuelta también tuvo su miga, con el caso Gamboa (expulsado en la ida y que Eugenio Prieto se las arregló para que jugara en la vuelta) y su gol salvador. Pero como momento feliz me quedo con el partido de ida en el viejo Tartiere.
Peor recuerdo: Un día me comentaron que los aficionados japoneses se hacen fans de un jugador antes que de un equipo en concreto. Como la mayoría de españoles que sigue la NBA. España fue de los Grizzlies por culpa de Pau Gasol antes de pasarse repentinamente a los Lakers sin un mínimo sentimiento de culpa por abandonar al equipo que llevaba apoyando algunos años. Son consecuencias de la mitomanía, de engrandecer al deportista hasta los últimos límites. A mí, de pequeño, me pasó con Slavisa Jokanovic. Espigado y delgaducho como el serbio, mis primeros pasos en el fútbol fueron en la posición de medio centro; Joka se convirtió en mi ídolo y referente. Por eso no debe extrañar que el día más triste que recuerdo como seguidor del Oviedo fue el de su traspaso al Tenerife.
En el momento no era consciente de que su marcha de Oviedo significaba el adiós a una etapa. Analizado desde la distancia, su marcha parece el punto de inflexión que acabó con la última gran época de los azules en Primera (la idea se la cojo prestada a Sergio Fuente, autor del libro "La Vieja Guardia"). Tampoco entré a valorar los 700 millones de pesetas que dejaba en las arcas azules. Cuando tienes 12 años sólo te interesa el fútbol. Joka consiguió entonces que el Tenerife se convirtiera en mi segundo equipo (también pesaban antecedentes familiares de la Isla) y que Serbia figurara entre mis favoritos en Eurocopas y Mundiales.
Después llegarían otras grandes decepciones, muchas, hasta hacerse familiares para el oviedismo. La derrota en Mallorca y el consecuente descenso a Segunda (momento en el que pensarán la mayoría de oviedistas ante esta pregunta) no lo fue tanto, quizás porque lo veía venir. Sí que fue más duro la remontada abortada contra el Caravaca por todo lo que significaba pasar aquella eliminatoria. Pero nada comparado con la decepción de un niño que ve marchar a su ídolo a otro equipo sin llegar a entender las razones mercantiles de su traspaso.
Herminio García-Riaño Fernández @Buenavista_Sele. Mejor recuerdo: Que tu equipo marque un gol que puede ser decisivo para alcanzar la gloria tras 12 años de humillaciones…y que la tensión agarrote tus cuerdas vocales y no te deje ni gritar, ni siquiera susurrar. Mudo, como el Hermano Marx de la bocina. Así me quedé aquel día de junio de 1988 cuando en el último suspiro del partido con 1-1, el balón que iba a coger Ezaki (el portero marroquí del Mallorca) se le escapa, y Carlos engancha un cabezazo eterno….Nunca tardó tanto un balón de bajar de las nubes. Entró el 2-1, el Tartiere abarrotado estalló como nunca, histeria colectiva. Nunca, nunca había visto semejante explosión de alegría. Solo una persona en el Tartiere se quedó ese momento sin gritar GOL con todas sus fuerzas…yo. Alcé los brazos, abrí la boca…y mis cuerdas vocales se negaron a trabajar más. Completamente mudo de la tensión tremenda acumulada. Me conformé con llorar mientras me abrazaba a no sé cuántos a la vez, que no fue poco. Ellos me chillaban en la oreja, yo no podía. Y eso que quedaba la vuelta…
Peor recuerdo: La temporada 78-79 fue la del primer descenso a 2ªB. Yo, langreano de toda la vida, acudía a Ganzábal con frecuencia, siempre considerando al Unión Popular de Langreo un equipo “por naturaleza” unos escalones por debajo del Real Oviedo. De hecho, de aquella el Oviedín pasaba por Ganzábal solo para partidos amistosos. Pero aquella temporada íbamos a pasar por Ganzabal en partido de liga, y a mis 13 años sentí una sensación que solo reviví en 2003. Aquel domingo iba a ver a mi Real Oviedo a Ganzábal, pero era un partido de liga. Una liga, por cierto, que se saldó con un ascenso in extremis (en el descuento del último partido) gracias a un gol precisamente del Langreo en Miranda de Ebro. Recuerdo una amarga tristeza aquel día cuando caminaba hacia el campo langreano a ver el partido. Sentía humillación, pesar…Y ni siquiera ganamos; al final, empate: 1-1. Más tristeza aún. Quién me iba a decir que esa sensación resucitaría en 2003…y hasta ahora.
Miguel Fernandi @MiguelFernandi. Mejor recuerdo: Me acuerdo con alegría de la permanencia en Primera con la eliminatoria con Las Palmas ¡que sufrimiento! Además, tuve la suerte de contar los ascensos contra el Ávila (Radio Sele) y Mallorca B (RPA). Se vive de forma diferente, con alegría pero "a otra cosa" al tener que estar pendiente de que la transmisión vaya por los cauces adecuados. De todas formas, creo que mi mejor experiencia con el Real Oviedo aún está por llegar.
Peor recuerdo: Por mi edad, 32 tacos, quizás los recuerdos de la eliminatoria de UEFA me queden algo difusos aunque el disgusto de la eliminación en Genova me sentó como una patada en la entrepierna. Quizás sea uno de los momentos que mas me dolió, era un guaje. Me acuerdo que me quedé con la tele puesta y mirando para ella y eso que ya estaban echando otro programa... me fui a la cama sin cenar.
El primer descenso a Tercera -el extradeportivo- me cogió lejos. Estaba en Bretaña y no me lo acababa de creer y ni de entender ya que de aquella lo de internet no era como ahora. Me di cuenta de todo a mi regreso a Asturias una semana después de haberse producido.
David Alonso Mata @dalonsomata Mejor y peor recuerdo: ¡¡Volveremos!!
Mi reloj marca la 1.25 de la madrugada del lunes 26 de marzo, día en el que todos los seguidores azules celebraremos el 86º aniversario de nuestro club, y momento en el que comienzo a escribir estas líneas. El cansancio por la tensión vivida después de un partido tan importante como el de esta tarde ante el Albacete Balompié comienza a hacer mella en mi cuerpo, pero la ilusión de mi amigo Santi Serrano, Frefu, me ayuda a estar lúcido a estas horas de la madrugada. Gracias a él, Oviedo, capital de Asturias, y Real Oviedo, equipo de fútbol, son un poco más conocidos en un país como Grecia, donde el balompié adquiere una importancia máxima. Ahora mismo se me viene a la mente una fotografía de un estadio griego en la que una bandera del Real Oviedo ondea en uno de los fondos. Quizá no sea más que una pura casualidad, pero por gestos como ese, o el de otros tantos oviedistas en el exilio que cada domingo se pegan a un ordenador o a un transistor para conocer el resultado de su equipo, merece la pena dar aún más lo mejor de uno mismo y decir bien claro que el sentimiento azul está más vivo que nunca.
Cada uno lucha por el Real Oviedo desde el lugar en el que reside. No importa si es más cerca o más lejos del estadio Carlos Tartiere. Lo importante es el sentimiento. En mi caso, tengo la fortuna de vivir aquí y de trabajar en el club desde el que soy seguidor desde que nací. Tengo 28 años y me considero un “oviedista de cuna”. Socio y accionista de la entidad desde hace más de dos décadas, a lo largo de todo este tiempo me ha tocado conocer las dos caras de la moneda. Por un lado, la larga estancia del club en Primera División, con victorias impensables ante rivales de gran prestigio que me ayudan a confiar en que algún día volveremos al lugar que nos merecemos. Y por otro lado, el amargo verano de 2003 y todo lo que aconteció después. Principalmente, desilusión por los batacazos de Arteixo, Caravaca o Pontevedra.
Este arraigo por el club me viene de familia. Mi padre, Celso Alonso, periodista ya jubilado del periódico La Nueva España, me inculcó la simpatía por el Real Oviedo, una simpatía que él tiene desde pequeño y que acrecentó cuando tuvo la oportunidad de cubrir la actualidad diaria del club. Otra figura importante es mi tío Juan Mata, ex futbolista del club y con el que di mis primeros golpeos a un balón en el vetusto Carlos Tartiere. Ellos sembraron esa semilla oviedista en mi cuerpo que, con el paso de los años, me encargué de ir alimentando diariamente hasta ser un oviedista más. Un sufrido oviedista más.
No hay un momento exacto que recuerde como el punto de origen de mi oviedismo. Quizá el hecho de estudiar en el colegio Buenavista I, próximo al municipal ovetense, me pueda confundir a la hora de datar mi memoria con mayor certeza, pero lo cierto es que diariamente observaba a los jugadores del Real Oviedo pasar por la calle de mi colegio. Al que más veía era a Zúñiga, que residía en uno de los edificios de enfrente. Debido a mi corta edad acudía a los partidos con mi padre y me situaba en la zona reservada para la prensa, desde donde no me perdía ni un ápice de las jugadas. Pude ver la fantástica temporada que nos abrió las puertas por primera y única vez a participar en una competición europea, la eliminatoria contra el Génova (nunca había visto hasta ese día tanta gente en las gradas), la visita de Maradona con el Sevilla o la calidad de futbolistas como Carlos, Luis Manuel, Jokanovic, Paulo Bento, Fabio Pinto o el tristemente fallecido Dubovsky, entre otros. Vaya por delante mi debilidad futbolista por los dos últimos jugadores. La velocidad del primero y el talento del segundo perduraron durante mucho tiempo en mi memoria. Por ejemplo, ¿quién no celebró el tanto del brasileño al Barcelona?....
En esta primera época, que coincide con mi asistencia al antiguo Carlos Tartiere, apenas tengo recuerdos negativos. Si bien hubo alguna que otra decepción, como una derrota ante el Racing de Santander o decisiones arbitrales que influyeron negativamente en el resultado final de algún encuentro.
Con el traslado al nuevo estadio Carlos Tartiere se abre una nueva etapa de recuerdos oviedistas. El que más me impresionó, para bien claro está, fue la unión de todos los estamentos después del verano del 2003. Las colas por renovar el carné del Real Oviedo en aquella temporada 2003/04, abono que por cierto guardo con mucho orgullo junto al resto de carnés del club, y el primer partido ante el Oviedo Astur Club de Fútbol fueron dos de las pruebas de que el oviedismo seguía vivo. Personalmente, tuve el orgullo de jugar ante el Real Oviedo en agosto de 2003. Por entonces daba mis últimos pasos en el mundo del fútbol y militaba en el Berrón, equipo de Regional Preferente con unas buenas instalaciones en las que el club azul llegó a entrenar algunos días. Un par de semanas antes de que comenzase la liga regular se fijo un partido amistoso en el Sergio Sánchez “Pepío”. Creo recordar que fue el primer día de Aitor Aldeondo, que no llegó a vestirse de corto y siguió el choque desde la grada. Desde el terreno de juego pude comprobar la calidad técnica de jugadores como Jon Carrera o Recamán, entre otros. Recuerdo de manera especial un “caño” que me hizo el segundo en una jugada en el centro del campo. Se me escapó un “oooh” propio más de mi sentimiento azul y de saber valorar un bonito gesto técnico. Aquel día viví un choque de sentimientos. Me enfrentaba al club del que soy socio desde pequeño. Y, para más morbo, enfrente estaban amigos como Paul Folgueras o Diego Cervero, ambos de mi quinta.
Años más tarde, concretamente en septiembre de 2006, el Real Oviedo, de la mano de Juan Mesa como presidente, me dio la oportunidad de formar parte de la gran familia azul como uno de los miembros de su departamento de comunicación. Desde dentro todo se ve con otro prisma y más con sentimiento azul. Se disfruta mucho más con las victorias, de las que eres, en cierto modo, partícipe al convivir diariamente con los futbolistas, con los que en algunos casos pasas a tener una estrecha relación de amistad. Pero la parte mala viene con las derrotas. Ahí es donde se sufre de verdad, donde los varapalos te hacen madurar a marchas forzadas. No es que todo se magnifique, sino que los mazazos vividos en primera persona, como aquellos ante Caravaca o Pontevedra, te pueden hacer mella. Pero la ilusión de aportar tu granito de arena para que el Real Oviedo regrese al fútbol profesional te obliga a rehacerte en muy poco tiempo. Al final, todo es una cuestión de sentimientos. Y el mío, como el de todos vosotros, será azul durante toda la vida. ¡Volveremos!.
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